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Miscelánea

Control social y prevención criminal

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Foto: Tomada de Internet.


Por Javier Gamero Kinosita / Suiza



Este mes se llevó a cabo en los salones de la Grande Societé de Berna, la Lección Inaugural El nuevo discurso público de la seguridad en el siglo XXI, dictada por el jurista y criminólogo peruano Javier Gamero Kinosita y la Solemne Apertura del Curso Académico 2017-2018 del Centro de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Suiza. El acto contó con la presencia de la Embajadora de España en Suiza, Aurora Diaz Rato y fue presidido por la Dra. Judit Vega Avelaira, directora de ese centro de estudios superiores, quién detalló en un informe los 14 años de la trayectoria académica de la UNED en Suiza y los avances logrados por esa institución a la fecha, entre ellos, la reciente incorporación de la criminología como nueva carrera profesional del centro.


El expositor abordó algunas reflexiones debatidas en las Facultades de Seguridad y Justicia Criminal y en los Institutos de Derecho Penal y Criminología de distintas universidades europeas, para dar a conocer, con la debida racionalidad política, penal y criminológica, algunos elementos esenciales que permitan a los Gobiernos, pergeñar una política criminal racional, coherente y moderna, que posibiliten al Estado de derecho moderno hoy en día, contar con políticas estables y consistentes, orientadas a la prevención y control de la criminalidad y, que le permitan hacer frente a las paradojas, ambigüedades y desafíos de la hoy denominada, sociedad pos 11/09del siglo XXI.


Temas generales referidos en la ponencia fueron la seguridad en el nuevo contexto de la sociedad global, la seguridad ciudadana como derecho humano, la sociedad de riesgo y la política criminal del siglo XXI, la sociedad de 24 horas, la sociedad de vigilancia, el cambio de enfoque en la lógica de seguridad de la justicia criminal pos 11/09, la criminalidad y la cultura del miedo, la politización de la seguridad y el populismo penal, el trilema existente entre la libertad, la seguridad y la justicia, la seguridad adquisitiva y los nuevos socios de seguridad, el gobierno a distancia, actuación de los sistemas de inteligencia en la seguridad, elementos centrales de la seguridad ciudadana, los desafíos de la seguridad ciudadana, estrategias policiales, la policía de proximidad ciudadana, la criminología y el buen gobierno así como las políticas de control social y prevención criminal.


En un pasaje de la amplia disertación, Gamero definió el control social como el conjunto de disposiciones, estrategias y sanciones, las cuales tienen por finalidad, lograr la conformidad conductual de los individuos en el ámbito normativo penal de la sociedad, pero añadiendo que este control social no solo se circunscribe a la prevención o represión del delito, sino que él va más allá, abarcando mecanismos que realmente permitan a la sociedad ejercer su dominio sobre la convivencia humana. Dentro de los medios o recursos del control social citó al derecho, la ciencia, la educación, la moral, la religión y la terapia social.


Bajo control social agregó, se entienden todas aquellas medidas orientadas a lograr una conducta socialmente conforme o tratar de incrementar su dimensión e impedir una conducta defectuosa, socialmente disconforme o por lo menos, orientada a reducir su magnitud. Estas medidas que suceden a una determinada inconducta social, vienen a ser sociológicamente consideradas como sanciones negativas, cuando se trata de penas privativas de la libertad o positivas cuando se trata de programas de rehabilitación social de jóvenes a través de la diversión, por ejemplo.




Asimismo manifestó Gamero que el control del delito se circunscribe en el sistema jurídico penal, pues conculcar o restringir la libertad individual, constituye uno de los más importantes elementos políticos del control social, luego agregó que su restricción puede ser legitimada políticamente con el argumento de con ella garantizar todas las libertades individuales, la restricción de la libertad tiene que ver con el poder y el domino social, en el ámbito de la criminalidad también adquiere dimensiones eminentemente políticas, ello constituye una garantía de la conformidad social y asegura la existencia del sistema social.


Gamero agregó que existe una posición crítica respecto a la extensión de una red de control social, por temor a que merme las posibilidades de libertad. Surge a este respecto, siempre la interrogante en el debate social de la seguridad ciudadana, de cuanto de libertad es posible y cuanto o qué dosis de control social es realmente necesario. Cuando el control social es sumamente severo, ello no permite el cambio social, lo que dará origen a actitudes contestatarias violentas tales como protestas o rebeliones; pero cuando no existe el control social, la existencia de la sociedad está en peligro.


La prevención adquiere una gravitante importancia social en el ámbito de las conductas criminales. Gamero citó al jurista alemán Siegfried Lamnek, quién considera a la prevención como una sub- categoría del control social, definiéndola como aquella medida anticipatoria que corresponde a un determinado comportamiento o conducta con el fin de lograr la conformidad normativa penal. En este sentido, la prevención viene a ser el intento de impedir o evitar esa determinada forma de comportamiento, que riñe con las normas sociales vigentes, este intento induce a cada individuo de la sociedad o a la sociedad en su conjunto hacia la normatividad social. Las funciones preventivas se adjudican a cada miembro de la sociedad y por otro lado, yacen en instituciones legitimadas socialmente.


Asimismo mencionó que el jurista alemán Günther Kaiser, define la prevención del delito como el conjunto de medidas orientadas a disminuir la dimensión y la gravedad de la criminalidad, ya sea limitando las oportunidades que favorecen al delito o a través de un control de la vecindad o población en general. De igual modo Gamero subrayó, que la prevención de la criminalidad constituye desde hace mucho tiempo un objetivo prioritario, tanto de la política social como de la política criminal. En las últimas décadas los análisis criminológicos respecto a la prevención del crimen se han intensificado sin aún, en el ámbito de la ciencia, haber logrado una resonancia positiva. Hay quienes sostienen que en el ámbito de la criminalidad y de la criminalización, las cifras estadísticas de la comisión de delitos, indican que la efectividad de la prevención es insignificante. Hoy en día sigue en pie en el debate criminológico, la interrogante de si la tarea de prevención del crimen corresponde sólo a la policía o a los cuerpos especiales encargados de la profilaxis de la criminalidad o también compete tanto al derecho penal como al sistema de justicia criminal.


Gamero refirió, que es necesario distinguir entre la prevención general y la prevención individual:


La prevención general se orienta a todos los miembros de la sociedad, induciéndolos a un comportamiento socialmente conforme e impedir aquellas conductas que se desvíen de los está ndares de conformidad social. En el ámbito de la prevención general, se aprecia la denominada prevención general de intimidación o prevención negativaque tiene por finalidad intimidar a todos aquellos que deseen cometer el mismo hecho delictivo. Se impedirá la comisión de hechos delictivos por parte de los ciudadanos por temor a la pena, tiene una función de contención, se basa en la



intimidación o pánico que acarrea la amenaza punitiva y en la praxis de la sanción. El máximo efecto de intimidación lo constituye la pena de muerte, sin embargo, sus efectos ponen en tela de juicio la efectividad de la teoría de la prevención general negativa, toda vez que no se ha comprobado su eficacia. Por otro lado; apreciamos la prevención general de integración o prevención positivaque tiene por finalidad fortalecer y asegurar en los otros miembros de la sociedad, las orientaciones de la conformidad normativa vigente, en vez del temor ante las sanciones negativas, se construirá un control interno del comportamiento que garantice la conformidad, la pena tiene una función de promover la confianza en la norma, la fidelidad a la ley y la aceptación de las consecuencias por violar la ley.


La prevención especial o individual está orientada individualmente y por lo general están en conexión con conductas socialmente disconformes, cometidas por un determinado individuo y tienen por finalidad impedir que este individuo vuelva a delinquir en un futuro. Esta prevención se circunscribe en el autor de un hecho delictivo y evita la reincidencia en la comisión de un delito. Aquí apreciamos tres planos distintos de la prevención individual:


o Intimidación individual: el autor de un delito debe experimentar la pena y sufrir el shock de la sanción, a fin de que no vuelva a contravenir la ley en un futuro con un nuevo delito.


o Resocialización: a través de la imposición y cumplimiento de una pena se va a influir en el individuo, para no cometer en el futuro un nuevo hecho delictivo reintegrándolo a la sociedad.


o Seguridad: a través del cumplimiento de una pena privativa de la libertad se impedirá fá cticamente que cometa un nuevo hecho delictivo, protegiéndose con este aislamiento a las potenciales víctimas de la sociedad.