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Cultura

Un pintor, José Carlos Naranjo

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Lorena Benéitez



El español José Carlos Naranjo Bernal (Villamartín, Cádiz, 1984) es creador plástico de una Nueva Figuracióncontemporánea con una sólida formación y capacidad de trabajo. Sabiduría y capacidad creativa poco a poco le van abriendo vías propias al crecimiento y el mercado del arte anglosajón.


Vino a la capital británica desde la tierra de Guillermo Pérez Villalta (Tarifa, 1948) y Chema Cobo (Tarifa, 1952) referentes donde aprender como cuando reinterpreta a Velázquez y Goya. Más pró ximo a esa segunda generación de Plan Renovede Andalucía. Ha sido ganador de Griffin Art Prize Iberia. Le permitió una breve residencia en el Studio Building, 21, Evesham Street aquí en Londres.


Lo primero que nos despertó la curiosidad al estar frente la obra es la entrada de la luz produciendo una iluminación de flash sobre las imágenes en planos desenfocados. A partir de ahí parece crear el escenario apropiado en una especie de improvisación y frescura natural con cará cter expresivo. Una pincelada cubre a la otra o deja ver parte del interior. De factura impecable. Té cnica suelta, deliberada al descuido y la espontaneidad en brochazos eficaces.


Recordemos a Robert Ryman (Nashville, 1930) en su pinturas blancas de superficies metálicas. Esa investigación del proceso pictórico que le lleva a transparencias, consistencias del tono y la luz. Resultado de unos efectos posibles de texturas, bordes, soportes y brillos. Con trabajo de base fotográfica y contacto exterior con la naturaleza en la experimentación de Gerhard Richter (Dresde, 1932) le relacionan en el uso que hace de esta como punto de inicio a José Carlos Naranjo.


El empleo de grises garantiza la indiferencia y le evitan afirmaciones definitivas. Esos tonos fríos y pálidos en su paleta le vinculan a un Luc Tuymans (Mortsel, 1952). A ambos la inspiración de imá genes ya existentes en fragmentos de películas, libros o recortes de periódicos. Pintando el momento que vivimos del siglo XXI. Esos paisajes urbanos envueltos en un halo de misterio.


Formó parte de aquel impulso refrescante que supuso La Bañera (Sevilla, 2009) corazonada de algunos de su generación, Alejandro Botubol (Cádiz, 1979), Juan Isaac Silva (Cádiz, 1979), Carlos Criado (Cádiz, 1977) e Ismael Lagares (Huelva, 1978). Con instinto y olfato en su proposición, trabajaron para hacer oír el arte emergente del sur de España que mostraban aún con el lienzo caliente en sus afanes de por qué no.


En su estancia londinense -donde sigue- le ofrecen un apartamento dentro del conjunto de estudios de artistas en colaboración con Association for cultural Advancement throught visual Art (ACAVA). Creó a través de su estudio abiertoen un clima entre lo inmediato y lo urbano. Buscando los instantes de la vida de nuevos personajes que sorprenderá en mitad de la noche con sus característicos destellos de luz para materializar en sus lienzos. Esa capacidad de José Carlos Naranjo en la síntesis y maestría de composiciones cromáticas.


Estos mismos que requieren un tratamiento adecuado a su propia naturaleza condicionaran el resultado final. Afectando a la substancia misma de su manifestación artística. Ese arte bidimensional irreal que llamamos pintura y la incertidumbre existente en todo proceso creador, nada gratuito. Maneja las dificultades, resuelve problemas y disfruta de su oficio.