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Perfiles

"Debemos intentar que el español se aprenda desde la infancia"

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Escritor, periodista, traductor, conferenciante... Ignacio Peyró (Madrid, 1980), el nuevo director del Instituto Cervantes en Londres, desembarca en la capital británica con un amplio bagaje vinculado tanto al mundo de la cultura como al de los medios de comunicación.


Por: Enrique Ramos.

Su libro Pompa y circunstancia. Diccionario sentimental de la cultura inglesa (Fórcola, 2014) es para muchos la puerta necesaria para acceder a la comprensión del universo británico. ¿Se considera usted un anglófilo o un mero observador del espíritu y la cultura británica?



No tengo el menor problema en considerarme anglófilo: es una tradición intelectual muy fecunda. Por suerte, además, el conocimiento no hace compartimentos estancos y, a la vez que anglófilo, uno puede ser lusófilo, o un entusiasta de la cultura francesa. En mi caso, siempre sobre el pilar de mi pertenencia y afecto por el mundo hispánico.



¿Por qué cree que ha sido elegido para situarse al frente de una de las sedes del Cervantes más importantes del mundo?



Quiero pensar que por haber dedicado no pocas horas –y no pocas páginas- a Gran Bretaña y las relaciones hispano-británicas, así como por mi experiencia en el ámbito cultural.



Londres es una suerte de capital del mundo, un crisol de razas y culturas que bien podría calificarse como un miniplaneta. ¿Está la cultura hispana lo suficientemente representada en tal maremágnum de diversidad?



La cultura hispana partía aquí con una desventaja obvia: por cuestiones históricas, había culturas de otros ámbitos –pensemos en el Indostán- con una presencia mayor. Aun así, en Londres ha habido siempre una continuidad en la huella tanto española como latinoamericana. Y en las dos últimas décadas esa presencia es mucho más nutrida, visible y bien considerada.



¿Qué se puede hacer, que no se haya hecho antes, para incrementar el protagonismo de lo hispano en una ciudad como Londres?



Tres cosas. En primer lugar, hacer un énfasis en el aprendizaje del español desde la infancia. En segundo lugar, veo bueno abrirse a ámbitos de importancia aquí –el mundo jurídico y financiero, notablemente. Por último, hay que cultivar esa parte académica y cultural de la que depende el prestigio que nos hace atractivos.



¿Es el Cervantes consciente de que buena parte de la atracción que la población londinense siente por lo hispano tiene su origen en Latinoamérica?



Somos muy conscientes. España es hoy una provincia más del español y de la cultura y la creación en español. Lope es suyo, Borges es nuestro y los dos son de todos.



Los hispanos que adoramos y admiramos la obra de Cervantes nos morimos de envidia cuando comprobamos hasta qué extremo se venera a Shakespeare en el mundo anglosajón, ¿Por qué motivo Cervantes no recibe el mismo trato en el mundo hispano?



Bueno, de momento nos llamamos Instituto Cervantes y no Instituto Calderón... Por otra parte, discrepo un poco: no sólo hay una gran tradición de estudiosos cervantistas entre nosotros, sino que además lo cervantino y lo quijotesco forman parte constitutiva de nuestro imaginario colectivo; son categorías sin las que no podemos explicarnos a nosotros mismos del todo.




El Brexit da la impresión de que se va convirtiendo día tras día en un querer y no poder pero, en el caso de materializarse, ¿hasta qué extremo afectaría a la actividad del Cervantes en la capital del Reino Unido?



De momento, lo que le puedo decir es que los centros del Instituto Cervantes en Reino Unido han conocido, desde el día de la votación, un aumento y no una caída de demandas de formación y actos culturales.



Las redes sociales, ¿están cambiando el mundo? ¿Están cambiando la cultura?



Entiendo que las redes pueden robarnos atención y tiempo para un ocio culto que necesita cierto sosiego. A la vez, sin embargo, internet y las redes revelan algo extraordinario de nuestro tiempo: ser culto nunca ha sido ni más fácil ni más barato.



¿Qué puede aportar la cultura hispana al mundo, especialmente al anglosajón?



El español y el inglés tienen una ventaja competitiva extraordinaria. Hay grandes culturas que tienen una importante barrera de entrada con su idioma. Sin embargo, tanto el inglés como el español son culturas globales, capaces de pensar el mundo y de expresarlo. Tanto la angloesfera como la hispanoesfera son fáciles de acceder. Hay una manera de ver y comprender el mundo.



Trump, el Brexit, ¿asistimos a una pérdida de protagonismo de lo anglosajón?



Bueno, yo no diría que pérdida de protagonismo, precisamente: rara vez el eje anglosajón ha ocupado más portadas...



¿Y qué ocurre con lo hispano?



Creo, como dice una muy buena publicidad, que "el futuro habla español". O, al menos, también habla español.



Sé que esta pregunta llega extremadamente pronto, pero, cuando deje el Cervantes de Londres, ¿cuál le gustaría que fuese su legado?



El Instituto Cervantes de Londres cuenta con una plantilla, unas instalaciones y un emplazamiento extraordinarios para afianzar cada vez con más eficacia y visibilidad los vínculos que unen el mundo británico con el hispánico.