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La estética de la violencia y el heroísmo en el radicalismo islámico

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Javier Gamero Kinosita / Suiza



El terrorismo global no es un fenómeno nuevo. Nuevo es el terrorismo yihadista que está impregnado de un ferviente deseo de la muerte, por parte de sus perpetradores. El experto en terrorismo islámico, Olivier Roy, director del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, quién se ha dedicado a explorar las raíces del terror, identifica al nihilismo de los jóvenes, como la motivación esencial, para su militancia como soldados del califato en el Estado Islámico, subrayando que la radicalización de estos mozos, es de carácter psicológico e individual, más no una consecuencia de ilusiones religiosas o injusticias sociales.


Los terroristas musulmanes yihadistas muchas veces carecen de un fundamento ideológico profundo, su disposición psíquica parece más, una ideologización fast food, en los últimos atentados perpetrados en Estados Unidos, Francia y Alemania, los terroristas no eran especialmente muy religiosos, por el contrario, eran conocidos en los medios policiales, bebían alcohol y vivían promiscuamente. El politólogo Peter Neumann, ex director del Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización y Violencia Política de Londres, ha acuñado la frase “la proletarización de la yihad”, como una variante light, ellos no cuentan con una formación, son pequeños criminales y provienen del medio migrante, verbigracia tenemos los casos de terrorismo de Niza, Paris y Bruselas.


Los atentados terroristas perpetrados por estos jóvenes, son cometidos adrede, la mayoría de ellos son jóvenes migrantes o recién llegados y frustrados, que están confrontados con las fantasías de la violencia y omnipotencia y que ante una carencia ideológica auténtica, buscan un marco de legitimidad en el Islam extremo, conscientes que están generando una ruptura generacional con sus padres, las raíces de su accionar, nos advierte el profesor Roy, yacen en la dimensión psicológica y en una exigua integración cultural en los países que los acogen.


Una constante en los individuos que se sienten oprimidos y humillados, es de considerarse como héroes y justicieros solitarios, especial mención merece la actitud narcisista de los terroristas y su relación desinhibida y libre con la muerte, ellos mismos organizan la puesta en escena de su acto heroico, antes, durante y después del atentado (videos póstumos).


Ellos se posicionan en el Facebook, en el atentado terrorista de Orlando en Estados Unidos, Omar Mateen envío selfies mientras él arremetía contra sus víctimas, Salah Abdeslam posó en el Facebook 3 semanas antes de perpetrar su atentado en Bruselas con la bandera del Estado Islámico, con el ánimo de ofrecer un espectáculo exhibicionista.


Según el profesor Roy, la construcción narrativa juega con la imagen del súper héroe a través de filmaciones o video-juegos, el cliché de los futuros héroes, es que ellos no han sido predestinados para jugar este rol, ya que llevan una vida normal y sin sentido, pero inesperadamente reciben el llamado divino, que lo convertirá en una figura casi sobrenatural e omnipotente, el clásico súper héroe con su kalaschnikow, no solo es el salvador de la comunidad islámica afectada y sufrida, sino que posee un poder total, poder sobre la vida y la muerte y el poder sexual, la fascinación sexual es un factor determinante en el caso del terrorista yihadista, los mártires van directo al paraíso y tienen derecho a 72 mujeres vírgenes.


El imaginario islámico refiere que el califato debe personificar la comunidad islámica global y virtual, las medios escritos del califato deben, justificar el advenimiento del califato, el fin del mundo y la violencia de la organización a través de hermosas citas coránicas, hadíces del profeta y comentarios de los estudiosos del derecho.


La estética de la violencia y del heroísmo será resaltada en los medios de comunicación social, através de técnicas de video montaje (ritmos acelerados, secuencia de imágenes, voces cortadas, música moderna obsesionante, montaje de diferentes secuencias, cámaras lentas dramáticas, etc.), videoclips, TV Reality. Normalmente las ejecuciones serán estudiadas meticulosamente antes de ser filmadas, ello explica muchas veces la notable actitud pasiva de los rehenes.

Muchos se preguntan porque perder tiempo en instaurar un Estado Islámico y administrar esa sociedad islámica, si según ellos, el fin del mundo está próximo?, Roy manifiesta que para ellos la muerte individual acompañada de asesinatos en masa, es como la puesta en escena de un pequeño apocalipsis, en espera de la coronación final, además agrega que para estos jóvenes, no hay otra perspectiva que la guerra y el triunfo total, la propaganda del califato es enérgica y poderosa, apela al idealismo de los jóvenes yihadistas y aspira a la victoria a través del hoy denominado “califato digital”.


Estos nuevos jóvenes radicales pseudo-islámicos, tan igual que en aquellos, cuya motivación del terrorismo, si yace en la religión y en la reflexión extrema del Islam, no tienen problema en asumir esta visión escatológica del apocalipsis y transforman su lucha nihilista en un destino colectivo, ellos asumen por adelantado, lo que ha de ocurrir, ellos son la vanguardia, mueren antes de que empiece el gran final. El suicidio espectacular es un acto mesiánico, en donde el mártir se eleva a la altura del profeta, ellos veneran la cultura de la muerte y la cultura del martirologio, e intimidan a Occidente con la siguiente advertencia: “ustedes aman la vida, nosotros amamos la muerte!”.