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Open House Madrid

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En su tercera edición el festival abrió más de 100 edificios y espacios urbanos donde participaron unas 125 mil personas aproximadamente siendo el IE Paper Pavilion del arquitecto japonés Shigeru Ban y el Desert City de Jacobo García-Germán, los espacios más concurridos.


Por Carlos Manuel Ruiz Suárez


Madrid es una ciudad para ver y dejarse ver. Una metrópolis cíclica que está en constante movimiento cultural siempre a la par de las vanguardias mundiales. Por ello, dejar a un lado a éste lugar rico en un arte arquitectónico muy singular, simplemente es imposible. Bajo esta premisa, la organización del festival “Open House” celebró su tercera edición en la capital ibérica en reconocimiento al valor de su espacio urbano.


“Open House” es un festival internacional de arquitectura y ciudad que nació en Londres hace 30 años. Es llevado a cabo un fin de semana al año en más de 40 ciudades comoNueva York, Chicago, Sidney, Melbourne, Roma, Dublín, Barcelona, Viena, Oslo, Buenos Aires, Atenas, Oporto y también en Madrid, coincidiendo con el Día Mundial de la Arquitectura.


Lo interesante de este evento es que durante dos días se abren las puertas de manera gratuita a decenas de edificios públicos, espacios de trabajo, residencias y estudios de artistas que no pueden visitarse habitualmente, además de estructuras emblemáticas cuyo acceso está totalmente restringido para el ciudadano de a pié. Es un acontecimiento dirigido a todo tipo público que, de manera creativa, trata de fomentar el conocimiento de la ciudad y el reconocimiento del valor de los espacios urbanos, a través de la implicación de sus habitantes.


Así pues, con un tríptico de presentación en mano donde se invitaba a hacer el recorrido imposible por más de 100 edificios y zonas urbanas de la capital madrileña, comenzó mi caminata junto a una treintena de desconocidos como si fuese un rally pero no de autos sino de arte por varios lugares un tanto desapercibidos para los novatos en el asunto.



Piedra, cristal, papel y madera


El recién incorporado “Paper Pavilion” del arquitecto japonés Shigeru Ban, premio Pritzker 2014, ubicado dentro del IE Business School de Madrid, fue la primera parada obligatoria. Se trata de una magistral estructura temporal realizada con tubos de papel cuyo diseño eminentemente eficiente trata de mantener los objetivos de sostenibilidad con los que fue concebido. Valió la pena subir de prisa por la calle Serrano, eje principal de la zona más glamurosa y elegante de la ciudad para aprovechar el último pase del día ya que la estructura utilizada exclusivamente para eventos académicos es de uso temporal y probablemente no pueda ser apreciada en el largo plazo.


A tiempo para un breve bocadillo y un vermut para recargar energías como todo español, el itinerario orientó la brújula artística hacia la emblemática “Residencia de Estudiantes”, hoy día declarada Patrimonio Europeo. Esteconjunto de edificios de estilo neomudéjar, fundado en 1910, fue el primer centro cultural de España y una de las experiencias más vivas y fructíferas de creación e intercambio artístico de la Europa de entreguerras.


Compuesto por dos pabellones de uso habitacional construidos con ladrillos y madera de manera muy austera pero con una excelente luminosidad y ventilación, este sitio permitió la reunión a veces clandestina de las figuras más destacadas de la cultura española del siglo XX, como el poeta Federico García Lorca, el pintor Salvador Dalí y el cineasta Luis Buñuel.



Los impecables jardines que abundaban durante el recorrido habían capturado mi atención pero mi vista más tarde se desvió para observar con mucha curiosidad la recreación de una habitación histórica y el antiguo salón de actos que actualmente funciona como cafetería donde para sorpresa de todos aún se mantiene intacto el piano de cola que tocaba Lorca.


El retroceso en el tiempo que agradablemente aportó el encuentro en la “Residencia de Estudiantes”, dejó al grupo de caminantes un tanto relajados. Un estado general que al cabo de un rato fue perturbado ante la presencia del espectacular cilindro acristalado del edificio “Cuatrecasas”. Una estructura rehabilitada con la tecnología más avanzada bajo el concepto ecológico e inteligente, integrado totalmente a lo largo de las ocho plantas de oficinas que lo conforman.


La presencia de luz natural desde todo ángulo crea un ambiente único de mucha elegancia. La torre dispone de un auditorio para 180 personas, 29 salas de reunión, una biblioteca y un jardín de aproximadamente 500 metros cuadrados.



Desierto Sostenible


El tiempo nos hizo una mala jugada ya que fue imposible visitar en la periferia de Madrid, específicamente en la vía que conduce a San Sebastián de los Reyes, al nuevo espacio incluido en la programación del festival éste año. Se trata del primervivero biotecnológico especializado en cactus y otras especies xerofíticas autóctonas de la comunidad de nombre Desert City.


Con más de 5000 metros cuadrados, el equipo de Desert City promueve un paisajismo sostenible utilizando plantas y técnicas de cultivo respetuosas con el medio ambiente. También, la estructura propone un complejo comercial y educativo que combina una variedad de actividades de ocio tales como presentaciones, convenciones, talleres y exposiciones.


Es de hacer notar, la importancia de este tipo de actividades que no sólo involucra a toda aquella persona interesada en la arquitectura e historia de su ciudad sino a no pocos visitantes que se han desplazado desde otras ciudades españolas, inclusive países extranjeros, para conocer el escaparate urbanístico de Madrid.