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Cultura

Hace 53 años Martin Luther King recibió premio nobel de paz

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Redacción



Por su resistencia no violenta a la discriminación racial en Estados Unidos, Martin Luther King recibe el 13 de octubre de 1964 el Premio Nobel de la Paz. Para ese entonces, el líder del Movimiento por los derechos civiles para los afroamericanos tenía 35 años de edad, convirtiendo en la persona más joven en recibir este premio.



Luther King nació en Atlanta, en 1929. Con un doctorado en teología, en 1955 organizó la primera gran protesta de su movimiento: el boicot a la empresa Montgomery Bus. Fuertemente influenciado por Mahatma Gandhi, dirigió protestas pacíficas por todo el sur de Estados Unidos.



En 1964 obtuvo dos grandes logros: la ratificación de la Enmienda 24, que abolía el impuesto de capitación; y la Ley de Derechos Civiles, que prohibía la discriminación racial en el trabajo y en las instituciones educativas, y la segregación racial en las instalaciones públicas. Ese mismo año, donó los 54.600 dólares del Premio Nobel al Movimiento de derechos civiles.



En 1968, Martin Luther King organizó una manifestación en Washington en la que pretendía revivir su movimiento, que había comenzado a fracturarse, pero una semana antes de que se llevara, el 4 de abril, fue asesinado en Memphis, Tennessee, a manos del convicto James Earl Ray.



Hoy lo recordamos con algunas de sus frases más célebres:



Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.



Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos.



Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.



Siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto.



Da el primer paso con fe. No tienes por qué ver toda la escalera. Basta con que subas el primer peldaño.



Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.



Tu verdad aumentará en la medida que sepas escuchar la verdad de los otros.



Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir.