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Reino Unido recurre a los gigantes de la web para combatir el terrorismo

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La primera ministra espera presionar a Google y otras plataformas para eliminar la información extremista que circula en la web. Información clave para preparación de explosivos puede ser adquirida a través de una simple búsqueda en Internet.


Arelys Goncalves

Tras el atentado en la estación de metro Parsons Green, el pasado viernes, la primera ministra británica ha intensificado su campaña para lograr mayor colaboración por parte de empresas como Facebook, Microsoft, Youtube y Google. Una de los mayores demandas de la líder conservadora es la eliminación de datos que pueden usarse como herramientas de entrenamiento para los terroristas como los manuales de fabricación de bombas.


A su juicio, el control del material que circula en Internet es fundamental para enfrentar a los extremistas. May insta a estas empresas a que realicen un mayor esfuerzo para eliminar la información extremista que puede ser obtenida sin ningún control en una búsqueda online. Por su parte, un vocero de Google respondió a May asegurando que estaban haciendo todo lo posible para combatir el problema y que una vez que reciben la notificación de un contenido ilegal, es removido de forma inmediata.



Se espera que esta semana, la primera ministra retome este planteamiento, junto al presidente francés, Emmanuel Macron, durante la cumbre anti extremismo que se realiza en Nueva York. May insistirá sobre la advertencia a los gigantes de la tecnología de incorporarse a la lucha contra los extremistas.


Pudo haber sido peor

30 personas resultaron heridas luego de que se produjera una pequeña explosión en uno de los vagones de la línea District Line a las 8:30 de la mañana del viernes 15 de septiembre. La mayoría de los lesionados presentaron quemaduras leves y golpes producto de la estampida que generó la explosión dentro del metro. Sin embargo, se confirmó que ninguno de los casos fue de gravedad.



El comisionado adjunto, Mark Rowley, jefe del Servicio Nacional de lucha contra el terrorismo, manifestó que el ataque en Parsons Green, al oeste de la ciudad, fue realizado a través de un artefacto explosivo improvisado. Fuentes policiales indicaron que la explosión pudo haber tenido magnitudes superiores debido a que el artefacto explosivo, depositado en un envase de color blanco cubierto por una bolsa del supermercado Lidl, detonó de manera parcial. De haber explotado completamente, la tragedia habría sido mayor debido a que ocurrió a la hora pico.


A tempranas horas del sábado, la policía realizó la detención de un joven de 18 años, de origen iraquí en Dover, mientras trataba de salir del Reino Unido. El joven vivía en una residencia de acogida en Surrey, manejada por una pareja de ancianos, Penélope y Ronald Jones, de 71 y 88 años de edad respectivamente.


El mismo día pero en horas de la noche fue tenido Yahyah Farroukh, un sirio que llegó al Reino Unido como refugiado hace aproximadamente cuatro años. La detención se produjo luego de que finalizara su horario de trabajo en la venta de pollos Aladdin, en Hounslow, al oeste de Londres. Farroukh tambiénhabía vivido en la casa de Jones, en Sunbury, según informó el líder del consejo local Ian Harvey.



Parsons Green, quinto ataque en el 2017

En lo que va del 2017, cinco atentados terroristas se han llevado a cabo en el Reino Unido, causando la muerte a por lo menos 36 personas. Uno de los ataques más fuertes se realizó al cierre del concierto de Ariana Grande, el pasado mes de mayo en Manchester. Durante la explosión, 22 personas perdieron la vida y 59 resultaron heridas.


Las escenas de pánico evocaron recuerdos de las atrocidades del 7 de julio de 2005, cuando los suicidas mataron a 52 personas en una serie de ataques coordinados a través del servicio de transporte. La explosión en Parsons Green desata un nuevo refuerzo de la campaña antiterrorista, en vista de que los servicios de seguridad enfrentan una amenaza sin precedentes.