13 °C
América Latina

Crisis venezolana llega al Parlamento británico

|


Arelys Goncalves

Parlamentarios británicos de las diferentes fracciones políticas condenaron de manera masiva al Gobierno del presidente Nicolás Maduro por sus constantes violaciones a los derechos humanos y solicitaron a la primera ministra, Theresa May, que se pronuncie de forma contundente y apruebe medidas más fuertes en contra de los funcionarios del oficialismo por sus vínculos el narcotráfico y la corrupción.



La reunión realizada el pasado 5 de septiembre a las 9:30 de la mañana en el Westminster Hall estuvo promovida por el diputado laborista, Graham Jones, del área de Hyndburn, quien forma parte del Grupo parlamentario de todos los partidos para América Latina, además de presidir el recién fundado Grupo para los temas de Venezuela. A la reunión también asistió el ministro para Europa y América, Sir Alan Duncan, quien presentó el balance de las acciones emprendidas por el actual Gobierno y garantizó que seguirán en sus esfuerzos por brindar respaldo al país.



En el encuentro contó con una representación de venezolanos residentes en la capital británica que luego pudieron conversar directamente con los diputados y ofrecer sus testimonios. Entretanto, a las afueras del parlamento se congregaron decenas de venezolanos que con banderas y carteles, expresaron su repudio al mandatario nacional y denunciaron una vez más la violencia y la tortura con la que han sido reprimidos los manifestantes que se oponen a las políticas antidemocráticas del oficialismo y exigen que se resuelva la crisis humanitaria que enfrentan.



Más que condenar, hay que sancionar

Jones señaló que además del rechazo y la condena contra las acciones del Gobierno venezolano por parte de organizaciones como la ONU, la UE, la Unión Interparlamentaria, Mercosur, los países vecinos de Venezuela y la Internacional Socialista, el Gobierno británico tiene que actuar con mayor fuerza.



Por su parte, el también laborista, John Grogan, MP de Keighley, dijo que cuando "cualquier presidente elimina un Parlamento que se opone a él y lo reemplaza con una Asamblea de perritos falderos, sólo hay un lado para los demócratas y los que creen en los derechos humanos en esta Cámara y es condenar esa acción".


Una reacción similar fue manifestada por la conservadora Nusrat Ghani, del área de Wealden, quien destacó la importancia del tema venezolano y cuestionó sobre la falta de una reacción condenatoria por parte del líder del partido de los trabajadores, Jeremy Corbyn. Frente a este señalamiento, el diputado Jones restó importancia a la posición del líder del partido e insistió que la responsabilidad de tomar medidas más fuertes y de rechazar de manera categórica lo que ocurre en ese país le corresponde al Gobierno que ganó las elecciones.


Más desplazados venezolanos que sirios

El conservador Mark Menzies, del área de Fylde, que preside el grupo de partidos sobre América Latina, destacó que la miseria que enfrentan los venezolanos los ha hecho salir de su país generando un número record de desplazados. "De hecho, ahora tenemos más personas desplazadas de Venezuela que de Siria. Esa es una estadística impactante", recalcó durante su intervención.


Algunos de los parlamentarios destacaron que muchos de los que han abandonado el país son profesionales de alto nivel que escapan de la violencia y al colapso económico. Tal como recalcó Graham Jones, "las milicias son bastante aterradoras y parecen operar mano a mano con la administración de Maduro para oprimir al pueblo de Venezuela. La inflación es de 720%, según el FMI, y se espera que supere el 2.000%. y el valor del bolívar venezolano se ha desplomado un 99% frente al dólar desde que Hugo Chávez llegó al poder", describió el diputado laborista.


A juicio de Jones, frente a esta realidad, el Gobierno británico debe determinar acciones para presionar al mandatario venezolano y a sus aliados a que respeten la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho. Explicó que las sanciones deberían incluir el congelamiento de los activos en el país, impedir a las personas y empresas a realizar negocios con ellos e imponer la prohibición de viajar, de exportar armas o cualquier equipo que pudiera ser utilizado para la represión.



Por su parte, el conservador Simon Clarke, de la zona de Middlesbrough South and East Cleveland, habló de la crisis hospitalaria y social. Según los datos presentados, "un 82% de los venezolanos viven en la pobreza" y agregó: el desempleo se sitúa en más del 25%, los ahorros, y con ello cualquier posibilidad de una jubilación digna, han sido destruidos. No hay suficiente comida para el 90% de la población y hay escasez de medicamentos básicos", detalló Clarke.


En su intervención, diputada laborista Siobhain McDonagh, de Mitcham y Morden, presentó algunos testimonios para ilustrar la severa crisis venezolana. En entrevista para Express News recalcó: "es increíble que el Gobierno del presidente Chávez sea el que reintrodujo la difteria en Venezuela, el causante del incremento de la malaria, el que quiere ver a niños morir de hambre. Ellos deben responder a estas personas". Para ella, la crisis del país suramericano no puede ser ignorada. "Sé que hay 5.000 ciudadanos británicovenezolanos en nuestro país que esperan que nuestro 

Parlamento y que nuestros partidos muestren liderazgo y preocupación por ellos y por sus familias. Espero que podamos demostrar eso hoy", dijo a sus colegas.


Jim Shannon, del Partido Unionista Democrático (DUP), así como Martin Docherty-Hughes, del Partido Nacional Escocés, presentaron otras cifras de lo que se vive en Venezuela, entre ellas las de la Organización de Naciones Unidas que investiga 124 muertes producidas tras las manifestaciones. Del total de víctimas, hasta ahora la ONU arroja en su investigación que 46 muertes son atribuibles a las fuerzas de seguridad y 27 a grupos armados progubernamentales.


El narco-Estado del chavismo

En el encuentro se destacó además el incremento del narcotráfico en el país suramericano con un fuerte impacto en el Reino Unido. Se resaltó que la justicia estadounidense ha señalado como responsables del fortalecimiento del narcotráfico a funcionarios del Estado venezolano, muchos de los cuales han sido acusados de controlar la circulación de la droga a través de aeropuertos y por vía marítima.



En palabras de Jones, "Venezuela es un narco-Estado y el Reino Unido no puede tener una política de 'no hacer nada'. La Administración de Estados Unidos ha actuado. Ellos han impuesto sanciones al vicepresidente venezolano Tareck El Aissami por facilitar los traslados de narcóticos, además de controlar las rutas de narcotraficantes a través de los puertos venezolanos", argumentó.


Indicó que este año la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito declaró que Venezuela se ha vuelto más importante en los últimos años a medida que las redes de narcotráfico trasladan la cocaína colombiana a través de la frontera y realizan el tráfico marítimo entre la costa y las islas del Caribe y Europa.


Como parte de su argumentación, señaló cifras que comparan la lucha antidroga antes y después de Hugo Chávez. 


Especificó que en 1998, un año antes de que Chávez asumiera el cargo, las fuerzas de seguridad de Venezuela habían realizado 11.581 arrestos relacionados con tráfico de drogas y en 2005 esa cifra se había desplomado a poco más de 1.000 e indicó que ha seguido bajando hasta la actualidad.




Democracia desmantelada

El ministro para Europa y América, Sir Alan Duncan, asistió al debate y dejó claro que la posición del Reino Unido ha sido fuerte y que conocen de cerca la realidad del país porque han estado en contacto con sectores afectados. Señaló que el mayor problema es que la democracia está siendo desmantelada pieza por pieza. "La gente está luchando para conseguir incluso los productos más básicos en el que debería ser uno de los países más prósperos de la región".


Adicionalmente destacó: "hemos condenado la violencia a principios de este año y hemos pedido a todas las partes que resuelvan sus diferencias mediante el diálogo (...)Hemos hablado en apoyo de la integridad y la autonomía de la 

Asamblea Nacional tanto al Gobierno como a miembros de la propia Asamblea. Condenamos el despido de la Fiscal General y dejamos claro que esas medidas constituían un ataque directo a la democracia y a sus legítimas instituciones", subrayó el ministro quien posteriormente se reuniría con el presidente de la AN de Venezuela de vista en Londres, en un encuentro previsto para el 7 de septiembre con Theresa May.


Al respecto, la laborista Liz McInnes insitió que el Gobierno británico necesita considerar las medidas que puede imponer al considerar los problemas en materia de derechos humanos, escasez de alimentos y "Nuestro rol es presionar al Gobierno para que actúe".


En conversaciones para Express News, el diputado promotor del debate, el laborista Jones se mostró satisfecho por las medidas que desde ya ha adelantado el Gobierno de May por el conflicto venezolano. "Creo que ya se ha iniciado un proceso con debates como este y los ministros y gobernantes están preocupados y esperamos ver acciones más fuertes. Ya hemos condenado lo que pasa en Venezuela y pienso que ahora debemos ir más lejos, así como lo hizo 

Estados Unidos con sanciones contra el régimen de Maduro".


Pese a que el líder laborista Jeremy Corbyn no ha manifestado una posición firme con relación a lo que ocurre en Venezuela, Jones aseguró: "el partido está bastante claro en condenar el régimen del presidente venezolano, las violaciones de los derechos humanos así como todos los fracasos del Gobierno. Creo que Jeremy Corbyn es solamente una parte. En todo caso, le corresponde al Gobierno y a la primera ministra autorizar las acciones".