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Europeos y británicos marchan en Londres contra el Brexit

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Arelys Goncalves


Bajo consignas como “Exit from Brexit”, unos 50 mil manifestantes salieron a las calles esta semana como muestra de rechazo a los planteamientos y a la incertidumbre que viven en torno a las negociones en Bruselas sobre el proceso de la salida del Reino Unido. Las principales avenidas de la capital británica se transformaron en ríos de protestantes que, con las banderas de la Unión Europea, pasaron por Downing Street y se agolparon a las afueras del Parlamento como medida de presión hacia los diputados que realizan el proceso de votación de la ley que marcará la separación.


La protesta contó con la participación de representantes de varias toldas partidistas, entre ellos los partidos Conservador y Liberal Demócrata, que aprovecharon para expresar su indignación por la ineficiencia de la gestión de la primera ministra, Theresa May y por quien lidera las conversaciones, David Davis. Varias pancartas reflejaron el temor y la angustia de los más de 3 millones y medio de europeos residentes en el Reino Unido y de más de un millón de británicos que viven o trabajan en cualquiera de los 27 países del bloque.


Durante la protesta anti Brexit del 9 de septiembre, voceros políticos como el liberal demócrata, Sir Vince Cable, estuvieron en el mitin que se llevó a cabo frente al Palacio de Westminster. A su juicio, la preocupación de quienes desconocen su futuro dentro y fuera del Reino Unido es cada vez mayor porque hasta ahora no hay claridad sobre cuál será el impacto. Por su parte, la conservadora Patience Wheatcroft dijo en su intervención que era necesario continuar con las acciones de calle en apoyo a la permanencia en la UE. Para ella, no es antidemocrático tratar de persuadir al electorado para que vuelva a analizar el Brexit. “Tenemos que detenerlo”, dijo. “Desde que nos unimos a la UE hemos tenido un periodo de paz y de prosperidad sin precedentes y lo correcto debe ser tratar de mantener eso”, subrayó.


El miércoles también se llevó a cabo una protesta que se inició al mediodía en el Parlamento con un lobby masivo. 


Luego, la manifestación extendió hasta después de las siete te la noche en una numerosa concentración en la Plaza Trafalgar. El evento al que fue invitado el alcalde de Londres, Sadiq Khan, fue organizado por las agrupaciones 3million y British in Europe, conjuntamente con Another Europe is Possible, European Alternatives, Migrants Rights Network y UNISON. Adicionalmente, múltiples organizaciones se unieron a las convocatorias como “Españoles Surviving Brexit” que reúne a más de 4 mil ciudadanos de nacionalidad española residentes en el Reino Unido.


Estatus incierto

La comunidad de habla hispana está dentro de los millones de europeos que se mantienen en vilo por desconocer lo que puede ocurrir cuando se oficialicen los lineamientos que regirán las leyes migratorias post-Brexit. Una de las representantes de “Españoles surviving Brexit (españoles sobreviviendo al Brexit)”, grupo creado en Facebook y que está conformado por casi 5 mil miembros, María Luisa Llorente, contó a Express News la situación de desconocimiento y de angustia a la que se enfrentan.


A su modo de ver, las mayores preocupaciones se basan en sus derechos como ciudadanos europeos: “al salir de la Unión Europea, los ciudadanos que ya estamos aquí nos quedamos en una situación de incertidumbre porque no sabemos exactamente qué normas de inmigración se nos van a aplicar y qué procedimientos hay que cumplir para estar legales en el Reino Unido, porque está claro que los europeos que estemos aquí para el momento del Brexit vamos a tener que registrarnos y pasar por un nuevo proceso”, argumentó Llorente quien lleva en el país más de 17 años.



Explicó que más que un cambio concreto, lo que abunda es la incertidumbre debido a que oficialmente la situación de los inmigrantes europeos es la misma de antes. “No tenemos que hacer ningún procedimiento especial, los que quieren pueden sacar la residencia permanente, pero hasta ahora no ha sido obligatorio”. Sin embargo, destacó que se siente la presión por una actitud hostil del Gobierno. “Lo que sí nos preocupa es lo que ocurre en entretelones en el Gobierno. 


Cuando aplicamos para la residencia permanente, empezamos a darnos cuenta que muchos no cumplían los requisitos necesarios, por diferentes razones, y eso disparó un poco la alarma entre la comunidad, pensando en que 30 por ciento de las personas que piden un certificado de registro están siendo denegadas y si eso lo elevas a una escala de 3 millones, te puede demostrar que es un problema”, describió Llorente. Agregó además que también hay personas que les han mandado cartas de deportación por error. “No solo a ciudadanos europeos sino también a quienes deberían ser británicos porque han nacido acá”, puntualizó.


Indicó que hay mucha inseguridad y “no confiamos en las instituciones británicas con todo lo que está pasando y no creemos que la Home Office tenga la capacidad de procesar la aplicación de tres millones de personas y legalizar en un par de años a todos los que estamos aquí”.


Descontento generalizado

Destacó que, aunque no se manejan cifras generales, se evidencia a través de las redes sociales que hay personas que están buscando nuevas alternativas, incluyendo irse del Reino Unido. “Lamentablemente, parece que la mayoría de quienes están haciendo eso son las más altamente cualificadas que son justamente las que el país quiere retener o quiere traer en el futuro”. Indicó que muchos están descontentos especialmente por la campaña de demonización que ha habido contra la inmigración desde el referendo del 2016.


Puntos clave de la nueva ley

El Parlamento discute estas semanas el documento que conformará la nueva le Ley que fijará las pautas del proceso de salida. El texto incluye la derogación de la Ley de 1972 sobre las Comunidades Europeas que se haría efectiva a partir de la formalización de la salida del bloque. Otro de los puntos que incluye esta reforma legal es poner fin a la supremacía de la legislación europea en las leyes del Reino Unido.


Al mismo tiempo, busca otorgar poderes especiales temporales al Gobierno para que pueda llevar adelante la creación de una nueva ley que permita la revisión de las existentes, ajustándolas a las que existen en el país, de modo que pueda funcionar el ordenamiento jurídico una vez se concrete el Brexit. Finalmente, otro de los cambios importantes es que las regulaciones y leyes que se establezcan puedan estar ajustadas a lo establecido en el artículo 50 del Tratado de Lisboa.