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Centros de detención para inmigrantes, el lado oscuro del Reino Unido

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Arelys Goncalves

Activistas y defensores de los derechos humanos han pedido que el centro de reclusión para inmigrantes, Brook House Immigration Removal Centre, así como el resto de los 11 que funcionan en el país, sean clausurados luego de que funcionarios de la compañía de seguridad G4S aparecieran en una filmación aparentemente maltratando y abusando de los detenidos. La información salió a la luz pública en una investigación especial recopilada por el equipo de la BBC en la edición de Panorama "Undercover: Britain's Immigration Secrets", (Los secretos de la inmigración en Gran Bretaña) en la que se evidencia la incompetencia y el excesivo uso de la fuerzas por parte de las autoridades que administran este centro ubicado cerca de Gatwick.


La información obtenida por el joven de 21 años, Callum Tulley, quien durante su trabajo en el área de seguridad de este centro, decidió grabar, como periodista encubierto, la pesadilla que viven quienes son retenidos en estas "prisiones". La compañía de vigilancia, G4S es la principal señalada como la responsable de abusos en este revelador reportaje por ser la empresa contratada por el Gobierno británico para dirigir los 11 centros de remoción de inmigrantes que existen en todo el Reino Unido.


Hasta ahora, 9 empleados de la compañía han sido suspendidos de sus funciones pero estas medidas parecen ser insuficientes frente a las denuncias y a los testimonios de quienes han tenido que pasar por estos centros. La comunidad de habla hispana no escapa a esta realidad y la organización Detention Action ha logrado reunir testimonios que describen la crueldad a la que están expuestos los inmigrantes que son tratados como delincuentes.




Una historia de abusos sistemáticos

Tan solo en el 2016 cerca de 29 mil personas fueron recluidas en centros de detención de este tipo en el Reino Unido, una cifra superior a la registrada en los países de la Unión Europea y que pone en evidencia las estrictas políticas en materia migratoria aplicadas por el Gobierno de Theresa May. Otro de los aspectos que caracteriza el sistema migratorio del país frente a la UE es la ausencia de un periodo límite para las personas que son retenidas en los centros de detención que funcionan en diferentes zonas del Reino Unido.


Las estadísticas presentadas por algunas organizaciones señalan que cerca del 50% de los detenidos no cuenta con una representación legal y deben, en muchos casos, ser sus propios abogados. A esto se suman los señalamientos de defensores de derechos humanos que denuncian el trato cruel y el aislamiento que sufren las personas en estos centros. The London Latinxs es una de las agrupaciones que se ha unido a la difusión de las vejaciones y maltratos de los que son víctimas quienes, en su condición de inmigrantes, han sido encerrados como si se tratara de delincuentes, pese a que la migración no está penalizada en el país.


Tal como explicó la activista Tatiana Garavito, integrante de London Latinxs, en entrevista para Express News Radio, no es la primera vez que los medios de comunicación exponen esta situación y agregó que se habla de las denuncias contra el personal de seguridad pero para ella el problema es mucho más extenso y complejo. "Es importante entender que no se trata solo de un problema en la parte de seguridad sino que es todo un sistema que abusa de las personas, primero que todo al criminalizar la inmigración, pero la inmigración no es un crimen, es un derecho que todos los seres humanos tenemos".


En el caso concreto de Brook House, desconoce que existan ciudadanos de habla hispana, pero indicó que en años anteriores se ha conocido de personas provenientes de Latinoamérica que han sido obligados a permanecer en estos lugares. "Lo que sí puedo decir es que las personas que están en estos centros son personas de color, refugiados o inmigrantes. Una cosa que tenemos que entender es que estos centros de detención son racistas y, obviamente, siempre va a haber latinoamericanos", comentó Garavito.



Tal como señaló la vocera de London Latinxs, la crisis migratoria es bastante fuerte en el país: "primero tenemos a miles de personas que están muriendo en las fronteras de Europa lo que representa una de las problemáticas mas significativas y uno de los genocidios mas grandes de la actualidad", argumentó. Adicionalmente, acotó que el cruce de la frontera no es el final del calvario: "las personas llegan y tienen que esperar años para que sus casos sean resueltos".


Explicó que en muchos casos, las autoridades no le dan credibilidad a los inmigrantes y los documentos de identificación no son aceptados. "Lo que está haciendo el sistema para inmigrantes es dejar a las personas en un limbo por muchísimos años y digamos que los abusos de los centros son la parte extrema de un sistema que afecta a nuestras comunidades y que las ha afectado por mucho tiempo", puntualizó.


Organizaciones de ayuda

Garavito dijo que Detencion Action trabaja con personas que han estado en estos centros de detención y brinda apoyo a quienes atraviesan por situaciones de abandono por la parte legal. Según explica Garavito, los reportes realizados por organizaciones como la mencionada están repletos de la violencia y la monstruosidad a la que se enfrentan quienes permanecen en estos centros, muchos de los cuales sirven de reclusión para criminales de alta peligrosidad, refugiados y buscadores de asilo como si se trataran de casos similares.


Detalló que en el reporte del 2012 se hablaba de violaciones de mujeres, de casos de personas que han fallecido por el abuso y la violencia, además de los altos niveles de suicidio que alcanzan el 90%, en vista de las torturas a las que son sometidos los inmigrantes. Pese a las alarmantes cifras, la representante de London Latinxs destaca que las autoridades desmienten las denuncias, y alegan con frecuencia que se trata de engaños por parte de los refugiados.


"Otro problema gravísimo que ocurre es que se desconoce cuánto tiempo vas a estar allí, en un centro de detención no hay un tiempo límite, es decir que puedes estar un año o seis, pero sin saberlo. Lo que quiere decir que los problemas de salud mental, de alimentación, de violencia, son terribles", concluyó.