19 °C
Miscelánea

¿Algo le impide alcanzar la felicidad? Descúbralo para que pueda avanzar

|





Por Nancy Liscano

Durante muchos años de trabajo junto a Jesús Madrid, psicólogo y creador de los principales materiales de profesionalización de los miembros voluntarios de Teléfono de la Esperanza, Voces amigas de Esperanza, sus libros, mis estudios y experiencia, he aprendido que las limitaciones que nosotros tenemos para nuestro crecimiento personal y por tanto para nuestra felicidad se basan en la falta de conocimiento propio y de la insana comunicación.


Aspectos de la comunicación insana

Toda persona, para funcionar adecuadamente, necesita tener satisfechas sus necesidades emocionales. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que la "dosis adecuada" de emocionales no es la misma para todas las personas, como sucede también con los alimentos que pide nuestro estómago. La “dosis adecuada” depende del "historial" de cada uno, de las características personales y del desgaste de energías que se tenga a lo largo del día.


Se puede y se debe sospechar de nuestros hábitos cuando tengamos unos comportamientos que causen algún tipo de molestia emocional a las personas con las que convivimos cercanamente, o que nuestros comportamientos difieran notablemente de los comportamientos de otras personas que consideramos bastante equilibradas. Para replantearte estos comportamientos hace falta una gran sinceridad contigo y, si a pesar de nuestras reflexiones no lo vemos claro, entonces será conveniente seguir el consejo del spot publicitario “consulta al logoterapeuta”. Además, ten en cuenta que si no consultas y cambias tú, tendrán que consultar con el logoterapeuta -o con el abogado- las personas que viven cerca de ti, porque a tu lado no se van a sentir ni a gusto ni felices.


El origen de este tipo aspectos insanos tiene mucho que ver con los hábitos que se han observado y aprendido en la familia de origen. Cuando en la familia de origen no regían unas normas sanas de estimulación emocional, ni se daba ni se recibía una dosis adecuada de estimulación emocional entre los miembros, en la vida adulta se tiende a continuar con esos desajustes presentando una fuerte predisposición a sufrir algún tipo de trastorno emocional.


Aspectos emocionales frecuentes:

Pedir demasiado a nivel emocional

Algunas personas piden muchas atenciones emocionales; permanentemente, están reclamando más y más de las personas de su entorno, pues ellas no se hartan nunca. Las que sí se hartan de ellas son las personas de su entorno por ese acoso constante y enfermizo a que se sienten sometidas.


Además, no se contentan con las caricias o estímulos positivos que se dan de cualquier forma. Son muy exigentes.

Con el fin de recibir mayor número de atenciones o caricias, estas personas emocionales son muy acaparadoras; necesitan exagerados aplausos y reconocimiento.


Ceguera emocional

Los ciegos emocionales padecen de la enfermedad opuesta: tienen una capacidad muy pequeña para conectar con las caricias y refuerzos positivos en la comunicación. Por eso, ante los demás se muestran lejanos, distantes y fríos; se sienten incómodos tanto dando como recibiendo reconocimientos emocional. Suelen encontrar muchas dificultades para establecer relaciones interpersonales y las que establecen difícilmente son felices a su lado.


A estas personas les cuesta mucho expresar sentimientos y tener manifestaciones de afecto, incluso con sus familiares más cercanos. Ellos pueden demostrar el cariño “haciendo cosas” por las personas que quieren, pero encuentran mucha dificultad en dar o recibir caricias emocionales.


Independientemente de lo que ellos puedan decir, debajo de esos comportamientos se oculta un miedo intenso al rechazo, por lo que prefieren no exponerse. También suelen valorar muy poco lo que ellos tienen para dar, por eso, no quieren pedir ni aceptar lo que les dan.


El origen de la ceguera emocional suele encontrarse en experiencias infantiles dolorosas. En su ambiente familiar escaseaban las caricias emocionales incondicionales y, tal vez, cuando pidió u ofreció las suyas le pareció que eran rechazadas o despreciadas, por lo que los que viven cerca de una persona ciega emocionalmente ni se sienten útiles ni son felices.


Adicciones emocionales

No solo las altas exigencias y la ceguera emocional se reducen a crear malas relaciones con los demás y consigo mismo; existe también otros aspectos nocivos para la salud emocional, que de momento parecen calmar alguna necesidad, pero son realmente nocivos y a la larga, crean adicción y deterioran el funcionamiento sano del sistema emocional en su entorno.


Esta adicción suele ocasionar bastantes decisiones equivocadas que se lamentan cuando ya es tarde.


Los adictos valoran extraordinariamente tener siempre la razón aunque para ello tengan que sacrificar la felicidad familiar o las relaciones positivas con los hijos. Las personas que han vivido cerca de estas personas, se han sentido muchas veces desacreditadas por ellas, lo que ha podido generarles resentimientos y falta de seguridad en sí mismos.


Además, algunas personas con vocación de víctima van buscando a su alrededor “lástimas y compasiones”. Al no encontrar en sí cualidades positivas para atraer a otras personas, exageran sus limitaciones y sufrimientos para, por lo menos, buscar que se le haga caso, atrayendo su compasión. Estas personas necesitan mostrarse como las personas que tienen más motivos para sufrir, por eso cuentan una y mil veces sus tristes historias.


Cómo lograr una vida emocional sana y equilibrada

Para vivir felices y hacer felices a los demás es necesario incluir en nuestras relaciones interpersonales demostraciones de estímulos positivos y emocionales sanos.


En nuestra sociedad existe una fuerte reticencia a ofrecer estímulos emocionales positivos y, sin embargo, en muchas ocasiones sería necesario hacerlo.


Un abrazo para ti y recuerda que todo puede ser mejor, en la próxima edición compartiré algunas estrategias para mejorar nuestras relaciones y vivir responsablemente.


*Nancy Liscano es logoterapeuta y experta en salud mental para inmigrantes