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Miscelánea

El teatro de la desaparición

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Fotografías cortesía Marian Goodman Gallery London y Thierry Bal + NEON Greece 


Por Lorena Benéitez

Cuestionan todo incluso a sí mismos. La mayoría de lo que han producido artísticamente en los últimos años, ya no existe. Lo destruyen. Les inquieta el poder de una institución cultural o una nación para sancionar la verdad. No hay forma de transferencia transparente, directa o cuantificable. La materia con que trabajan es humana. La civilización y un estar en el mundo, sus prioridades con la validez directa de pisar el contexto. Una estética inconfundible con la que operan, incomodan o desconciertan en el lenguaje visual.


“Mapping It Out. An Alternative Atlas Of Contemporary Cartographies” (Thames & Hudson, 2014) de Hans Ulrich Obrist y Tom McCarthy posiblemente representa “ese algo” junto a otros artistas internacionales en lo ocular y teorizar lo desapercibido.


Trabaja con un amplio taller y equipo itinerante siendo un director callado. Escuchar, mirar y “common sense”. 


Talentosamente intercambia lo apolíneo y lo dionisiaco de cada miembro especialista. Un esfuerzo emocional, una profesión implicada con los agentes físicos-químicos, la peculiaridad atmosférica y saber elaborar el conflicto en el lugar seleccionado. Consigue estar al margen de todo, como sujeto expectante. Así une las cosas. Lo expansivo de “los proyectos específicos” con capas de conocimiento basadas en fuentes de documentación a raudales. Ese carácter inconcluso de todo conocimiento. Rescatando el método como ejercicio hasta la catarsis.


Transforma el espacio, descentraliza la idea de escultura, la hace atemporal cuestionando la noción de tiempo, a modo teatral - o lo que es lo mismo, “el convivio”. La relación entre actor y espectador en un mismo tiempo y espacio. Irreproducible, intransferible y efímero- de lo aprendido con Jorge Dubatti (Argentina, 1963).


Adrián Villar Rojas es natural de Rosario -están celebrando el 80º Aniversario del Museo Juan B. Castagnino (1937-2017)- su rampa de salida con música grunge de fondo y cómics por doquier. Le seguiría el estudio de la “casualidad y simultaneidad” propio de las Clínicas de Artes Visuales desde Buenos Aires y habitar la lectura de cualquier página transnacional.




Su ciudad natal sin ser una metrópolis mundial, tiene un papel fundamental en la economía de Argentina como centro industrial y portuario. Sumado a lo post-fordista con un sistema de producción más flexible, con unidades de producción más pequeñas, basadas en la economía terciaria, del conocimiento y la innovación. (Cuadernos de Geografía: Revista Colombiana de Geografía, 2016).


La existencia de Espacios de Agroecología Urbana en construcción donde se gesta algo nuevo en diálogo transformador entre las personas y su entorno. “Mixturando” la tradición campesina e indígena más las prácticas ecológicas por las técnicas con compañeros migrantes y abuelos europeos. Atiende a dimensiones sociales, económicas y ambientales. Crean de ferias -antes inexistentes- de alimentos sanos, en acciones conjuntas con la sociedad civil, organizaciones comunitarias y organizaciones no gubernamentales. (Habitat y Sociedad, 2014)


Esos parques huertas, corredores verdes de las vías y huertas de jardines es un imaginario próximo a la intervención actual con la organización NEON (Grecia, 2013) -directora Elina Kountouri- hasta el 24 de septiembre. Alteran procesualmente arquitectura, emociones y cultivo de hortícolas -46000 plantas de 26 especies diferentes- extendidas en 4500 m² entre el Observatorio Nacional de Atenas (1842) -1ª institución científica- más el yacimiento arqueológico del Cerro de las Ninfas entre vitrinas símbolos de conquista, expansión y evolución. Rastrean para comprender la identidad, la memoria, el crecer, el resistir y desarrollarnos.


“El artista como gestor y la gestión como discurso artístico: plataformas, iniciativas y redes de autogestión colectiva en el arte contemporáneo argentino” por Pamela Desjardins (ASRI, 2012) es la perspectiva de colectivización el interés. Nuevos dispositivos de circulación y exhibición. La gestión de proyectos culturales y colaborativos tienen constancia de la crisis finisecular que les azota. De ahí la respuesta del país latino y sus modificaciones intrínsecas en el campo artístico.



Danh Vō (Vietnam, 1975) y Adrián Villar (Argentina, 1980) -ambos trabajan desde el compromiso, calidad y rigor en la presente galería de arte contemporáneo - son hombres a subrayar de los nuevos sentidos que trastocan el discurso dominante. Cómo en el medio natural la escultura es portadora de otras narrativas y reflejos de ritmos que se encuentran fuera de sus límites materiales. Abián González escribía “El tiempo como material para la práctica escultórica actual” (AusArt Aldizkaria, 2014) contribuye a la comprensión.


Artistas argentinos contemporáneos, Matías Duville (b. 1974), Jorge Macchi (b, 1963) y Guillermo Kuitca (b. 1961) representan análisis y críticas, situaciones invertidas, mundos olvidados, silencios históricos o evocaciones geográficas ilegales en sus imaginarios.


Hace dos años presentaba la instalación “Two Suns” (I) y (II) -vendían mochilas hechas a mano con la bandera uno de los doce países de su América del Sur- en Marian Goodman Gallery (Nueva York, 1977). Aparecía “David’s Ankles: How Imperfections Could Bring Down The World’s Most Perfect Statue” de Sam Anderson (The New York Times Magazine, 2016). Actualmente expone en Roof Garden del Metropolitan Museum -hasta el 29 octubre-. Y tiene previsto en el MOCA de Los Ángeles -a partir del 22 octubre hasta 26 febrero 2018-.



Ascanio Condivi en Roma (1553) y Giorgio Vasari en Florencia (1550) -“Vidas de Pintores, Escultores y Arquitectos ilustres” (El Ateneo, 1945) donde afirmaba, la virtud y bondad de este excelentísimo escultor, pintor y arquitecto ha realizado milagros en cuanta cosa intervino”- quienes publicasen la bibliografía de Miguel Ángel Buonarroti (1575-1564). El encargo de 5,17 metros de altura y 5572 kilos de peso en mármol del “David” se realizó en 1501.


El mismo que ha sabido captar la fotografía al anochecer del libro “Nocturna” (Fracaso Books, 2017) por Fernando Maquieira. Coloso indiscutible de la Italia renacentista con piernas frágiles puede desmoronarse en galería de la Academia de Florencia -desde 1873 donde custodian-.


Adrián Villar con luz artificial y una versión novedosa de la obra predilecta, recrea las piernas de David a gran formato sobre plinto, en el primer piso de la tercera sede en Londres (2014) -abierta de martes a sábados, 10 am a 6 pm-. Fue un antiguo almacén de fábrica en Golden Square del Soho, la nueva incursión en la escena artística británica con la lealtad y longevidad de la doctora en historia del arte, Marian Goodman.


Director y guionista “Lo que el fuego me trajo” (2013) o “El teatro de la desaparición“(2017) -en Kunsthaus Bregenz de Austria hasta el 27 agosto- reflexionan de lo que somos y cómo llegamos allí en el archivo de la vida.



“THE THEATER OF DISAPPEARANCE”

MARIAN GOODMAN GALLERY

5-8 LOWER JOHN STREET, LONDON

5 JUNIO AL 21 JULIO 2017

www.mariangoodman.com