18 °C
Miscelánea

Las mujeres son más adictas al celular

|


Redacción


Investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York (Estados Unidos) realizaron un estudio en el que evidenciaron que el uso constante de estos dispositivos provoca una sensación de recompensa, pero produce un síndrome de abstinencia si no se tienen cerca o se descargan. Algo muy similar a la que sucede con las drogas.



Según señaló Isaac Vaghefi, autor del reporte, en un comunicado de prensa, "nuestros 'smartphones' se han convertido en una herramienta que provee una satisfacción inmediata y rápida, lo que es muy atractivo.



"Nuestras neuronas se estimulan y la dopamina se libera, y con el pasar del tiempo esto nos hace desear esta respuesta rápida para obtener satisfacción inmediata. Esto también ha contribuido a tener lapsos de atención más cortos y a aburrirse de forma más fácil", agregó.



Sin embargo aún se desconocen las razones por las cuales las mujeres son más propensas a este tipo de adicción, explicó el investigador, pues es algo que no fue uno de los objetivos específicos del estudio.



Lo que presumen es que esto se debe a que las redes sociales y sistemas de mensajería trabajan directamente con las emociones y la sensibilidad e informan acerca de las actividades de los seres queridos, y esto resulta muy atrayente para muchas mujeres.



Para este estudio los investigadores entrevistaron a 182 personas y les pidieron que reportaran cuánto usaban sus dispositivos celulares y cómo se sentían con ellos. Les pidieron que se definieran en una de las siguientes categorías: comedido, regular, usuarios altamente frecuentes, fanáticos y adictos.



El 7% se identificó como adicto y el 12% como fanático. Ambos grupos dijeron tener problemas personales, sociales y laborales debido a su necesidad de estar pendientes del teléfono. Ellos reconocieron que la mayor parte del tiempo pasaban en sistemas de mensajería como Whatsapp o Telegram, seguido de redes sociales como Facebook y Twitter. 


Estos usuarios manifestaron síntomas de depresión, aislamiento social, ansiedad, timidez, impulsividad y baja autoestima.



Aunque “quienes se identificaron como adictos fueron una minoría, yo creo que. Los desarrolladores de aplicaciones, juegos y dispositivos siempre encontrarán formas para crear un 'enamoramiento a largo plazo' con el usuario", puntualizó Vaghefi.