3 °C
América Latina

Así es la seguridad ciudadana en el siglo XXI

|

Mg. Francisco Villegas Paredes, Mg. Javier Gamero Kinosita, Rector de la Universidad Nacional de San Agustín en Arequipa Javier Lizarraga Lazo y Mg. Erwin Linares Moscoso, Profesor de Criminología de la UNSA



Por Javier Gamero Kinosita

El tema de la seguridad ciudadana yace hoy en día, en el punto de interacción de las esferas de interés del Estado de derecho, la teoría social y la política, su actual fuerza explosiva y dramatismo se debe esencialmente a la parcialidad de su contemplación o consideración. Al parecer la política actualmente, en una especie de disputa de desplazamiento entre estas disciplinas, ha usurpado el tema para sí.


En el actual debate de seguridad, el criminólogo Javier Gamero Kinosita refirió, en el marco de la conferencia “Fundamentos doctrinarios de la seguridad ciudadana dentro de la perspectiva de la política criminal internacional del siglo XXI” dictada en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) de Arequipa-Perú, que los planteamientos doctrinarios basados en la ciencia social, la ‘policiología’ y la criminología, brillan por su ausencia. Todo ello ha conducido a simplificaciones y constricciones populistas en el país. El tema de la seguridad ciudadana no puede circunscribirse sólo en su dimensión política y compulsarla con simples políticas de orden, ello sería una simplificación inadmisible que no permitirá solucionar la complejidad del problema. Por el contrario, la política debe de estar en principio, interesada en abordar el tema de la seguridad ciudadana desde el trasiego interdisciplinario, dada la heterogeneidad de su naturaleza.


Asimismo advirtió que la sociedad actual, que se ha tornado multidimensional, policéntrica y contingente, yace en el punto crítico de caos, la complejidad y la contingencia, estando plagada de una serie confrontaciones y contradicciones, propio de las macro-tendencias de la denominada “sociedad pos 11 de setiembre”, la “sociedad de riesgo”, la “sociedad de 24 horas” y la “sociedad de vigilancia”, habiendo sumido a los responsables de las políticas de la seguridad en un ‘trilema’ entre la libertad, la seguridad y la justicia. Asimismo aseveró que estas tendencias macro-políticas, macro-sociales, macro-económicas, macro-culturales, macro-tecnológicas, macro-ecológicas y macro-demográficas producto de la era de la globalización, han acentuado el carácter del proceso de transnacionalización, no sólo de determinados espacios geográficos, sino también de los acontecimientos, problemas y conflictos


Hizo referencia a la cultura del miedo a la criminalidad y que hoy en día tanto el discurso cotidiano de los medios y la retórica política populista, han minado el sentimiento de autoseguridad de la población, pues cada error en materia de seguridad tendrá una resonancia perversa en los medios, afectando la conciencia social, ya que los ciudadanos se sienten víctimas potenciales de la criminalidad. Muchas veces no hay una relación objetiva entre el desarrollo fáctico y real de la criminalidad y ese miedo generalizado. El Estado está en la obligación de fortalecer ese sentimiento de seguridad ciudadana, debiendo emplear una doble estrategia para lograr esa seguridad objetiva, vale decir adoptar aquellas medidas instrumentales y tecnológicas para hacer frente a la criminalidad fáctica y para lograr esa seguridad subjetiva, vale decir aquellas medidas necesarias para neutralizar esos sentimientos, emociones y estabilizar esa psique social.


De igual forma se abordó la actual politización de la seguridad haciéndose hincapié a la actual hipersensibilización de los medios y los partidos políticos subrayando que esta politización de la política criminal nos ha llevado al populismo. 


Lamentablemente la última palabra es de los políticos, que tienen poco entendimiento en el tema y actúan en función de la resonancia mediática y los cálculos políticos. Asimismo se refirió al gobierno a distancia en materia de seguridad, al homo prudens, la privatización de la seguridad, la sociedad de vigilancia, la estrategia policial de la tolerancia cero, la policía comunitaria o policía de proximidad ciudadana, los elementos centrales de la seguridad ciudadana, los nuevos desafíos de la seguridad ciudadana, los modelos de prevención y control social, el rol de los servicios de inteligencia en la seguridad ciudadana, abordando por último el rol de la criminología en la política criminal.


Finalmente indicó que hoy vivimos en una sociedad que yace en la multi-espacialidad, la pluri-temporalidad y la trans-individualid lo que ha originado que la seguridad oscile hoy, entre lo militar y lo policial, vivimos en un mundo lleno de riesgos y oportunidades, surgen pues nuevos problemas, nuevos conceptos y nuevos desafíos. Se requiere con urgencia una nueva arquitectura de seguridad.