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“Vamos a lograr una Cuba libre”: Trump Washington prohibirá comercio con imperio militar cubano

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Por Carmen Chamorro García


Una nueva política norteamericana hacia Cuba prohíbe las transacciones comerciales con el holding militar del Grupo de Administración Empresarial (GAESA), con lo que la actividad económica en la Isla deberá canalizarse con el sector privado, fuera del imperio y consorcio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) que dirige el Ejército cubano y los Servicios de Inteligencia y Seguridad. "Una Cuba libre es lo que nosotros pronto vamos a lograr". Así lo ha querido dejar claro Donald Trump en su primer discurso sobre Cuba en estos días, fomentando el concepto de respaldo al pueblo cubano en su lucha por la libertad.


“Efectivamente, ha tenido que ser el Presidente Donald Trump, a quién se le acusa de ser políticamente incorrecto, quién finalmente le haya puesto el cascabel al gato, sin tapujos”. Así lo acaba de anunciar a esta corresponsal la editora del Diario de Cuba, presidenta del OCDH y máxima representante de las Damas de Blanco en España, Elena Larrinaga de Luis.


Para la presidenta del Observatorio Cubano de los Derechos Humanos (OCDH), la nueva relación Washington-La Habana dependerá totalmente de la voluntad del Gobierno de Raúl Castro de mejorar la vida de los isleños, incluyendo la promoción del Estado de Derecho, el respeto a los Derechos Humanos y las medidas concretas para fomentar las libertades políticas y económicas.


Por su parte, La Habana catalogó el discurso en el que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su nueva política hacia Cuba, de "cargado de una retórica hostil" y "condenado al fracaso".


Para la presidenta del OCDH, Larrinaga de Luis, con la desestructuración del monopolio económico de las FAR, que sirve de sustento al gobierno de los Castro, pudiera mitigarse la precaria situación actual que vive el país, no sólo en materia económica, sino en materia de los Derechos Humanos en la Isla. “El Gobierno Cubano siempre pasó por alto que un acuerdo bilateral es un pacto, alianza o arreglo voluntario que asumen dos partes y que genera obligaciones recíprocas para los firmantes. Si las condiciones no convencen a las partes, el acuerdo no es en absoluto de obligada suscripción”.


Parece ser que en todos los foros internacionales, Larrinaga de Luis ha defendido la postura referente a unas relaciones diplomáticas y acuerdos, pero sabiendo de sobre cuál es la naturaleza del Régimen cubano y sus derivadas. “El diagnóstico del mal es certero. Otra cuestión es que exista un deseo real de subsanación. Espero que sí. El futuro del país está en juego y un abanico de grandes posibilidades se abre para todos”.