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Cultura

Parallax Art Fair Por Yeray Menendez: “Es un placer venir a Londres a presentar mis trabajos”

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Por Carolina Jara Huergo

Parallax es una exposición para todas las edades y niveles socioeconómicos. La variedad, creatividad y simpleza de las obras de arte hace que todos los que asisten puedan disfrutar de la exhibición de una manera distinta y personal.


¿Qué temáticas tratan tus fotografías?

Mis fotografías son partes de dos reportajes distintos. Uno de los reportajes trata de las minas de zafiro en Ilakaka (Madagascar), las agrupaciones, las creencias, la religión y una descripción fotográfica de como viven los mineros en el día a día. El segundo reportaje está basado en el tren de Manakara que conecta dos ciudades (Fianarantsoa y Manakara). Los pueblos en el medio viven de los productos que les da el tren y de sus beneficios económicos. También, es una atracción turística para los extranjeros que visitan la isla y desean disfrutar de una forma de viajar diferente.


¿Por qué elegiste Madagascar como base de tu trabajo?

La verdad es que me daba mucha curiosidad la gente, como trabajan, que hacen, como viven y que sienten. Siento que no hay muchas cosas que nos diferencian de ellos. Ellos trabajan para vivir igual que nosotros pero la realidad es que ellos son más felices teniendo mucho menos. Allí las personas tienen problemas y preocupaciones pero no experimentan la misma vorágine que nosotros vivimos en el día a día.



¿Cuánto tiempo estuviste en Madagascar? ¿Te sentiste seguro?

Viví alrededor de un mes en Madagascar. En un principio, colaboré con una organización no gubernamental (ONG). Me sentí seguro y feliz, lo que si tenía que ser es cuidadoso con ciertas cosas como en cualquier otra ciudad desconocida; por ejemplo, no salía de noche a caminar solo. La gente realmente apreciaba y valoraba mucho si aprendías a hablar el idioma de ellos. No tienen mucho vocabulario y el idioma es bastante sencillo, está compuesto por palabras fáciles, cortas y sin mucha variedad de sonidos. Se nota una gran diferencia cuando uno intenta comunicarse en su idioma, te abren las puertas de su vida casi instantáneamente.


¿Cómo lograste entrar en las minas?

Hable con un chico local que acepto mostrarme las minas de zafiro y además me ayudaba a comunicarme con otra gente. Para mí era muy importante saber la historia detrás de mis fotos y cómo vive la gente que es capturada por mi cámara. De hecho, los que compran mis fotografías se llevan una descripción de cómo fue tomada la foto y un poco de la historia del lugar o de la persona. Fue una experiencia muy enriquecedora que jamás voy a olvidar.



¿Te sientes afortunado por hacer de tu pasión, una profesión?

Por supuesto, soy un afortunado porque hago lo que me gusta pero todo conlleva esfuerzo y tiempo. Trabajé como diseñador gráfico en una empresa importante durante muchos años, tenía un rol de jefe de departamento con lo cual tenía a cargo mucha gente. Un día, hice un curso de fotografía y me fascinó, es así, que decidí dejar mi trabajo en Asturias y ponerme a hacer lo que me gusta por mi cuenta. Creo que desde el momento que descubrí mi pasión, luché por lo que quería pero también puse mucho esfuerzo y dedicación.


A medida que pasa el tiempo, te vas especializando en el nicho que quieres. Dentro de la fotografía hay muchas ramas y uno tiene que ponerle energías a lo que le gusta, en mi caso es la fotografía comercial y el “fotoreportaje”. De hecho, muchas veces tuve que rechazar trabajos para especializarse y ser reconocido por lo que disfruto hacer.



¿Por qué elegiste exponer en Parallax?

Estoy aprendiendo mucho cada día, no sabía qué me iba a encontrar. Hacía varios años que no venía a Londres así que está buenísimo volver a una de las ciudades más lindas e importantes, y de paso hacer contactos en el mundo del arte. No sabía que esperarme pero la verdad es que la exposición superó mis expectativas.


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