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Mucho cuidado si está conduciendo El uso compulsivo de un ‘smartphone’ sigue vigente

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Colin Gordon

www.colindgordon.co.uk

¿Es usted "nomophobic"? Si no está seguro de lo que significa, es una condición de la que sufre Harry Wallop, un periodista del Daily Telegraph. Él tiene miedo de no tener consigo un teléfono móvil. Admite que su primer gesto al despertarse y todavía en la cama, es alcanzar su teléfono y pulsar la aplicación de Twitter para ver lo que está ocurriendo en el mundo. Es también lo último que hace en la noche antes de apagar la luz.


De acuerdo con la columnista del Daily Mail, Victoria Woollaston - basada en una investigación elaborada junto a las universidades de Nottingham Trent, Lancaster, Lincoln y el Oeste de Inglaterra - el usuario promedio de un smartphone lo revisa más de 85 veces al día "sin darse cuenta que lo están haciendo" y 40% admiten que se sentirían completamente perdidos sin este.


El número de usuarios de ‘smartphones’ en el Reino Unido, según estimaciones de Statistica.com, ha llegado a 44,9 millones. Globalmente, dicen los analistas digitales GSMA Inteligencia, ahora hay más aparatos móviles (7,200 millones) que los 7,19 millones de seres humanos que la Oficina del Censo de los Estados Unidos calcula viven en el planeta.


La encuesta más reciente de poseedores de ‘smartphones’ ha sido realizada por Deloitte, la compañía de asesoría financiera y fiscal. Como lo ha observado BBC Noticias, el informe de Deloitte indica que muchas personas en el Reino Unido "están en las garras de una adicción a sus celulares" y sufren no sólo de "nomofobia" sino también "Fomo" - miedo de “quedarse fuera de todo lo importante”


Las cifras de Deloitte revelan que el 81% de los propietarios de ‘smartphones’ los operan mientras ven la televisión, 68% mientras cenan con la familia, 80% mientras conversan con sus amigos, 78% cuando están en transporte público y 89% mientras están en el trabajo. Harry Wallop no es la única persona que chequea su teléfono en los 5 minutos siguientes al despertar: el 32% hace lo mismo y el 29% lee primero sus mensajes de texto.


Deloitte expresó especial preocupación por el efecto que está teniendo en la calidad del sueño el "uso nocturno de los ‘smartphones’": 34% de todos los que lo usan y el 50% entre 18-24 años de edad buscan la última información de los medios sociales o su correo electrónico personal en el medio de la noche. La encuesta recomendó colocar el aparato fuera de alcance antes de ir a la cama o, si eso no es aceptable, ponerlo en "función nocturna", así que la pantalla muestre "tonos más suaves de amarillos en lugar del habitual color azul”. Esto, aconsejan, "puede ayudar a preparar el cuerpo para el sueño".


La compañía también señala que, aunque los teléfonos son personales, "su empleo afecta a la gente que les rodea" y enfatiza que los dueños deben tratar de evitar un escenario en el que "sus vidas son controladas por sus aparatos". Al parecer, uno de cada tres adultos del Reino Unido ha peleado con su pareja debido al uso excesivo de su teléfono móvil, sobre todo aquellos en la categoría de 25-34 años de edad (38%). Esto ocurre con menos frecuencia entre los 35-44 años (33%), 45-54 (21%), 55-64 (18%) y más de 65 (11%).


Ahora hay otro problema importante asociado con los ‘smartphones’: el creciente número de usuarios que se lesionan al chocar con farolas, fuentes o aun cayendo de las plataformas en las estaciones de tren. El fisioterapeuta australiano, Dr. Siobhan Schabrun, coautor de una investigación de la Universidad de Queensland sobre este fenómeno, dijo al Guardian que "Cuando la gente a la vez camina y usa su teléfono, especialmente al leer o escribir un texto, se desacelera y se desvía, incluso si piensa que está andando en línea recta. Además, "sostiene su postura corporal muy rígida, sus brazos, tronco y cabeza están fijos y se mueve casi como un robot". Esto "altera el equilibrio de una persona, haciéndola más susceptible a tropezar y reduce su capacidad de reaccionar a trastabillar".


Un artículo publicado en Sunday Times en 2016 reveló que sus reporteros habían visto 13 de cada 100 personas en la calle de Borough High, Londres, mirando sus teléfonos mientras transitaban las aceras llenas de gente y muchas otras cruzando una calle cercana distraído por sus teléfonos. El artículo resalta los temores que los "smombies” paseando lentamente al mismo tiempo que envían sus mensajes de texto están enfureciendo los otros peatones y provocando enojados enfrentamientos con automovilistas y ciclistas. La solución adoptada en Amberes, Bélgica y en Chonqing, China ha sido pintar líneas blancas para crear “carriles de smombies" donde los peatones pueden caminar mientras van ‘texteando’ sin irritar a otros".


De ahora en adelante, sin embargo, los adictos a los teléfonos móviles tendrán que contenerse al entrar en un coche. Desde el 1 de marzo, si son atrapados usando su teléfono mientras conducen, recibirán seis puntos de penalización en su licencia en lugar de los tres anteriores y la multa se duplicará a £200. Dos infractores del primer día fueron una mujer enviando mensajes de texto acerca de su cachorro y un hombre en una furgoneta detenido por la policía cerca de la Universidad de Greenwich que recibió "una multa más grande y seis puntos de penalización porque argumentó que no poseía un teléfono a pesar de ser visto operando el aparato "(The Evening Standard).


Como la columnista de The Guardian, Pamela Duncan, comentó el 4 de marzo: Uno de cada cinco automovilistas en el Reino Unido dicen que han utilizado un teléfono de mano mientras conducían en los últimos doce meses”. La nueva legislación está diseñada para poner fin a todo eso.