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Sindicatos acusan a la lujosa tienda de retener el 75% de las propinas

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Arelys Goncalves

Harrods, uno de los edificios más lujosos y concurridos de la capital británica, se convirtió el sábado 7 de enero en un escenario poco usual, el de una protesta laboral protagonizada por sus propios trabajadores. La manifestación que se extendió por varias horas, generó caos y congestionamiento en las inmediaciones de la zona. La concentración, encabezada por representantes del sindicato Voces Unidas del Mundo (United Voices of the World) y otras organizaciones que respaldaron a los empleados de Harrods en esta acción de calle, se realizó en rechazo a la metodología utilizada por los famosos almacenes en la distribución del dinero de las propinas ofrecidas por los clientes.


Desde las dos de la tarde, los trabajadores se agolparon a las puertas del ostentoso edificio con pitos y pancartas, bajo la consigna "Harrods, deja de robar nuestras propinas" (Harrods stop stealing our tips). Según describió a Express News el vicepresidente del sindicato Voces Unidas, el ecuatoriano Víctor Ramírez, además de defender el salario justo que está en la mesa de negociaciones y podría entrar en vigencia desde este mes, lo empleados piden a los propietarios que el 100 por ciento de las propinas sea destinado a los trabajadores y no a los dueños. Tal como indicó Ramírez, es injusta la política que hasta ahora la empresa ha desarrollado al conservar hasta un 75 por ciento de lo adquirido por esa vía y no sumarlo a los ingresos de sus trabajadores. "Eso es prácticamente un robo porque ese dinero es para el trabajador", destacó el líder sindicalista.


Durante la manifestación, un amplio cordón policial y personal de seguridad del histórico inmueble intentaron replegar a los protestantes, lo que desencadenó la detención temporal de tres personas, entre ellas, el secretario general de Voces Unidas, Petros Elia. "A mí también me agredieron y me querían detener pero no había razón para detener a nadie, lo hacen como una medida para que tengamos miedo y no sigamos luchando por nuestros derechos", comentó Ramírez a propósito de la acción policial. La protesta a la que asistieron cerca de 70 personas, generó además el desalojo y cierre temporal de la tienda, así como la paralización de la circulación vial en las cercanías de Knightsbridge.



Un golpe al bolsillo de los trabajadores

Para el sindicato que respalda las acciones de los trabajadores del sector servicio de Harrods -algunos de ellos de origen latinoamericano- los almacenes han venido conservando una gran porción del dinero correspondiente a las propinas, lo que se traduce en un monto anual de unas 5 mil libras por cada trabajador que nunca llega a sus bolsillos. Según las acusaciones de Voces Unidas, la mayor parte de la carga de servicio recaudado en los 16 cafés y restaurantes de Harrods queda en manos de los propietarios de la lujosa tienda, la familia real de Qatar.


En mayo del año pasado, el Gobierno sugirió varias opciones para mejorar este sistema de propina en todo el país, incluida la propuesta de establecer una legislación que la regule. En el Reino Unido hasta ahora no existe una ley que obligue a los restaurantes a entregar la totalidad de las propinas a sus empleados. Sin embargo, luego de las presiones de los trabajadores de Harrods, la empresa ha anunciado que realizará una revisión del sistema de distribución pero todavía se desconoce qué implicaciones tendrá esa medida. Por su parte, los trabajadores insisten en que la totalidad del dinero se distribuya entre los empleados y exigen un sistema más transparente con respecto a los cargos por servicios pagados a los trabajadores de cafetería y restaurantes.


La política que hasta ahora maneja la empresa que en total agrupa 5 mil trabajadores, afecta directamente a unos 500 empleados, entre el personal de los restaurantes. El sistema Tronc es el empleado para realizar la división de los ingresos de manera automática, un software que ha sido cuestionado en varias ocasiones por la falta de transparencia de su funcionamiento.



Previo a la manifestación, representantes de la empresa admitieron a los voceros de Voces Unidas que el sistema toma automáticamente el 50% de los cargos de las cuentas y aseguraron que tal mecanismo sería modificado. Durante el encuentro se realizaron algunos avances pero todavía no se ha llegado a un acuerdo final que satisfaga las demandas de los trabajadores. Ramírez advirtió que darán un plazo a la empresa en espera de una respuesta favorable pero no descansarán en su esfuerzo: "Si Harrods no atiende las solicitudes de los trabajadores, el sindicato realizará otras acciones, eso fue solo un comienzo", dijo al referirse a la manifestación.


Adicionalmente, Ramírez sugirió a los trabajadores que se mantengan unidos para defender sus derechos con más fuerza. "Todo trabajador honrado tiene que salir a la protesta, afiliarse a un sindicato para frenar la barbaridad que está sucediendo en el Reino Unido. Que al trabajador no le puedan pagar un sueldo digno y darle las propinas que le corresponden, eso es una vergüenza. Todos tenemos el derecho de reclamar. Tenemos que seguir adelante y no dejarnos humillar", concluyó.