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Reino Unido

Ministra británica anunciará su estrategia para el Brexit antes de activar el artículo 50

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Arelys Goncalves

El Gobierno del Reino Unido tiene estipulado activar el artículo 50 del tratado de la Unión Europea el próximo mes de marzo y, aunque la primera ministra Theresa May había declarado inicialmente que no daría información sobre los pasos que involucrarían el proceso, ha aceptado presentar públicamente el plan que se aplicará en los próximos meses para salir oficialmente del bloque europeo. La decisión se produjo luego de la propuesta presentada por la oposición laborista de presentar la ruta del Brexit antes de iniciar las negociaciones con Bruselas.


La decisión del Gobierno ha sido una estrategia para evitar una posible rebelión en las filas de su partido, luego de que varios diputados conservadores se pronunciaran a favor de los laboristas al exigir transparencia en el proceso de salida de la UE. May estima que con este consenso podrá lograr el apoyo parlamentario de su programa para hacer efectivo el Brexit.


Por su parte, el ministro de finanzas británico, Philip Hammond, dejó entrever este lunes los planes del Gobierno en los próximos dos años. El vocero de la economía ha respaldado la existencia de un acuerdo transitorio y lo ha calificado como positivo para que sea posible la salida del Reino Unido de la UE en un tiempo superior a los dos años. Hammond destacó que contar con un lapso de más de dos años para culminar el proceso del Brexit podría ayudar a que la transición sea más suave y habría "menos riesgos de interrupción", incluyendo "riesgos cruciales para la estabilidad financiera", agregó.


Las declaraciones del ministro de finanzas son una fuerte indicación de que el Gobierno podría durar más de dos años en completar el proceso establecido por el Tratado de Lisboa para retirarse de la Unión Europea. Sin embargo, la fecha establecida hasta ahora continua siendo marzo del 2019.


En todo caso, las negociaciones deberán llevarse a cabo a partir del próximo año y estarán concentradas en los planteamientos de ambas partes. Por su lado, la UE solo permitirá que el Reino Unido forme parte del mercado único europeo, que permite el comercio libre de aranceles, si los ciudadanos portadores con pasaporte del bloque pueden preservar su derecho incondicional de vivir y trabajar en el Reino Unido. A su vez, el Gobierno ha advertido que una de sus aspiraciones es recuperar el control de sus fronteras y limitar el número de personas que llegan al país desde Europa.


Hasta ahora, el Gobierno británico se ha negado a presentar una política clara sobre la situación a la que estarán sujetos los europeos que viven en el Reino Unido aludiendo que no es posible garantizar las condiciones para millones de personas si no se llega a un acuerdo recíproco con otros países de Europa. Sin embargo, se ha ratificado que los europeos con residencia permanente podrán continuar en el país, mientras que los derechos de otros ciudadanos dependerán de las negociones que se logren durante el Brexit.