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Apoyar a la mujer para desarrollar su propio empoderamiento

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Enrique Zattara

Hace algunos años, en el seno de IRMO (Indoamerican Refugee and Migrant Organisation), un grupo de voluntarias creó el primer grupo de mujeres que se llamó “El costurero”. El propósito era crear un espacio abierto y libre donde mujeres de diferentes orígenes pudieran compartir sus pensamientos sobre temas que les afectasen, como por ejemplo: la maternidad, las desigualdades entre hombres y mujeres, la violencia doméstica, la representación femenina en la política y la comunidad. Así como temas relacionados con el empoderamiento en el arte y la cultura. Fue un espacio autogenerado espontáneamente, pero que revelaba una carencia importante que afectaba y afecta alas mujeres migrantes. Es por esta razón que en IRMO se comprendió la necesidad de institucionalizarlo.


Desde el 2015 IRMO ha conseguido financiación para relanzar este importante proyecto ahora llamado El Círculo de Mujeres Latinoamericanas, un proyecto de educación, empleo y empoderamiento que busca mejorar la situación de la mujer y promover su desarrollo económico y social en el Reino Unido. El proyecto ha sido rediseñado para incorporar a ese espacio social que ya existía, un nuevo aspecto individual. Este aspecto individual consiste en ofrecer un apoyo personalizado y adaptado a las circunstancias de cada mujer con el fin de mejorar su situación laboral y conseguir su integración social en Londres. La mayoría de las mujeres que participan el proyecto suelen estar atrapadas en empleos mal pagados, en el sector de limpieza, y con horarios antisociales en su mayoría en la madrugada. A esto hay que sumarle quegeneralmente recaen sobre ellas las tareas del hogar y el cuidado de la familia, por lo tanto, suelen tener más dificultades para acceder a oportunidades de formación, estudiar inglés o conseguir un empleo con mejores condiciones y horarios.


Este año, se ha iniciado sobre esa base el programa llamado EMPLÉATE, que se centra principalmente enapoyar a las mujeres a mejorar sus habilidades para el empleo y en darles información personalizada sobre educación y empleo.El programa está organizado a lo largo de dos semestres. El primer grupo empezó en el pasado verano, y el segundo ha comenzado en noviembre y se extenderá hasta finales de marzo de 2017. Cualquier mujer interesada puede inscribirse sin necesidad de esperar a que inicie el próximo ciclo. Las actividades se dividen en sesiones grupales e individuales. En conjunto, estas actividades ayudarán a las mujeres a ganar confianza en sí mismas, a desarrollar redes de apoyo y a realizar cambios positivos en sus vidas. Los dos aspectos del Programa, grupal e individual, son complementarios. Lo ideal sería participar en ambos, pero no es obligatorio si no se tiene el tiempo.


En las sesiones grupales, se ha establecido un calendario de actividades que consisten en talleres para mejorar las ‘habilidades blandas’. Estas habilidades incluyen competencias como por ejemplo, la capacidad de trabajo en equipo, la comunicación intercultural, el liderazgo, la creatividad, la resolución y manejo de conflictos, la negociación, el autoconocimiento, entre otras. Estas habilidades pueden resultar decisivas a la hora de acceder al mercado laboral pero muchas veces se piensa que no cuentan. Desde el programa EMPLÉATE, lo que se pretende resaltar es que todas estas habilidades son igual de importantes que tener un buen CV ya que en los trabajos también nos exigen saberlas usar bien. Al mismo tiempo, el saber utilizar estas ‘habilidades blandas’ ayuda a mejorar las relaciones personales dentro y fuera del ámbito laboral.


En las sesiones individuales, la atención gira alrededor de la información. “Es muy habitual que las mujeres no cuenten con la información sobre determinados procedimientos para acceder a nuevas oportunidades laborales o de educación en Londres. En el servicio de orientación individual ayudamos, por ejemplo, a inscribirse en diferentes cursos y actividades (inglés, computación, social care, manipulación de alimentos, etc.), a recibir información sobre salidas laborales en otros sectores o a buscar una oportunidad de voluntariado. También ofrecemos información para acceder a servicios para elaborar un curriculum o acceder a ofertas de empleo relacionadas a sus profesiones– explica Irene Pérez Alvarado, Coordinadora del programa - . Nos centramos en ver cuál es la situación de la mujer, cuáles son sus expectativas y motivaciones, y cuáles son las oportunidades reales que existen en el país. También les ofrecemos información sobre otros recursos relacionados con beneficios, housing, asesoría laboral, etc. Con todo eso, es luego la propia interesada la que toma las decisiones”.


Las mentoras del programa atienden individualmente todos los lunes, sin cita y por orden de llegada. Un concepto que rige toda esta planificación, tiene que ver con el empoderamiento de la mujer. Por ese motivo, el objetivo es siempre conseguir que las participantes del programa aprendan a desenvolverse por sí mismas, establezcan sus prioridades y sepan usar la información a la que acceden. “A través de nuestro programa cada mujer decide qué acciones va a desarrollar y se comprometerá a llevarlas a cabo activamente. No queremos que las sesiones individuales se conviertan en un recurso permanente sino que sea la mujer la que adquiera su propia autonomía. Nuestra meta es que cada mujer pueda tomar decisiones informadas y escoger la que mejor se ajuste a su proyecto de vida en el Reino Unido”.


“Hacemos eje en la mujer – agrega la Coordinadora – porque en la sociedad actual siguen existiendo importantes desigualdades entre hombres y mujeres, no solo en relación a oportunidades de educación y empleo, sino en todas las esferas de la vida (personal, familiar, comunitaria, política). Un ejemplo de ello es que muchas mujeres se ven obligadas a apartarse del mercado laboral para dedicarse al cuidado de su familia y a la crianza. Cuando pueden volver a trabajar– o lo necesitan por razones económicas – tienen que enfrentarse con muchos problemas porque siguen siendo ellas las responsables de llevar adelante la crianza y las tareas del hogar. Sus posibilidades de desarrollo personal, de relacionarse y buscar caminos para mejorar su situación, incluso para mejorar su inglés, son mucho menores que en el caso de los hombres. Y eso es lo que tratamos de mejorar con este programa”.


Hasta ahora, alrededor de 30 mujeres han participado en el programa de este año. “Las puertas de IRMO están abiertas para cualquier mujer que desee compartir sus experiencias y transformar las dificultades en oportunidades de cambio. 


Desde IRMO, queremos seguir trabajando por el mejoramiento de la situación personal y económica de las mujeres porque sabemos que tendrá un impacto positivo en sus vidas y consecuentemente en la comunidad en general”.