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No dejes para mañana…

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Por Fabián González


Cuántas veces en la vida hemos estado en situaciones donde preferimos simplemente no hacer lo que sabemos que tenemos que hacer, por hacer otra cosa que sabemos no tenemos que hacer. Hoy te comparto algunos consejos para que esto no afecte más tu día a día, tu trabajo, tu vida personal y de pareja, y que puedas ser mucho más eficiente y productivo.


La conocida frase de no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, tiene mucho sentido y lo que quiere es que hagamos ya, lo que tenemos que hacer.


Estas ideas que te traigo te ayudarán a salir de esto, si es tu caso.


Toma una decisión, acompañada de una acción

Sé que quizás tú, has decidido empezar un proyecto, una tarea nueva pero al fin sigues haciendo lo mismo… por favor, sustenta tus decisiones con acciones claras y concretas que puedas llevar a tu agenda.


Parte en pequeños trozos las tareas que tienes que hacer: si tienes una tarea dentro de tu proyecto, por ejemplo, hacer tu página web, divídela entre tareas pequeñas, como hacer tu contenido, seleccionar las imágenes, contratar el hosting, hacer una página de contacto y de registro de suscriptores, crear una campaña de email marketing, tener un autorespondedor… que esa gran tarea llamada página web, que en principio puede ser sonar un poco desgastante, se pueda poner en pequeños trozos y llevarse directamente a la agenda, y en la agenda sabremos lo que hay que hacer concretamente, de esta manera, como dicen por ahí, nos podemos comer un elefante en pequeños pedacitos, porque es mucho más fácil procesarlo y digerirlo, cuando tenemos tareas concretas y puntuales.



Arriésgate

Una de las cosas que me ha servido mucho para sacar adelante mis proyectos, es ponerme en situaciones en las que no miro para atrás, en que tengo que seguir adelante porque no tengo más opciones. Es verdad que defiendo mucho la idea de hacer transiciones, por ejemplo, cuando pasamos de un trabajo a un proyecto emprendedor para hacer una reinversión profesional, pero tiene que haber un momento en donde decidas no mirar atrás, seguir hacia adelante pase lo que pase.


Ponte en situación de urgencia

Recuerdo que esto lo aprendí trabajando en un restaurante en Londres haciendo sándwiches y una de las cosas que teníamos como política de trabajo era que teníamos que tener sentido de urgencia con lo que hacíamos, teníamos que hacer los sándwiches en el tiempo y movimientos adecuados. Esa frase me la he quedado para mí en todo lo que hago. 


Poner sentido de urgencia tiene que ver con que lo que tengo que hacer, lo hago en el rango máximo de una semana. Esa llamada tiene que pasar, esa actividad tiene que pasar, porque si no sentimos ese sentido de urgencia, si no tenemos esa idea de que las cosas se tienen que hacer, simplemente lo dilatamos y lo dejamos ir y allí es cuando caemos en ese bucle sin sentido e interminable de procrastinar.