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2016: El año de la rebelión por los abandonados

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"Cuando la gente siente que todo el sistema es manipulado por los ricos y los que están en el poder, se pone muy molesta". Esto no es una cita de un activista de extrema izquierda. Fue una observación hecha en enero en el programa "Esta Semana" de la BBC TV por Michael Portillo, ex ministro de Defensa en el Gobierno Conservador de Margaret Thatcher, pero ahora un respetado comentarista de los medios de comunicación. "La democracia es sobre la igualdad mientras el capitalismo es sobre la desigualdad y por lo tanto se ha convertido en despreciada por las mismas personas que se supone que la apoyan".


El sitio web del Partido Socialista de Gran Bretaña ha expresado cierta sorpresa de que las opiniones de Portillo sobre este tema coincidan con las suyas: "Estamos de acuerdo con él (señalan) en que cualquiera que sea el elegido gobierno, colocará en primer lugar los intereses de la minoría rica que se beneficia de la inversión, no la mayoría que trabaja bajo su control por un salario relativamente escaso".


Esta fue una opinión que también repitió con frecuencia el ex senador estadounidense de 75 años de edad, Bernie Sanders, durante su formidable pero fracasado intento de desafiar a Hillary Clinton para ser nominado como candidato presidencial del Partido Demócrata. Según The Guardian el 11 de noviembre, la explicación de Sanders para el éxito de Donald Trump fue que "la gente está cansada de trabajar más horas por salarios más bajos, de perder sus empleos a China y otros países y ver los billonarios no pagar los impuestos - entretanto los ricos se hacen mucho más ricos ".


Durante la campaña electoral estadounidense, el satírico y periodista político norteamericano, PJ O'Rourke, describió a Trump como un "capullo", pero también como un tipo "que suena como el resto de nosotros" y con quien podría imaginarse jugando una partida de golf (aunque no con Hillary). Estamos, proclamó O'Rourke, "en medio de una revuelta global contra los altos y poderosos - las élites financieras, políticas, intelectuales e internacionales. Estamos hartos de los supuestos expertos, las llamadas autoridades, los autodenominados 'cognoscenti' y las personas que piensan que saben lo que es mejor para nosotros".


El aparente rechazo de "los expertos que acosan a nuestro gran país" fue similarmente un clave tema pro-Brexit expuesto por el ahora desacreditado ex ministro de gabinete Michael Gove durante las semanas anteriores al Referéndum sobre la Unión Europea en el Reino Unido el 23 de junio.


Un artículo publicado por "Technology News & Trends" el 7 de noviembre y titulado "Reacción Negativa Contra El Orden Económico Mundial", destacó que "la elite global que promueve el Desarrollo Sostenible, las Economías Verdes y la Globalización está completamente perpleja por la abierta rebelión de los ciudadanos alrededor del mundo". Para este grupo privilegiado, sus nuevos enemigos son el populismo, el proteccionismo y el nacionalismo que "deben ser derrotados para que sus planes puedan avanzar".


Investigaciones realizadas por la organización benéfica Oxfam Internacional antes del Foro Económico Mundial de Davos el año pasado, predijo que para 2016 "la riqueza combinada del 1% más adinerada superaría la del otro 99% a menos que se detenga el creciente aumento de la desigualdad". Esta agrupación exclusiva de individuos inmensamente acomodados no sólo (lamenta Oxfam) "ya tiene todo, pero quiere más". Generan y mantienen sus "vastas riquezas" a través de sus intereses y actividades en los mas importantes aspectos económicos, incluyendo las finanzas, los productos farmacéuticos y la atención sanitaria: "Las empresas de estos sectores gastan millones de dólares cada año en cabildeo para crear un entorno político que más proteja y realce sus intereses". El reportero del International Business Times, Robert Kelsey, advirtió a la élite el 31 de agosto que "deben darse cuenta de que las actitudes hacia ellos están endureciendo", una tendencia que es "aparente desde ambos extremos del espectro político y cada vez mas esta influyendo el comportamiento del electorado".


Hace diez años, la revista de derecha, The Spectator, anunció que "La Tradicional Clase Dirigente” del Reino Unido había acabado - pero habia sido reemplazada por algo peor". La división más importante en Gran Bretaña, concluyó, ya no era los Conservadores contra el Partido Laborista sino entre "una estrecha, egoísta y siempre más corrupta elite gobernante y la masa de los votantes del país". El propósito primordial de las elecciones generales. Agregó, “es consolidar la hegemonía de la clase política británica".


Esta opinión parece estar justificada por los datos publicados por la organización benéfica educativa Sutton Trust en febrero y analizados extensamente por The Guardian y The Independent. Ambos periódicos se centraron en la confirmación de que "las personas con educación privada en el Reino Unido siguen ocupando los puestos más influyentes y dominando no sólo la política, sino también las profesiones legales, médicas y periodísticas". Como el presidente de Sutton Trust, Sir Peter Lampl, dijo a la corresponsal de educación para The Guardian, Sally Weale: "Aparte de los logros académicos, una educación independiente tiende a desarrollar habilidades esenciales como la confianza, la articulación y el trabajo en equipo, que son vitales para el éxito profesional".


Los graduados de Oxford y Cambridge continúan manteniendo una clara ventaja, "aunque estas dos universidades educan menos del 1% de la población". Además, el 74% de la judicatura superior, el 54% de los principales periodistas del país y 47% del gabinete de la primera ministra, Theresa May, asistió a "Oxbridge". El 61% de los más eminentes médicos del Reino Unido, el 71% de los altos oficiales militares y el 42% de los más conocidos actores de cine fueron educados en escuelas privadas.


Aunque sólo el 13% de los “ministros potenciales” en el gabinete del líder de la oposición Jeremy Corbyn fue a un colegio privado y el 32% a Oxbridge, alguien buscando una alternativa con el Partido Laborista podría resultar decepcionado: The Daily Telegraph y Daily Mail han retratado como “hipócrita” la decisión de Diane Abbott (Asuntos Interiores del UK y Miembro del Parlamento para Hackney), la Baronesa Chakrabarti (Asuntos Fiscales), Emily Thornberry (Relaciones Exteriores y MP para Islington South y Finsbury) y la "veterana columnista de izquierda" de The Guardian, Polly Toynbee, de enviar sus hijos a colegios privados o selectivos y al mismo tiempo promulgar la educación estatal para los hijos de todos los demás.