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Música

Trío venezolano rindió homenaje a su tierra desde Londres

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Foto: Arelys Goncalves
"Andrea Paola Márquez, Jorge Torres y Williams Mora son tres jóvenes artistas que, desde diferentes proyectos y agrupaciones, llevan el amor por la música y por los ritmos venezolanos a planos más contemporáneos, sin perder de vista su esencia y sus mayores representantes" 


Arelys Goncalves

Andrea Paola Márquez, Jorge Torres y Williams Mora son tres jóvenes artistas que, desde diferentes proyectos y agrupaciones, llevan el amor por la música y por los ritmos venezolanos a planos más contemporáneos, sin perder de vista su esencia y sus mayores representantes. Parte de ese estilo creativo fue presentado durante el mes de octubre en la sala del Bolívar Hall, en la capital británica. Con dos talleres especiales y un único concierto, estos talentosos venezolanos ofrecieron a los presentes una muestra de la riqueza cultural del país suramericano.


A través del espectáculo "Our Time", del pasado 13 de octubre, invitaron a una audiencia multicultural, a un paseo por los íconos de la música latinoamericana y venezolana en el que el cantautor Simón Díaz y los compositores Aldemaro Romero y Conny Méndez, no pudieron faltar en el repertorio. La voz de la cantante y productora varguense, Andrea Paola, endulzó cada melodía con sus interpretaciones, mientras que el caraqueño Jorge Torres se lució con su mandolina de 10 cuerdas, un instrumento que comienza a dar sus primeros pasos en la música de Venezuela. Por su parte, el clarinetista Williams, también de la capital venezolana, le puso un toque especial a la velada con su particular estilo y su acompañamiento vocal. Juan Rodríguez Berbin, un invitado muy especial, hizo lo propio con su genialidad y talento en la percusión.


Tal como describieron a Express News, para este trío de visita en Londres, la experiencia de verse frente a un público diverso fue un desafío que superó con éxito. Se trató de la primera vez que se presentaban en el Bolívar Hall y seguramente no será la última, a juzgar por la receptividad y la ovación que los despidió. Un pequeño taller sobre la mandolina y los ritmos venezolanos y "Mi Juguete es Canción", una actividad dedicada a los niños londinenses, fueron otros de los eventos en los que participaron en este viaje que luego continuó en Barcelona y Madrid, antes de preparar el regreso a Venezuela.



Foto: Bolívar Hall
Espectáculo "Our Time" ofreció a una audiencia multicultural, a un paseo por los íconos de la música latinoamericana y venezolana que no pudieron faltar en el repertorio. 


"Mi Juguete es Canción"

Andrea Paola es una joven artista que desde muy pequeña descubrió que lo que más le apasionaba era cantar. Por suerte, a los siete años, su abuelo de crianza no dejó escapar ese talento. Tuvo la oportunidad de estudiar en un colegio con el sistema de aula abierta y allí sintió que todas esas inquietudes musicales comenzaban a surgir como una explosión. "Ahí fue realmente donde tuve un acercamiento con la música venezolana. Mi maestra me enamoró de nuestras manifestaciones musicales y de ahí en adelante fue imposible soltarlo", comentó Andrea.


Se le dibuja una gran sonrisa en el rostro cuando habla de uno de sus proyectos más ambiciosos, Mi Juguete es Canción. "Ese es mi hijo", dijo emocionada. Andrea explicó que con esta iniciativa los niños pueden involucrarse con las tradiciones. "A través de muñecos que representan a reconocidos artistas venezolanos, los niños van aprendiendo sobre cada personaje y se van involucrando con la cultura. Es un proyecto de emprendimiento que se gestiona con mucha voluntad y corazón. Tenemos aliados como Lorena Rodríguez Morales, del proyecto musical "Ponteporonte", y Daniela Gil y Eileyn Ugueto que se encargan de la danza". Ahora se preparan para lanzar en pocos meses su primer disco. "Será muy bello e interactivo y dedicado a los niños", agregó Andrea.


A la par de este proyecto, la cantante desarrolla su versión como solista en la que Jorge y Williams la acompañan. Atapaima, un ensamble femenino en el que también participan Ana Cecilia Loyo, Ana Isabel Domínguez, Cyntia Irady, 

Diana Herrera e Iliana Goncalves, es otro de sus grupos. Tal como describe, este sexteto "tiene una búsqueda más contemporánea y urbana, basado en la tradición venezolana y con algunos arreglos nuevos.


Una mandolina de 10 cuerdas

Jorge recordó que desde pequeño ha tenido una fuerte influencia musical y responsabilizó a su padre de ello, un melómano fiel a los ritmos latinoamericanos y clásicos. Luego de haber pasado por estudiantinas, corales y diferentes institutos de música, ahora se perfila como uno de los mandolinistas más peculiares del momento. Toda esa fama se la debe a su inquietud por conocer de cerca la mandolina y la apuesta novedosa del uso de 10 cuerdas, en vez de 8. "Me enamoré de la mandolina, me llamó mucho la atención su sonido y ver que era la que llevaba la melodía de los temas". Desde aquellos días, su fascinación por el instrumento se ha mantenido intacta. "Uno no elige los instrumentos sino que el instrumento te elige a ti. Con la mandolina hubo como una simbiosis y así me quedé con ella para siempre".


Explicó que su instrumento se diferencia de los clásicos porque tiene dos cuerdas adicionales, una idea de hace unos 16 años del mandolinista brasilero, Hamilton de Holanda. Jorge ha estudiado esta mandolina y, como solista, produjo en 2011 su primer disco, "Estado neutral". Este año espera presentar su segunda producción discográfica como Jorge Torres trío.

El músico también participa en Mi juguete es Canción como director musical, junto a su esposa, Andrea Paola, así como en varios proyectos liderados por él o por músicos de otros estilos. Ha incursionado incluso en el fado y en una movida más experimental con la agrupación Pepperland. Se trata de una propuesta que mezcla la música de los Beatles con los ritmos venezolanos. Con casi dos años, el grupo ya tiene un disco que saldrá a la venta en pocos meses.


Con la música en las venas

Williams Mora proviene de una familia con una historia musical amplia y aunque muchos de sus miembros lo han hecho de manera empírica, han logrado afianzar una carrera de varias décadas. Para él, los ritmos latinos forman parte de su identidad. "Empecé a tocar instrumentos de percusión como a los cuatro años. Después fue el cuatro y luego entré en el Sistema de Orquestas y se me ocurrió probar con el clarinete sin saber muy bien de qué se trataba", comentó Williams.


Recordó, como una gran experiencia, sus comienzos en un pequeño grupo de salsa infantil que no tuvo mucha proyección pero le dio su primer momento de fama. A los 11 años ya estaba más enfocado en sus planes y se dedicó a estudiar el cuatro que luego cambió por el clarinete, cuando estudiaba en el Conservatorio de Música Simón Bolívar. "Con este instrumento he hecho la mayor parte de mi vida musical sinfónica y popular".


Así como Andrea Paola y Jorge, este músico caraqueño está en una variada gama de proyectos y participa como invitado en agrupaciones de sus amigos para apoyarlos, de la misma manera como los hacen otros músicos. "Soy el clarinetista de todas mis amigas cantantes", comentó entre risas. Hasta hace poco tiempo, trabajaba como profesor en el Sistema de Orquestas y recientemente ingresó a la Banda Marcial Caracas.


Forma parte del ensamble de world music "Mestizo" y de la agrupación Caracas Sincrónica, además de llevar adelante sus proyectos como cantante de música venezolana y brasilera, algo que le fascina. "Empecé con la música brasilera oyéndola y en el 2008 tuve la oportunidad de ir a Brasil y me traje libros para comenzar a tocar con el clarinete".


Luego, en el grupo Pimenteira Brasil Williams se aprendía pedazos de canciones y allí tuvo la idea de seguir adelante con sus inquietudes. "Decidí armar el grupo Cachaça con un amigo y aunque tuvo una vida muy corta, me sirvió para darme a conocer como cantante". Ahora, no solo es conocido como un talentoso clarinetista sino por sus temas en portugués.