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Fernando Montaño: un ejemplo de talento y humildad más allá de sus fronteras

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Arelys Goncalves

Su esbelta figura sobresale en medio del ir y venir de los londinenses. Su gracia y elegancia son imposibles de esconder aunque él trate de disimularlas. Se trata de Fernando Montaño, un bailarín natural, virtuoso, profesional, que ha luchado toda su vida por perseguir sus sueños y vivir en medio del escenario, la música y los aplausos.


Su voz delicada contrasta con su imagen. Su sensibilidad y su sencillez reafirman su personalidad, un joven humilde que ha trabajado duro y lo sigue haciendo, superando desafíos y enorgulleciendo a su país por lo que ha hecho posible, darle a Colombia un rostro en el Royal Ballet de Londres y una esperanza a quienes piensan que la pobreza no tiene salida. Su lista de logros es innumerable, pero los reconocimientos no han cambiado su identidad y ni nobleza.


Desde el 2006, forma parte del Royal Ballet, en Covent Garden, pero llegar hasta allí fue un largo y duro camino. Aunque cree que se inició un poco tarde en el ballet, a los 12 años, a partir de allí no ha hecho otra cosa. A los 14, luego de ganar una competencia, inició una nueva etapa en Cuba a donde fue a prepararse como bailarín. De esos años guarda las mejores experiencias de su adolescencia y los más grandes amigos. "Fue una formación muy estricta pero muy buena porque creó lo que soy hoy", agrega.


Su talento lo llevó a Italia en donde, un año más tarde, fue invitado a una audición en Londres por la English National Ballet School y así fue como, a los 21 años, este joven, proveniente de una zona pobre de Buenaventura, logró entrar al grupo de bailarines del Royal Ballet, sin hablar inglés, pero con unas ganas enormes de comerse el mundo.



Ya han pasado 10 años de aquel momento y los recuerdos siguen frescos. Ha participado en numerosos espectáculos que lo han llevado a Estados Unidos, México, China, España, Italia, Rusia, Japón, entre otros países. Una década de duro trabajo, superando adversidades y hasta una parálisis facial de la que pudo recuperarse plenamente. Colombia también lo ha visto bailar. Su familia, su gran aliento, ha estado siempre presente en cada uno de sus pasos y sus triunfos. Sus ojos hablan solos cuando recuerda a su madre, a quien perdió a los 20 años y de quien atesora irremplazables momentos.

El dos veces ganador del premio Lukas como Personalidad Latina del año (2013 y 2014) también recuerda con nostalgia sus años en Cuba, cuando se aferraba a alcanzar su preparación como bailarín, escondiendo las dificultades y los momentos amargos. El balance ha sido positivo, asegura. Su trayecto ha sido difícil pero se siente feliz de ser quien es hoy y de poder ayudar a otros con su arte.


Un artista integral

La BBC en el 2013 lo llamó el Billy Elliot colombiano, distinción que no le incomoda pero con la que marca algunas diferencias. "No me molesta, es muy lindo, pero las historias no son tan parecidas, mi familia siempre ha estado apoyándome", destaca cuando alguien asoma la pregunta. Este año volvió a aparecer en la BBC, en esta ocasión en el documental "Dancing for peace" en el que relata la historia de un joven colombiano que lucha para lograr su meta de volver a caminar. La vocación de Fernando también ha estado orientada a ayudar a los más necesitados y es por ello que es el embajador de la organización de caridad con sede en Londres, Children Change Colombia, que opera a través de varias instituciones en su país para ayudar a los más jóvenes y a la que dedica un espectáculo anual para recaudar fondos. 


Precisamente, el próximo 14 de noviembre participará en uno de los eventos benéficos para esta institución.



Entre sus tantas actividades, también ha participado en el cine, trabaja regularmente como modelo junto a su mentora, la diseñadora británica Vivienne Westwood y quiere, a futuro, crear su propia línea. Su participación en el Fashion Week en París y su trabajo en Colombia con el diseñadorEdwin D'Angelo, también de Buenaventura, son parte de sus incursiones en la moda y sus aspiraciones para la creación de una línea con sello personal.


Se define como hiperactivo, trata de incursionar en otros campos, sin perder su foco en lo clásico. En septiembre presentó en la ceremonia de la copa del Futsal de la FIFA, realizada en Cali, su creación, el "Foot-ba". Se trata de una fascinante y novedosa fusión del baile con el balompié ideada por Fernando, a partir del estilo de los jugadores más emblemáticos del futbol. Ese espectáculo, con gran receptividad a nivel internacional, será parte de las sorpresas que ofrecerá el talentoso bailarín en su participación en el Mundial de futbol Rusia 2018.


Adicionalmente, este año incursionó en la televisión colombiana como miembro del jurado en la primera edición del programa "Bailando con las estrellas", una oportunidad que aceptó durante su descanso en Colombia. Eso le permitió estar más tiempo junto con su familia y, especialmente con padre que ha estado quebrantado de salud.


Invitado por la reina

Considerado por su propio país como uno de los 100 colombianos más notables, el primero de noviembre le tocará ser parte de los invitados especiales de la reina Isabel II a propósito de la visita de Estado del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.


¿Cómo te sientes con esta invitación tan exclusiva?

Para mí es un súper honor y especialmente porque viene de parte de la reina. Estoy muy contento y siento que estas cosas me ayudan, es una manera de reconocer mi trabajo. Nunca he estado en el palacio, a la reina si la he visto en varias ocasiones, pero es mi primera vez allí. Será un día muy especial.


¿Qué responsabilidad tiene ser el primero y el único colombiano en el Royal Ballet de Londres?

A veces uno siente una gran responsabilidad porque mucha gente quiere seguir viéndote y que les sigas dando muchas más alegrías porque el baile es como estar dando siempre buenas energías a las personas. Sin embargo, a veces es muy duro porque en el escenario todo se ve lindo y perfecto pero detrás hay muchos momentos en los que los maestros te hacen sentir mal. Nunca es suficiente lo que haces, nunca están satisfechos aunque tu des lo máximo y dices: “Dios mío, quiero tirar la toalla”, luego la gente te envía mensajes y te dice cosas positivas y eso te ayuda a pensar que puedes y así continúas adelante.


¿En qué proyectos estás trabajando ahora?

Uno de ellos es Anastasia que comienza en noviembre y estamos también ensayando para un triple bill ese mismo mes y en el que tengo un papel principal. La semana pasada me dieron la buena noticia de que hay un ballet nuevo y me han incluido. También estoy tratando de ayudar a Alejandro. Es un joven colombiano que, por motivos de la violencia en Colombia, le dispararon y no puede caminar pero hay algunas posibilidades de que pueda hacerlo. Encontramos que aquí en Londres hay un hospital que creó una técnica que ya fue probada y ha dado resultados y queremos ayudarlo. Este es un caso bastante especial y del que hablo en el documental de la BBC, “Dancing for peace”. Vamos a ver como yo logro convencer a estar personas para que ayuden a Alejandro y también haré espectáculos para reunir los fondos.


Este año estuviste tres meses en Colombia ¿cómo fue la experiencia de volver a tu país por tanto tiempo?

Una de las cosas más lindas que he hecho en estos años es tomar este break y estar con mi familia. Para mí fue súper porque yo he vivido más de la mitad de mi vida fuera de Colombia y es la primera vez que me quedo tanto tiempo. Siempre voy 10 o 15 días máximo.


¿Cómo fue la experiencia como jurado en Bailando con las estrellas?

Muy bien. Yo he hecho muchas fotografías pero no televisión. Los primeros días, las palabras no te salen fácilmente. El programa me dio a conocer mucho no solo en Colombia, sino en Latinoamérica y también en los Estados Unidos. Fue una experiencia muy linda y creo que voy a continuar haciendo cosas en televisión.



¿Qué tal la incursión en el cine?

Este año hice mi primera aparición en una película llamada "Fragmentos de amor" (de Fernando Vallejo), basada en el libro de Héctor Abad. Mi escena es como de un minuto pero igual para mí ha sido lindo. La escena es con la protagonista y yo hice la coreografía. Soy como una visión, vengo de la nada y le hago como un embrujo y bailamos. Estas son experiencias muy buenas y te van abriendo otras puertas y te hacen crecer como persona, como artista y como todo.


¿Tienes pensado hacer tu propia película?

Hay un proyecto. No se sabe si va a ser un homenaje a los grandes bailarines como Fred Astaire y Gene Kelly o una serie de fragmentos de estas películas de la MGM (Metro-Goldwyn-Mayer). Sería como un "musical film". Estamos en la parte de ver cómo se desarrolla el guión y la historia. Pero ese es un proyecto bastante ambicioso que me emociona mucho.


¿Cómo logras hacer tantas cosas?

Soy una persona muy hiperactiva y recursiva, me gusta estar en cosas que no conozco, eso me enriquece. No me gusta quedarme en mi cajoncito del teatro, me gusta expandir mis alas, vivir y conocer a gente que no tiene nada que ver con el ballet. Mucha gente ve como algo malo cuando quieres ver otras cosas porque piensan que te puedes distraer de tu objetivo, pero para mí no es así. No vas a perder el foco si tienes ese deseo y realmente amas lo que haces.


¿Con qué sueña Fernando Montaño?

Tengo muchos, pero uno de ellos es hacer trabajos con las Naciones Unidas y llevar mi arte a los lugares más escondidos de la tierra donde nadie va y compartirla con otros. En la historia de la humanidad los artistas siempre tienen un rol importante. Porque no somos políticos y a mí no me interesa mentarme en ese tema, lo que trato es de darle alegría a toda esa gente que ha sufrido, que en realidad son maltratados por la violencia y por todo lo que viven. Otro de mis sueños es ser el principal en el Royal Ballet y espero que sea dentro de poco. Ya hice mi primer papel principal y justamente esta temporada también tengo otros papeles principales pero me falta el título.


¿Qué le dirías a los latinos que tratan de salir adelante en este país?

Mi mensaje para todos ellos es que seguramente vamos a tener dificultades y será difícil lograr nuestros sueños pero no podemos perder la confianza en nosotros, eso es fundamental. Hay que decir: "yo puedo, yo voy a llegar". En mi caso, todavía no soy bailarín principal y ese es mi gran sueño. Después de 10 años no puedo desistir. Incluso, entre más grande y más difícil sea esa meta, más fuerte debemos trabajar y seguir y nunca dejarnos llevar por las dificultades. Hay que vivir optimistas y amar lo que hacemos y lo que queremos. Contra viento y marea hay que buscar las oportunidades.