16 °C
América Latina

Colombia no regresará a la guerra sino al momento de la política

|



Imagen tomada de internet


Por Carmen Chamorro García

El desayuno informativo con Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana, a dos semanas de la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en Cartagena de Indias, puso de manifiesto el trasfondo del proceso de paz en Colombia y el entorno latinoamericano marcado por retos en lo económico y político. La Secretaria General Iberoamericana anunció que el gran evento se llamará la Cumbre por la Paz (antes, Cumbre de la Paz). “Una sola preposición visualizará la novedosa e imprevista situación que vive la sociedad polarizada de Colombia”. “No hay un proceso de paz en retroceso en una sociedad intimidada por la desconfianza hacia las FARC”.


Para Rebeca Grynspan, en su intervención ante la prensa internacional, existen señales positivas en el proceso de paz colombiano encaminado hacia la perseverancia e inicio de una nueva negociación. “Las FARC no cuentan con apoyo popular dado que se desconoce su verdadera intención. El plebiscito entrañaba un alto riesgo para una sociedad polarizada”, dijo a los corresponsales. En este mismo sentido, Grynspan anunció el propósito del proceso en la actualidad, que no es otro sino el momento de la política. Para sostener su argumento, hizo referencia al artículo de Joaquín Villalobos del diario El Pais, quien alude al resultado del referéndum como un “no regresar a la guerra, sino como un comienzo de la política”.


En este sentido, el presidente Santos siente la necesidad de unir a la sociedad colombiana en torno a un proyecto mínimo que concluya en la paz. Hay una presencia baja del Estado en la zona selvática de distensión de miles de millones de km2 (“como Costa Rica entera”, dijo Gryspan) y “unificar estas extensiones a Colombia no resultará sencillo”.


Tras hacer un exhaustivo análisis de la Secretaría Iberoamericana en sus 25 años de presencia, dijo ir a la Cumbre de Cartagena con resultados concretos y metas en al área del conocimiento y la cohesión social, enfatizando los conceptos de diálogo y cooperación horizontal por su calidad en el diálogo político. Juventud, emprendimiento empresarial y educación son las áreas más trabajadas en la Cumbre. “Dar espacio a las ideas en un aprendizaje continuo, de ahí el 

Pacto por la Juventud, gestado con anterioridad en Medellín, ciudad que modificó la realidad respecto a los jóvenes iberoamericanos, de gran porvenir, con la idea de mejorar el campo de las oportunidades de los mismos”. La Secretaria Iberoamericana explicó la existencia de los 21 acuerdos, suscrito por los 22 países de la Región, que conforman el citado 

Pacto Iberoamericano de Juventud, y en el que se perfila un pacto que define un marco de coordinación entre gobiernos, sociedad civil, y sector privado, en la puesta a punto de programas que aborden la problemática real de la juventud.


Rebeca Grynspan también hizo referencia a que América Latina es la región más urbanizada del mundo, donde un 80% de la población vive en el ámbito urbano, lo que le convierte en un serio problema de gestión de inclusión y sostenibilidad en las ciudades. “Hay que discutir, por tanto, en las agendas la violencia e inseguridad en las calles”. “Hay poderes fácticos que manejan a las comunidades y la SEGIB rescatará a los jóvenes a través de la cultura, de una plataforma de programas y espacios de talento, regenerando mucho de lo bueno de lo urbano tan degradado en la actualidad”.


Con respecto a la situación convulsa en Venezuela, Rebeca Grynspan quiso dejar claro que la Cumbre no estará involucrada ni en mandatos políticos ni en la presentación de cuestiones de esta índole en relación a Venezuela, esto es, no habrá acuerdos de la Región en la Cumbre, dado que ya existen otros espacios destinados a tal fin. “La reunión de Jefes de Estado no aporta soluciones a Venezuela”, dijo en tono distante ante el estupor de los presentes. “¿Hay alguna manera de encontrar un valor que modifique la situación en Venezuela?”, elevó ante los periodistas la Secretaria General. 


“¿Tratarlo, aportaría un efecto positivo en el proceso donde se quiere llegar?”. “Entiendo, -siguió diciendo-, “las frustraciones si bien, América Latina ha logrado vencer reales problemas, y el gobierno de Venezuela solo ha permitido la incursión de organismos como la UNASUR”. “Si hay una alternativa al diálogo, estaré encantada de escucharla”, sentenció.