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Debate sobre uniformes escolares: ¿Qué ropa deben llevar los profesores?

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Colin Gordon

www.colindgordon.co.uk

Un "Director Gestapo", es así como Matthew Tate, recién designado para dirigir la Academia Hartsdown en Kent, fue descrito en un titular del "Daily Mail" el 6 de septiembre. El día anterior al inicio del nuevo año escolar, Tate había devuelto a casa "alrededor de 60 niños" por portar "un uniforme incorrecto".


El periódico Metro notó que la policía finalmente tuvo que intervenir para calmar "un grupo de padres enfadados" que protestaron fuera de la Academia durante dos horas. En respuesta, Tate manifestó que había informado a las familias antes de las vacaciones de verano que la escuela “aseguraría adhesión a la política sobre uniformes" y por lo tanto, que los niños que no cumplieran con esto, no se les permitiría entrar en el edificio.


Como ha señalado el sitio web de la SECED (Educación Secundaria) sin embargo, mientras que tradicionalmente a los alumnos de la mayoría de las escuelas del Reino Unido se les ha requerido llevar un uniforme, por lo general no existe una estipulación similar para sus profesores. Una encuesta realizada por la Red de Apoyo para los Maestros ha indicado que dos tercios de sus miembros piensan que deben "vestirse profesionalmente" en el aula, que la "falta de atención" que algunos de sus colegas dan a su apariencia, tales como el uso de "flip flops, camisetas cortadas, faldas y vestidos arrugados" era chocante y que todos los profesores deben hacer un "esfuerzo consciente para no lucir descuidados".


Sir Michael Wilshaw, el Inspector Jefe de la Ofsted (la Oficina de Normas de Educación), parece estar de acuerdo. Como ha observado el Daily Telegraph, Wilshaw ha subrayado la importancia de que los profesores adopten “vestimenta de estilo empresarial", lo que implica "un enfoque en corbatas, camisas y trajes para los hombres y faldas o vestidos elegantes para las mujeres y una desaprobación de jeans y camisetas. Por consiguiente, ahora es más probable que los inspectores de Ofsted asignen una calificación inferior a docentes en formación que, en su opinión, "no se vistan de una manera que corresponde con su situación profesional". La escritora del Huffington Post, Glynis Kozma, asevera que "Sir Michael no está sugiriendo trajes de moda", sino simplemente que los profesores deben presentarse correctamente vestidos para su función, no como para el yoga o la jardinería".



El Sindicato Nacional de Profesores (NUT) "no recomienda un código de ropa específica para los empleados en las escuelas o colegios". Se cree que el personal debe ser capaz de vestirse de acuerdo a su juicio profesional "a menos que esto no sea perjudicial a su capacidad para hacer su trabajo o se considera inseguro o inadecuado por alguna otra razón".

Muchas instituciones educativas del Reino Unido, no obstante, aplican reglas muy estrictas sobre este asunto: Por ejemplo, según el Daily Telegraph, en la Escuela Lampton en Hounslow "extremos de la moda" no son aceptables, incluyendo peinados, maquillaje y perforaciones visibles en el cuerpo, excepto en las orejas y la nariz. Sus criterios desaconsejan "la ropa interior visible, faldas por encima de la mitad del muslo y la excesiva exposición de piel" y destacan que "el personal no debe masticar chicle o usar sus teléfonos móviles cuando están en presencia de los alumnos". La Escuela de Leamington Norte en Warwickshire desaprueba jeans, pantalones cortos o polainas, blusas escotadas, faldas cortas o prendas transparentes".


El Colegio San Ignacio en Enfield, norte de Londres (una escuela jesuita para niños de edades entre 11-18) de manera similar insiste en que la vestimenta de los profesores debe ser "profesional, no casual, pulcra y en un buen estado". Además, el pelo debe estar "limpio y bien peinado" (estilos extremos no permitidos), los tatuajes “discretos", la perforación con joyería limitada a los oídos (y sólo para mujeres) y los corchetes en la nariz pueden ser usados por razones de cultura o la práctica religiosa, pero no por cualquier otra motivo. Denim, vestimenta “sugerente” o demasiado apretada, camisetas y pantalones cortos - a excepción de personal PE (Educación Física) - pantalones de combate, ropa con rasgaduras, roturas o grandes logotipos y blusas sin tirantes están todos prohibidos.


Por tanto ha habido ocasiones en que los maestros también han sido excluidos de sus escuelas debido a su “vestimenta inapropiada ". Steve Smith, un maestro suplente de 52 años de edad del Colegio San Ambrosio en Cheshire, se le ordenó poner una corbata: La jerarquía estaba descontenta que Smith llevara "una camisa de cuello abierto exponiendo un peludo pecho bronceado y una gruesa cadena de oro". Se negó, por lo que tuvo que marcharse. Adrian Swain, un profesor de Matemáticas y Ciencias en la Escuela de la Comunidad del Camino San Pablo en Tower Hamlets, Londres, fue despedido a causa de su parcialidad para zapatos deportivos y pantalones de jogging. Su réplica, citado en BBC News, fue que "los profesores y estudiantes siempre han sido tratados de manera diferente, si no, todos nosotros llevaríamos un uniforme escolar".


Charlotte Tumilty se vio obligada a irse en su primer día como profesora asistente en la Escuela Primaria Católica San Juan Vianney en Hartlepool, porque (comentó la periodista del Daily Mail, Jennifer Newton) tenía “tatuajes a lo largo de sus brazos y piernas, dibujos más pequeños en sus dedos, manos, la espalda y el pecho y un emblema de ojo en su cuello ". Tumilty declaró que se vería "ridícula" si intentara esconder todo con yesos y vendajes, como la escuela había sugerido. Newton recalcó que "bajo la legislación vigente, las personas con tatuajes no están cubiertos por la Ley de Igualdad de 2010" y refirió a sus lectores a la advertencia emitida por el Sindicato de la Industria de Tatuajes y Perforaciones que "Los miembros del público deben reflexionar cuidadosamente sobre la colocación de tatuajes, ya que puede influir en sus perspectivas de empleo".


Birmingham Metropolitan College - que prohíbe "estilos y colores extravagantes" e insiste en que su personal use elegantes trajes y faldas empresariales- ha sido acusado por la UCU (el Sindicato de Universidades y Colegios) como "obsesionado con la imagen" y actuando como "policía de la moda". En cambio, tanto la Universidad de Oxford Brookes y la Universidad de Birmingham City, aunque no imponen una vestimenta formal para sus empleados, les solicitan exhibir una imagen profesional y una sensibilidad a la percepción de los clientes. Su indumentaria puede reflejar su origen étnico y estilo de vida, pero no debe ser provocativa o causar ofensa a aquellos con los que tienen contacto".