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¿Sabes qué tan valioso eres para la empresa en que trabajas?

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Por Fabián González H// @FabianGonzalezH

Érase una vez en que las organizaciones plasmaban su identidad y marca a través de productos y servicios, la verdad no había mucho de qué preocuparse acerca de la marca profesional de un empleado, pero ahora los tiempos han cambiado y la marca profesional se ha vuelto algo frecuente y cada vez más cotidiano, dejando el interrogante de ¿es la marca profesional algo útil o perjudicial para una organización?



Hagamos a continuación una breve reflexión de los dos lados de la moneda:


Algunas empresas sostienen que si tuvieran empleados con una marca profesional fuerte, definida con una presencia online bien establecida, esto podría lastimar o eclipsar sus esfuerzos en posicionamiento de marca corporativa.



También se cree que las marcas profesionales, al asociarse con la marca de la organización, podría ofender o desorientar a su mercado objetivo, especialmente si un empleado está creando una marca autodestructiva (hay que tener en cuenta que estos casos son poco probables), que pone en evidencia la falta de sintonía entre la empresa y los miembros del equipo.


Las empresas tienen un conjunto diverso de miembros con ideas propias que en suma pueden mejorar el perfil y reputación de una organización, los clientes quieren sentir una conexión real con las organizaciones y una ideal manera de fomentar y promover esto es a través de los miembros del equipo, que en últimas son los que se tienen ese contacto directo con los clientes.



Por otra parte, para muchas personas una organización puede ser vista como algo abstracto, grande y sin sentimientos en absoluto, pero al permitir que los miembros con marca compartan y promuevan sus pensamientos, se puede crear un sentimiento de confianza y cercanía que normalmente una organización no podría lograr por si sola, en realidad a la gente le gusta interactuar con la gente no con maquinas ni sistemas.



En resumen podríamos decir que cada organización debe determinar lo que es correcto para ellos, algunas organizaciones sin duda pueden beneficiarse de la creación de marcas profesionales de sus miembros y explotarlas al nivel de que su gente refleje los valores de la empresa, que sean unos verdaderos embajadores de su organización, mientras que otras podrían no estar preparadas aun para permitir eso, la verdad esto ocurre usualmente en organizaciones que no consideran el capital humano como parte esencial de su estructura.



Al final el resultado quedará a consideración de los líderes y del manejo favorable de una marca profesional en pro de los intereses organizacionales.