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Percusionista Wilmer Sifontes "Soy un fiel representante de mi cultura latinoamericana"

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Arelys Goncalves

Wilmer Sifontes es un músico venezolano que lleva dos décadas en el Reino Unido sembrando y difundiendo lo que lleva en las venas y en el corazón, el sentir y los sonidos del Caribe. Como muchos promotores culturales, proviene de una familia que salió adelante en uno de los sectores más populares y humildes de la capital venezolana, la parroquia La Vega. Llegó a la percusión tras descubrirla en los "golpes de tambor" en un pupitre de escuela y decidió que ese era el toque que quería seguir el resto de su vida y lo ha cumplido.


Luego de iniciarse en la música de manera autodidacta, poco a poco fue contagiándose de ese entusiasmo y furor musical propio de los barrios latinoamericanos. A los 17 años ya animaba con sus tambores los clubes nocturnos caraqueños y se iba moldeando entre lo folclórico y las orquestas de salsa de la época. Su experiencia en el escenario se iba reforzando con su preparación académica de la mano de figuras destacadas de la percusión venezolana como Alberto Borregales y Orlando Poleo, así como del baterista Andrés Briceño. Su paso por las aulas de la Fundación Bigott, una de las principales instituciones en Venezuela dedicadas a la formación cultural, fortaleció sus inclinaciones por la música tradicional y afrovenezolana que ahora están adheridas como una marca a su perfil profesional.



En el Reino Unido, desde 1996, ha logrado ganar varias batallas frente a las dificultades que trae consigo ser inmigrante y, afortunadamente, no ha tenido que cambiar su rumbo y se ha mantenido aferrado a su pasión. Ha logrado compartir escenario con músicos provenientes de diversas partes de Latinoamericana y se ha dado a conocer, no solo por su perseverancia y sonrisa optimista, sino por su talento, su sabor musical y la energía con la que contagia a todos los públicos. Su secreto, un amor incontenible por sus raíces. Se define como un músico afortunado de llevar la cultura de los pueblos que los arropan a un país que, aunque hable un idioma diferente, ha podido entender su clave.


Express News conversó con Wilmer Sifontes para conocer cómo sobrevive un percusionista en una de las capitales más cosmopolitas del mundo.



¿Cómo descubriste que lo tuyo era la música?

Descubrí la música en mí más o menos a los 9 años. Estaba en la escuela primaria y veía a un amigo que hacía una especie de ritmo en su pupitre y de una manera como mágica me despertó una cierta atracción por algo que en ese momento no sabía exactamente que era, la música.


Los músicos nunca se conforman con un solo instrumento, ¿Cuáles son los tuyos?


Básicamente soy percusionista de música popular latinoamericana, toco timbal, congas, bongos, batería, los instrumentos de percusión afrovenezolanos, afrocolombianos, afrocubanos y muchos otros. También algo de piano y el cuatro venezolano.



¿Cuáles son las influencias musicales más fuertes en tu carrera?


Como buen caraqueño y músico -vengo de una ciudad que siempre ha sido cosmopolita musicalmente- tengo el perfil de los artistas venezolanos que dominamos diversos géneros musicales como la salsa, el merengue, la música afrovenezolana y llanera, pero también el jazz y la fusión.



¿Qué te hizo salir de tu país?


Los músicos siempre estamos en la búsqueda de otros horizontes. Ya había salido antes para representar a Venezuela en festivales internacionales. Fui a Brasil, Colombia, Portugal, España y en 1992 realicé mi primera visita a Inglaterra, con el Grupo Entreverao, para participar en el World Music Festival, organizado por la BBC y que se llamó Spirit of the Earth ,dance & music from four continents. Luego regresé al Reino Unido en 1996 para trabajar con el músico de jazz fusión, conocido como Mr. Ravi y, hasta el día de hoy, sigo en este país.




¿Londres fue tu primer destino?


Bueno, digamos que sí. Lo que ocurrió fue que estaba esperando mi visa para ir a una gira en Nueva York con el cantante de salsa, Erick Franchesky, con el cual trabajé por 3 años y medio, pero como salió muy tarde, acepté la propuesta de trabajo en Inglaterra y fue así como me quedé.



¿Cómo fueron esos primeros momentos?

Los primeros años son periodos de adaptación, por ser una cultura tan diferente a la mía como venezolano y latinoamericano, pero sé que eso nos pasa a todos los que por alguna razón decidimos emigrar. Sin embargo, también tuve mucha suerte de seguir trabajando en lo que es mi profesión y mi pasión. Aquí llegué a seguir mi trabajo musical con una banda de fusión entre música africana y latinoamericana. Hicimos giras en Irlanda y en El Reino Unido. Después, participé por primera vez con la banda Tumbaito, en el prestigioso festival del músico inglés Peter Gabriel, el Womad Festival. Luego me dediqué a darme a conocer en los diferentes clubes de Londres con la música latina y trabajando con bandas locales de la época. Nunca hice otro tipo de trabajo diferente a la música.



¿Qué es lo que más recuerdas de esos primeros años?

Los días de invierno que eran interminables y lo difícil que era la comunicación al principio.



¿Cómo describes tu evolución?

A través de los 20 años que tengo aquí me he desarrollado como acompañante de bandas locales de muchos de los estilos de música latinoamericanos, funk y fusión, salsa, folclore, además de participar en proyectos de envergadura como la Banda Clásico Latino, grupo de música de cámara latinoamericano con el que hice una producción discográfica en los estudios de Abbey Road, los mismos de Los Beatles y con invitados especiales como el coro de Cambridge y el cantante colombiano, Andrés Cepeda, entre otros. En esa producción tuve el placer de poner las primeras maracas llaneras en ese estudio tan prestigioso.



¿Cuáles son tus mejores momentos de esos 20 años?


Es mucha la variedad de música y proyectos de bandas, grabaciones y tours en los que he estado en estos años, como por ejemplo la banda escocesa Salsa Céltica con la que fui de gira a Estados Unidos en el 2010 y a otros países como Argelia, Israel, Francia, Malasia, Italia, Grecia, Holanda, Alemania. He acompañando a artistas como las pianistas venezolanas Clara Rodríguez, Elena Riu y tuve el placer de tocar junto a una leyenda del soul & funk, Leroy Burguess, cantautor y exproductor de Michael Jackson en sus inicios. Con los géneros de la salsa y música tropical bailable acompañé con mi banda a artistas como Adalberto Santiago (Fania All-Stars), Maelo Ruiz, El Cano Estremera,Tito Nieves,Tito Gómez, Henry FIol, Luisito Carrion y Herman Olivera (vocalista de Eddy Palmieri). También junto al cantante venezolano de música llanera, Luis Silva, durante su concierto en Londres 2013 y a los colombianos Aterciopelados (Royal Festival Hall), entre otros.


¿Cuáles han sido tus logros más importantes?


En realidad, los logros más importantes son todos, estar en una ciudad como esta y mantenerme haciendo mi música es un gran logro. Ser, musicalmente hablando, un representante no solo de Venezuela, si no de Latinoamérica es un don y el hecho de haber tocado nuestra música en lugares como el Royal Albert Hall, el Royal festival Hall, el Queen Elizabeth Hall, es muy significativo, me siento muy orgulloso.


¿Cómo defines tu estilo?

Realmente no tengo un estilo en particular, me he caracterizado por hacer mucha música bailable pero, definitivamente, soy un fiel representante de mi cultura latinoamericana.



¿Qué es lo que más te gusta de las cosas que haces y qué cambiarías?

Lo que más me gusta es tener la libertad de seguir desarrollando y fomentando la música latinoamericana para todo el mundo. Cambiaria el hecho de que la gente debe dar más apoyo, bien sea por ser parte de su cultura o, en general, por tratarse de una manifestación artística para todos los públicos.


¿En qué concentras tu energía en estos momentos?


En la actualidad soy director musical y codirector general del Conjunto Sabroso Latin Band, una de las bandas de música bailable más populares en Londres que ha funcionado por más de 15 años. Nuestra última producción musical fue en 2013 y se titula "Ya tengo lo que Quería". También soy director y fundador del grupo AfroAmerica Project, el cual es el único grupo de estilo tradicional y afrovenezolano en Londres y funciona desde el año 2008. Este grupo tiene como objetivo mantener, promover y difundir las tradiciones populares y afrodecendientes venezolanas en el Reino Unido.



En este momento también estoy trabajando en mi nuevo proyecto, mi álbum como solista que sería más o menos un resumen de muchos estilos de música que he hecho, obviamente inspirado en la percusión como base fundamental, que es mi fuerte. También está en proyecto la grabación de mi grupo tradicional AfroAmerica Project, que será el primer disco con este estilo de música grabado y producido en Londres, además de varios talleres de percusión de los que muy pronto tendrán noticias.



¿Qué te falta por hacer?


Falta por hacer muchas cosas, entre ellas, crear una nueva generación de músicos y enseñarles las tradiciones musicales para que las conozcan.



¿Qué consejo tienes para nuevos los músicos latinos que quieren surgir en el Reino Unido?


Mi mensaje es que investiguen, busquen personas con conocimiento verdadero de nuestras tradiciones, es algo muy bonito y universal y no se van a arrepentir de hacerlo.



¿Qué es lo que más extrañas de tu país?


La gente, definitivamente, eso es algo irreemplazable.



¿Cómo ves la situación en Venezuela?

La veo muy crítica.



¿Cuál crees que pueda ser la solución a la crisis?


La solución a los problemas de Venezuela no creo que sea algo para resumir en un solo objetivo, tendrían que ser muchas cosas y una de ellas es concientizar a nuestro pueblo. Nunca me ha gustado estar en el lado de la política derechista o revolucionaria, pienso más bien que las cosas tienen que ser bien hechas, vengan de donde vengan.



Si tuvieras la oportunidad de dedicarle una canción a los venezolanos en este momento, ¿cuál le tocarías?


¿Qué canción? ¡"Viva Venezuela", por supuesto!