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Cultura

Poetas y escritores hispanoamericanos en Londres

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Enrique D. Zattara

www.elojodelacultura.com


Hace poco menos de tres años, varios autores de origen latinoamericano radicados en el Reino Unido se propusieron constituir un grupo destinado a promover su actividad creativa, además de dar a conocer la realidad de escritores que han quedado en cierta forma apartados de los circuitos de sus países de origen, y encuentran numerosas dificultades para posicionar sus obras en un ámbito cultural que – ante todo – transcurre en un idioma diferente al propio. De hecho, casi todos ellos han ido progresivamente incluyendo el inglés en la elaboración de sus escritos. Son poetas, pero también narradores; y además, los une la conciencia de que con la poesía pueden también denunciarse las iniquidades propias de esta sociedad injusta.


Las españolas Isabel del Río e Isabel Ros, el argentino Leonardo Boix, la mexicana Mabel Encinas, las colombianas Bárbara López Cardona, Denisse Vargas y Soraya Fernández, los chilenos Consuelo Rivera y Eduardo Embry, entre otros, son los integrantes de este grupo, que con oportunismo y sentido del humor han denominado Spanish and Latinamerican Writers and Poets in London, resumido en la sigla SLAP (que en inglés, ya se sabe, significa algo así como una sonora cachetada).


En la víspera de su último encuentro poético, organizado bajo la consigna de “Inmigrant Roots” (Raíces Inmigrantes), conversamos con uno de los fundadores del grupo, el poeta Eduardo Embry, quien a pesar de ser uno de los más antiguos en llegar al Reino Unido, es el único que escribe sólo en su lengua original porque, como él mismo asegura, “mi poesía sólo se piensa y se puede escribir en castellano”.


Embry recuerda que el grupo surgió de una reunión informal que hicieron con motivo de la asistencia a una lectura poética en el Poetry Café de Covent Garden, el mismo sitio en donde han realizado prácticamente todas sus actividades, y decidieron constituir el núcleo inicial. El objetivo era, por un lado, darse a conocer creativamente entre sí y al público amante de la literatura; y por el otro, desarrollar una actitud comprometida con la denuncia de las realidades injustas. “Este no es un grupo político – aclara – pero todos compartimos una tendencia progresista, y entre otras tomas de posiciones apoyamos la lucha contra la violencia doméstica, en la cual algunas de nuestras integrantes son verdaderas luchadoras”. 


La literatura es, para ellos, también una manera de transmitir y promover otros objetivos sociales y humanos.