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Cultura

Arte carioca sedestaca en Londres

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Foto Max Colson. Cortesía de Barbican Art Gallery


Por Lorena Benéitez. Historiadora del arte contemporáneo


Nos encontramos paseando un edificio de hormigón de formas sencillas y claras con visibilidad de los materiales y las estructuras al Este de Londres. Interesante el contexto de arquitectura del brutalism (1965-1976) sobre una superficie de 35 hectáreas de la mano de Chamberlín, Powell y Bon. Desde los pisos altos hasta el centro lo llenan las artes plásticas, danza, música, teatro, cine e invernadero de animales exóticos y plantas.


Recogidos en las películas On, Barbicania (2014) de Ila Beka y Louise Lemoine o Barbican, urban poetry (2015) de Joe Gilbert. Incluso consultando la generosa bibliografía editada desde su sede.


Adaptando la enorme hamaca Teta Cósmica (2016) entre miles de ajustes previos y complejos, cambiando decisiones ante problemas inesperados, inundando de colores vibrantes un espacio a gran escala, transformando con sus formas escultóricas biomorficas brillantes. Es la apuesta con fecha de caducidad desde Barbican Centre.


Visitamos la instalación temporal de la artista contemporánea carioca Mª Nepomuceno (Brasil, 1976). Con una habilidad producto de la experiencia, el tiempo y su potencial de trabajo que con entusiasmo va resolviendo. Ese espíritu de optimismo que consigue contagiar similar a las obras efímeras en crochet para espacios públicos de Olek- Agatha Oleksiak- (Polonia, 1978). Un toque inesperado y bizarro con dibujos de camuflaje que va tejiendo con ganchillo desde Nueva York. Con el mismo proceder de un obrero por su calidez y sensibilidad, Fina Badia (España, 1974) recupera el handcraft realizando esculturas iluminadas con croché.


A diferencia, Mª Nepomuceno cuida que los visitantes interactúen, utiliza tejido de cuerda- configuraciones en espirales- y el entrenzado de la paja propio de la tradición artesanal indígena de Brasil. La artista portuguesa Joana Vasconcelos (Francia, 1971) lo hace de la artesanía popular portuguesa que va asociando a elementos cotidianos en un juego de contrastes provocando sonrisas ante objetos banales que monumentaliza.


Como si tejiera el hilo de Ariadna, Mª Nepomuceno discurre las posibilidades expresivas de las estructuras y cordones umbilicales pasando a mundos oníricos y mágicos que origina en sus trabajos con formas hipérbolas y elipses. 


Foto Max Colson. Cortesía de Barbican Art Gallery


Reminiscencias a Ernesto Neto (Brasil, 1964) en su arte tropical. Y del aprendizaje ecléctico al profundizar los trabajos de los brasileños Artur Bispo do Rosario (1909-1989), Jesús Rafael Soto (Venezuela, 1923-2005), Celeida Tostes (1929-1995) o Ivens Machado (1942-2015). A las geometrías no euclidianas formuladas por las matemáticos del s. XIX que fascinaron a científicos, escritores, artistas del s. XX. Usaron el chileno Roberto Matta o los ingleses Bárbara Hepworth y Henry Moore.


Al aproximarnos al pecho de la Vía Láctea todo se relaciona entre sí, casi por inercia, bobinas, granos de diversas longitudes y diámetros, arcilla, resina, vasos y cerámicas. Incluso plantas naturales como veréis. Alude a la resistencia y la fertilidad. Una mezcla de materiales en técnica y colores tradicionales tanto como las razas en su tierra.


De áreas protegidas, territorios indígenas, sonidos de la selva, canciones, mitología Xaxinaw, rituales antiguos o aprender el idioma Katxã Kuin versa el videojuego de la tribu Huni Kuin al Noroeste de Brasil. Los caminos de la serpiente diseñada por el antropólogo William Menezes y colaboradores. Explorar y difundir la cultura de treinta y dos aldeas de Acre sin armas de fuego se antoja enriquecedor.


Disfruta de este espacio en Barbican Foyer, Level G, Silk Street EC2Y 8DS, hasta el 28 de agosto.