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"Es muy duro que luego de tantos años te saquen y sin decir la razón, es muy injusto"

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Arelys Goncalves

Ante la negativa de la compañía de bienes raíces CBRE y la Thames Cleaning & Support Services, de reincorporar a los cuatro obreros de limpieza despedidos de manera ilegal el pasado mes de junio, los huelguistas han acentuado las acciones de calle en rechazo a las injusticias de las que han sido víctimas. El 27 de julio, tras alcanzar los 50 días de huelga indefinida, los trabajadores marcharon en el corazón financiero de Londres con el apoyo del sindicato Voces Unidas del Mundo y otras organizaciones de respaldo obrero que se solidarizaron con los limpiadores.


Bajo la vigilancia policial, unas 40 personas caminaron, mopa en mano, por las calles cercanas a la catedral de San Pablo pidiendo justicia y en rechazo a la insensibilidad de los patronos hacia sus empleados. Frente a la sede de CBRE, al ecuatoriano Víctor Ramírez, uno de los trabajadores promotores de la protesta, destacó que seguirán con las acciones hasta que sus peticiones sean escuchadas y los compañeros sean reincorporados a sus funciones.


Héctor Betancourt, de origen colombiano, destacó lo difícil que ha sido la situación para ellos luego de perder su empleo tras 15 años de servicio y, en consecuencia, el salario que le permitía pagar vivienda y manutención. "Es muy duro que luego de tantos años te saquen y sin decir la razón, es muy injusto", comentó Betancourt con mucha preocupación. Agradeció el apoyo de sus compañeros y la solidaridad de los sindicatos ingleses que se han unido a respaldarlos, "con la fe de Dios, con esta lucha vamos a lograr solucionar el problema", resaltó.


Comentó que desde el inicio de la huelga se han dedicado a protestar todos los días frente a su sitio de trabajo en el 100 Wood Street. Describió su desesperación ante la situación que vive: "me siento mal, tenía mucho tiempo trabajando allí y nunca tuve ningún problema y ahora estoy sin trabajo, yo tengo dos hijos y me ha tocado gastar los pocos ahorros que tenía". Destacó que lamentablemente los logros que han alcanzado solo benefician a los trabajadores que están en la empresa, mientras que los huelguistas singuen sin ser reincorporados.


Desde el 8 de junio, los limpiadores han estado todos los días de 8 a 10 de la mañana en una protesta que ha servido para mostrar al resto de los trabajadores del edificio la difícil situación que enfrentan. A los 43 días lograron que se aprobara el incremento a 9.40 libras la hora para los empleados pero no se aprobó la reincorporación de quienes fueron despedidos.

Por su parte, Ramírez reconoció que los casi 60 días de protesta han sido un poco agotadores pero ellos no han perdido las ganas de seguir adelante no solo por los trabajadores del Wood Street sino por todos los inmigrantes en el Reino Unido: "siento dolor al ver las injusticias que ocurren en este país, solo nosotros podemos cambiar eso y lograr un sueldo digno", expresó.



Ramírez no ha sido despedido de sus labores pero no por eso ha dejado de defender a sus colegas formando parte de los huelguistas: "son cuatro personas que están esperando ser reincorporadas", puntualizó. Tras varias semanas de huelga, aseguró que aunque no sabe cuánto tiempo deberán seguir con la protesta, el apoyo que ha recibido de las organizaciones sindicales le ha dado energía para defender a los trabajadores, "yo estaré siempre luchando hasta las últimas consecuencias, hay que tener amor por nuestros hermanos emigrantes", destacó.


Por su parte, Juan Cantos, también de origen ecuatoriano, describió cómo, además de representar un duro golpe en lo económico y moral, la experiencia de salir a la calle a defender sus derechos le ha cambiado la vida. Reconoció que se sentía optimista por la ayuda que han recibido: "he aprendido que mediante la unidad es posible alcanzar grandes objetivos y más si uno cuenta con el apoyo de personas que desinteresadamente se solidarizan con lo que hacemos, esto me hace pensar que se pueden cambiar las cosas", dijo.



Entretanto, el secretario general del sindicato Voces Unidas del Mundo, Petros Elia, considera que la huelga ha representado para los trabajadores una especie de guerra psicológica que han tenido que resistir, "pero vamos a seguir trabajando hasta que podamos llegar a un acuerdo", resaltó. Aseguró además que solo levantarán la protesta cuando se haya resuelto el conflicto de manera favorable para los trabajadores. Resaltó también que era importante la solidaridad en este tipo de manifestaciones porque "cuando se trabaja en unidad siempre se gana, es un hecho y eso es que lo que hace fuerte a los trabajadores".


Recordó que no era la primera vez que el sindicato poyaba a trabajadores latinoamericanos, por varios años han servido de respaldo a quienes han sufrido abusos de los empleadores, pero es la primera vez que han presenciado una protesta de trabajadores de tantos días.