5 °C
Reino Unido

Las implicancias del Brexit para nuestra comunidad

|

Foto gamedustria.com


Por Isaac Bigio


Para discutir ello se reunió un panel que incluía a representantes de 4 partidos británicos, además de 4 políticos relacionados a la comunidad iberoamericana de Londres.


El foro se realizó en la Catedral Internacional en un desayuno muy bien provisto por parte de la mayor iglesia de habla hispana y portuguesa de la capital.


El evento fue tan interesante que en las 4 horas que duró la gente no quería irse y había mucho entusiasmo.


De los 4 principales ponentes dos fueron a favor del Brexit y dos en contra. Del lado de permanecer en la Unión Europea estuvieron Simon Hughes, ex presidente del partido liberal quien también fuese ministro de justicia, parlamentario por la zona del gran Elephant and Castle durante 3 décadas y candidato a la alcaldía londinense, así como Jean Lambert miembro del parlamento europeo por Londres quien representa a los verdes. Del campo anti-UE estuvieron Andrew Boff, miembro conservador de la Asamblea de Londres, y Tim Allen, secretario de prensa del socialista Respect, quien ha sido el único latinoamericano en candidatear a la Asamblea de Londres.



Hughes explicó que el referendo en UK no tiene un carácter obligatorio sino de 'recomendación' y es el parlamento quien decide las leyes y por ende puede acatarlo o no. En la cámara de los lores y de los comunes del parlamento británico hay una mayoría a favor de mantenerse en la UE, aunque en ambas instancias existe la idea de que la voluntad popular debería ser respetada.



Un problema es saber qué significa Brexit y como UK se separará de la UE. Noruega, por ejemplo, no es parte de la UE pero debe permitir el libre tránsito y contribuir a los fondos de la UE. El gobierno británico, a su vez, es una alianza de personas que están por el Brexit (como los 3 ministros del área exterior) y que fueron pro-UE (como la primera ministra y dos de sus ministros más ligados a asuntos internos). No existe un plan para salirse de la UE aún.



El modelo que se piensa seguir para divorciarse de la UE es aquel en el cual UK comunique oficialmente su intención de separarse invocando el artículo 50 del tratado de Lisboa de la UE. Desde que se inicia tal aplicación hasta el final habrá un proceso de unos dos años hasta que UK siga siendo aún parte del mismo bloque. Hasta el momento el nuevo gobierno de May no va a aplicar el referido artículo 50 hasta que no sigan varias negociaciones con la UE y en la mesa de dialogo se sienten los 4 países que confirman UK (Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia), además de Londres.


Aun cabe la posibilidad de que el proceso sea frenado pues el gobierno podría verse obligado a convocar a un nuevo referendo para aprobar o no la forma en la cuál piensan salirse de la UE o que se adelantasen elecciones generales, las cuales se librarían en torno a una cuestión tan crucial como la UE.



Inmediatamente después de Hughes habló Allen. El representante de Respect presentó sus respetos al líder liberal pero dijo que iba a disentir de él radicalmente. Para él la salida de la UE es una gran cosa pues este organismo es muy burocrático e impide que cualquiera de sus componentes pueda cuestionar el modelo neo-liberal y globalizador. Todos los 28 países de la UE deben aceptar una economía abierta y transnacionalizada, lo que impide nacionalizar empresas y hacer que el Estado monopolice actividades claves de la economía.



Para el único hispanoamericano que ha candidateado a la Asamblea capitalina la UE genera el desempleo en Grecia, Italia, Iberia y otros países y es un club de ricos donde se castiga a los trabajadores del reino Unido pues, mientras se desindustrializa al norte y a gran parte de Inglaterra, se potencia el sector financiero de la City de Londres.



Allen sostuvo que el 52% que votó para salirse de la IE no aceptará que se altere su voluntad y si el laborismo va por ese camino ha de perder sus bastiones en el norte.


Andrew Boff dijo que solo uno de cada tres personas que votaron por salirse de la UE lo hicieron bajo el tema de frenar la inmigración. Tomando en cuenta a los que votaron a favor o en contra de la UE solo uno de cada seis creía que el asunto migratorio era el central.



Para este asambleísta conservador su principal oposición a la UE es su política agrícola que subsidia a los granjeros francesas causando el hambre en el continente africano.


Él, a diferencia de Allen, si es partidario del liberalismo y la globalización, y dice que lo contrario son modelos como el venezolano.


Sostuvo que la comunidad iberoamericana debe unirse para hacerse sentir, pues ya está considerado que la nueva minoría que sale de su silencio.Sostuvo que la alcaldía de Londres no entiende a esa comunidad y que ahora viene buscando cerrar su principal mercado (Pueblito Paisa en Seven Sisters), básicamente por no entenderla.



Boff fue muy duro ante el laborismo cuestionando a este partido por no haber enviado ningún representante al debate, pese a que más de 100 asambleístas y concejales de dicho partido fueron invitados.


Luego intervino la europarlamentaria verde Lambert quien sostuvo que la UE tenía muchos defectos pero que salirse de ella era como un remedio peor que la enfermedad. La UE proporciona una serie de salvaguardas para proteger derechos laborales y del medio ambiente, que ahora, tras la ruptura, pueden acabar siendo minados.Ella, al igual que todos los panelistas, argumentó que los derechos de los 3 millones de europeos residentes en UK deben ser protegidos.



Finalmente intervinieron políticos liberales ligados a nuestra comunidad como el ex presidente de dicho partido en Londres Jonathan Fryer, quien hablo en perfecto castellano y portugués, la ex concejala anglo-venezolana de Southwark Lorraine Zuleta, la concejal ecuatoriana maría Linford-Hall y el ex concejal italiano de Elephant and Castle Graham. El público hizo varias preguntas.