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Festival de teatro español trajo a Londres una muestra de las mejores obras del país

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La fiesta española de las artes escénicas de Londres despidió su cuarta edición luego de traer a la capital británica una muestra de reconocidas piezas teatrales que han cautivado a audiencias de otros escenarios internacionales. El evento, que arrancó el 8 de junio, tuvo como invitadas a tres compañías de larga trayectoria, dos de las cuales presentaron obras dedicadas a uno de los más grandes escritores españoles, Miguel de Cervantes, a propósito de los 400 años de su muerte.

Durante los primeros días del festival, los londinenses tuvieron la oportunidad de disfrutar en el auditorio del Instituto Cervantes de la original pieza de marionetas, Quijote, creada por Bambalina e inspirada en las aventuras del personaje más famoso de Cervantes. La pieza, de 1991, ha recorrido más de 42 países y ha tenido unas 500 presentaciones desde su estreno, convirtiéndose así en una de las piezas más emblemáticas y aplaudidas de la compañía.


La segunda de las obras que se sumaron al festival fue la internacionalmente reconocida Arizona. Esta impactante coproducción española y mexicana, producida por la compañía Teatro de Babel, convirtió el Cockpit, ubicado en Gateforth Street, en el desierto fronterizo entre Estados Unidos y México, región en la que miles de inmigrantes latinoamericanos intentan a diario cruzar en busca de una vida más próspera. Es una impresionante parodia interpretada magistralmente por los actores mexicanos Aurora Cano y Alejandro Calva, escrita por Juan Carlos Rubio y dirigida por Ignacio García, ambos de origen español.


En una amena conversación con la audiencia, la actriz Aurora Cano explicó que aunque la obra se llama Arizona, intenta manejar temas universales, entre ellos la violencia de género. A su juicio, el problema de los inmigrantes afecta a mucha gente y no se limita solo a los mexicanos. A su juicio, el hecho de que la historia haya sido escrita por un español permite que exista una visión desde afuera, y no una interpretación subjetiva del tema. «Esa distancia nos permite hacer un poco de comedia sobre la realidad», agregó.


Además del uso de recursos audiovisuales, Alejandro Calva explicó que otras de las peculiaridades de la obra son los diálogos, hechos al estilo de los doblajes al español de las películas. «Es la construcción dramática de un doblaje y una especie de traducción literal», comentó.


Los espejos de Don Quijote tuvo la responsabilidad de cerrar el festival el 19 de junio. De la compañía Pánico Escénico, esta obra de Alberto Herreros se inspira en el día de la muerte de Miguel de Cervantes y consiste en una revisión de su obra. Adicionalmente, el público tuvo la oportunidad de participar gratuitamente en conferencias y talleres conducidos por los actores. Los organizadores del festival ya se preparan para la quinta edición que vendrá con más obras teatrales, conferencias, eventos musicales y culturales para celebrar una vez más la riqueza y el talento español sobre las tablas.