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Brasil tiene nuevo técnico

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Foto jurnal.md


Adenor Leonardo Bachi, más conocido como Tite, es el nuevo entrenador de la selección de Brasil. Así lo confirmó oficialmente la Confederación Brasileña de Fútbol esta semana, al presentarlo en una conferencia de prensa que encabezó Marco Polo Del Nero, presidente de la institución.


«A mí me llamaron a ser técnico de la selección, y entiendo que la mejor manera que tengo de contribuir aquí es aplicar aquellas palabras que han que han guiado mi vida y mi carrera: transparencia, democratización, excelencia y modernidad [...] Queremos que la selección crezca, evolucione... Es una responsabilidad muy grande», afirmó Tite, momentos después de recibir una camiseta verdeamarelha de manos de Del Nero.


Los rumores sobre su llegada al cargo comenzaron circular el mismo martes 14, apenas la CBF dio por terminada su relación con Dunga. Para el viernes, lo único que faltaba era su confirmación por parte de la misma CBF, ya que hasta la madre del técnico se había mostrada emocionada por el nombramiento de su hijo.


Tite, de 56 años, dejó el Corinthians tras haber ganado allí su segundo Campeonato Brasileño en 2015, y atraviesa lo que marcó como «el mejor momento de mi carrera». Junto a él partieron dos de sus colaboradores, su hijo Matheus Bachi y Cléber Xavier, y el gerente de Fútbol, Edu Gaspar, quién será el nuevo coordinador de la selección.


La prioridad, estar en Rusia

Sobre los hombros de Tite pesa la responsabilidad de enderezar el camino de Brasil, selección que, más allá del mal paso en la Copa América Centenario, marcha sexto en la eliminatoria para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, afuera de los puestos de clasificación directa o repesca.


«El objetivo es la clasificación al Mundial, y claro que se puede lograr, trabajaremos para eso. Ahora, debemos aceptar que existe el riesgo de no lograrlo. No aceptarlo sería partir de una irrealidad. Pero habrá reajustes y esperamos un crecimiento para que el equipo lo logre», aclaró.


Por eso Tite no dirigirá seleccionado que competirá en el Torneo Olímpico de Fútbol Río de Janeiro 2016, a pesar que contará con Neymar en su plantel. Esa responsabilidad recaerá en Rogério Micale, quien previamente estaba a cargo de la sub-20.


«La prioridad, insisto, es la clasificación y los dos próximos partidos (de las eliminatorias). Ese es nuestro objetivo. Preciso estar dentro de esta situación lo más rápido posible. Además, hay que gente que hace un año y medio que está trabajando con dicha selección».


Antecedentes de un pragmático 

Tite fue un inteligente mediocampista defensivo que, después de 11 temporadas como profesional, colgó las botas en 1989. Apenas un año más tarde comenzó su andadura en los banquillos al frente del humilde Grêmio Atlético Guarany.


Es reconocido por su carácter recto, estricta ética profesional y frontalidad en la relación con sus futbolistas. Su nombre sonó varias veces para el puesto en el pasado, pero siempre se negó a sentarse a conversar con la dirigencia brasileña 

mientras hubiera un colega en funciones.


Cultor de un fútbol práctico y efectivo, suele armar sus equipos de atrás hacia adelante. Sin embargo, nunca ha descuidado el espectáculo, y supo relacionarse con entrenadores de diferentes filosofías. Así, acudió a entrenamientos de Carlos Bianchi en Boca Juniors, Arsene Wenger en el Arsenal y Carlo Ancelotti en el Real Madrid, entre otros.


Hasta el momento, sus únicas experiencias fuera de Brasil han sido en Emiratos Árabes Unidos, donde tuvo breves experiencias conduciendo al Al Ain (2007) y Al-Wahda (2010).


Sus logros más resonantes llegaron al frente del Corinthians, a donde arribó justamente en 2010. Allí tomo a un equipo en problemas y lo sacó campeón del híper competitivo Campeonato Brasileño en 2011.


«El exceso de vanidad en el grupo es el primer paso hacia el fracaso. Sin embargo, eso no quiere decir que el futbolista no vaya a aparecer. Los jugadores entendieron que la participación solidaria permitiría al equipo lograr victorias y daría más valor a las individualidades», explicaba el propio Tite a FIFA.com tras el título.


Ese fue el punto de partida de un ciclo brillante con el equipo paulista, que incluyó en 2012 la Copa Libertadores de América, que ganó de manera invicta, y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, en cuya final venció al poderoso Chelsea de Inglaterra.


«Lo fantástico de nuestro grupo es que no nos acomodamos con nada, y es lógico que Tite tenga un 90 % de mérito en eso. Sabe tratar con los jugadores. Siempre salimos con ambición», le decía a FIFA.com Fábio Santos, lateral de aquel equipo, en la antesala de aquel Mundial de Clubes.


Tras esos años sabáticos que le permitieron profundizar su capacitación en Argentina, España e Inglaterra, regresó por tercera vez al Corinthians en 2015 para volver a gritar campeón. Y lo deja ahora para asumir el gran desafío de su carrera como técnico: devolverle a la selección su identidad y su estirpe ganadora. *Fuente FIFA