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Debate en el Parlamento británico analizó los efectos en América Latina El Reino Unido vive semana histórica en espera del referendo

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Arelys Goncalves

El referendo ya está en puertas y las encuestas de las empresas de sondeos muestran que la decisión no será fácil y los resultados podrían estar muy ajustados. La discusión sobre cuál es la opción más acertada y beneficiosa para el país sigue sin convencer a la mayoría de los electores que se han visto agobiados por bombardeos propagandísticos, 


especulaciones e hipótesis poco sólidas. Lo cierto es que, de acuerdo con los expertos, cualquiera que sea el rumbo que se decida, implicará cambios y ajustes en lo político, social y económico.


En medio de las versiones encontradas, el Grupo Parlamentario para América Latina, realizó el pasado 15 de junio un debate en la sede del Parlamento, para discutir las posibles implicaciones que los resultados del referendo podrían tener en la las relaciones del Reino Unido con la región.


En la discusión, dirigida por el diputado conservador Graham Stuart, presidente del Grupo Parlamentario para América Latina, participaron como defensores del voto remain el director de Frank Consulting Ltd, Nacho Morais, uno de los 200 empresarios que se sumaron a la carta de The Times en apoyo a la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea, y el investigador y analista de la EIU (Economist Inteligence Unit), Laurence Blair, periodista con experiencia en países como Bolivia, Chile, Paraguay y Perú.


Como contraparte estuvo presente el diputado británico del partido conservador y miembro del Parlamento Europeo, David Campbell Bannerman y el empresario Nigel Gibbons, de Cordon Sanitaire Ltd.


En resumen, durante el debate ‘Brexit’ and the implications for UK – Latin America relations, realizado conjuntamente con Canning House, se destacaron los beneficios que ambas opciones representan para América Latina, especialmente en el área económica. Sin embargo, Morais y Blair insistieron en que los acuerdos comerciales establecidos entre la Unión Europea y América Latina podrían verse afectados y la salida del bloque demandaría renegociaciones que podrían ser menos beneficiosas para el Reino Unido si se convierte en un país independiente.


Otra de las áreas que podrían verse afectadas es el papel de liderazgo que desempeña el Reino Unido en la región, así como su rol en tratados de cooperación, seguridad, derechos humanos y lucha contra la corrupción.


Tal como destacó durante su intervención el empresario español Nacho Morais, la salida de la Unión Europea sería perjudicial no solo para el país sino para las relaciones con otras regiones como América Latina. "Considero a Londres como mi segunda casa y desde mi punto de vista sería un error muy grande salir de la Unión Europea", afirmó. Destacó lo negativo que podría ser la salida del bloque para los trabajadores que han logrado algunas reivindicaciones laborales gracias a las reformas aprobadas por la UE y cuestionó la connotación discriminatoria que ha mostrado la campaña del Brexit hacia los inmigrantes.


Entretanto, el bando del leave, encabezado por el parlamentario David Campbell Bannerman, y por el empresario Nigel Gibbons coincidió en que el futuro del Reino Unido dentro de la Unión Europea es insostenible debido a los costos económicos y a las restricciones a las que el país se ve sujeto desde Bruselas. "La salida no implica dejar Europea, no somos antieuropeos, lo que queremos es retomar el control democrático del país, explicó el eurodiputado.


En exclusiva para Express News, el diputado Campbell Bannerman aseguró que la salida es la única opción para recuperar la economía: "creo que será más fuerte, más libre y más internacional. Será más global y no regional, eso es un aspecto clave. La Unión Europea es una economía que está en declive y para nosotros es mejor estar fuera".


Destacó la falta de democracia de la UE ya que el 60 por ciento de las leyes aplicadas en el país provienen del bloque. "Esto no es democracia", afirmó. Sobre los cuestionamientos racistas de la campaña, aseguró que, por el contrario, el sistema que aplica el gobierno es injusto: "está desbalanceado para los que no son europeos porque el 50 por ciento de los inmigrantes proviene de 166 países, mientras que el otro 50 por ciento viene de los 27 países de la Unión Europea que tienen libre acceso al país".


A su juicio, la salida representará mejoras también para la comunidad latina. "Creo que vendrán más oportunidades para los latinoamericanos. Nosotros queremos abrirnos al mundo y no únicamente a los europeos. Eso permitiría a cualquier ciudadano de cualquier parte del mundo que pueda trabajar en el país si está preparado".


Explicó que los cambios no podrán ser inmediatos y que las negociaciones mostrarían resultados en unos dos años. Sin embargo, aseguró que las primeras medidas será la deportación de criminales que están en el país por ser europeos, así como la búsqueda de acuerdos y tratados comerciales.


La incógnita sobre cuál será la opción más valorada por los electores se descubrirá en las urnas el próximo 23 de junio, día en el que Europa y el resto del mundo esperará conocer cuál será el camino que determinará el futuro del Reino Unido.