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Especiales

Jorge Morales, Volver a Chile, un proyecto de vida

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Por Claudia Forero

www.claudiaforero.com 

@forero1claudia 


Nostalgia es la razón por la que me devuelvo a Chile, me dice Jorge Morales frente a un chocolate caliente y una taza de café.


Me queda sonando esa palabra mientras paladeo mi bebida. Percibo que para Jorge regresar a su país, representa mucho, tanto que todo se queda en este país, sus hijos, sus nietos y los Copihues Rojos, el grupo musical que bastante fama y felicidad le ha dado.


Lo vi por vez primera en Praxis, hace casi dos décadas. Allí combinaba el servicio comunitario, sus ideales políticos y su música; casi diez años después lo volví a encontrar llevando la contabilidad de otra organización comunitaria, Los Años dorados.


Es un hombre amable, bajo, de expresión fácil, temperamento calmado, tan calmado que hay quien ha tratado de tomar ventaja de esto, especialmente en sus relaciones afectivas. Es respetuoso de los otros, de humor fino, claro frente a sí mismo y frente a los demás. Tiene esa rara cualidad de haber ensamblado todos sus intereses en un solo ser, o casi todos, su visión política socialista, su amor por la música y su libertad.


La familia es un punto aparte. Jorge no es, digamos un hombre de familia en el sentido estricto de la palabra, esta es la parte más débil del ensamble. Tuvo su esposa, su familia y otras relaciones de convivencia, pero él asumió su libertad y alrededor de ella ha tejido sus relaciones sin ningún tipo de culpabilidad hasta el día de hoy.



No obstante, aunque no lo dice, el ama a los suyos, desde su propia perspectiva y desde las de ellos, porque todos entienden y se comunican. Este sentimiento lo hizo explícito cuando lanzó su primer CD. Dedicado a sus hijos y a sus nietos.


Ocurrió en 2013 en el Bolívar Hall. El boletín de prensa que él mismo envió vía internet decía así: Jorge Morales inició la apertura del evento cantando la conocida canción compuesta por el famoso cantautor chileno Víctor Jara, Luchín͛... Con la presencia de sus hijos Jorge y Pablo Morales, Jorge leyó un emotivo discurso para celebrar el lanzamiento de su CD dedicándolo a sus hijos y nietos; agradeció la presencia del público asistente. Destacó sus ocho años en el mundo artístico añadiendo tres sueños más: justicia por el a asesinato de Víctor Jara, paz en la Araucanía y paz en el Medio Oriente.


Con este acto, Jorge expresó a su manera que su familia tiene mucho valor para él. Pero hay algo de Jorge que no está aquí. Lo que falta es ese muchacho que salió de Chile cuando ni siquiera él lo esperaba, lo cogió de sorpresa, poco tiempo después de que su padre lo levantó el 11 de septiembre de 1973 para anunciarle que Augusto Pinochet se había tomado el poder en cabeza de los militares y que Salvador Allende, el jefe de la Unidad Popular, el gobierno que él apoyaba activamente, había sido derrocado.


Desde ese momento la vida cambió en Chile y también para él, que ya había pasado por una variedad de experiencias. Sus ideas religiosas a las que se aferró por un tiempo habían sido reemplazadas por un pensamiento agnóstico. Había experimentado el canto como tenor, y con ello había descubierto un arte para la vida, y ya había abrazado las ideas socialistas que aun hacen parte de él y que no lo han abandonado en el exilio.


Antes de llegar a Inglaterra, también se había convertido en padre de familia y en esposo.


Todo lo vivió rápido. La salida de Chile, las breves horas dentro de una estación de policía en donde tuvo la certeza de que pasaría a un lugar sin regreso. Pero regresó, y se quedó con la imagen de amigos que entraron y nunca más se supo de ellos. En esa memoria hay algo profundo, un allá abrazado con convicción, algo que a lo mejor no se puede explicar y que no se va aunque pasen los años.

-¿Sigues viviendo en Canary Warf?-

-No a mí siempre me gusta cambiar, ahora vivo en el norte con dos amigos-


Vienen las preguntas formales -¿Dónde naciste? -¿Dónde estudiaste?

Jorge luce un poco cansado, y amable, como siempre, me dice mira tengo otras entrevistas que puedes leer y podemos centrarnos en lo que ha pasado desde la última entrevista hasta acá. –


Bueno está bien, le respondo. Pienso que el habrá pasado por ese mismo interrogatorio muchas veces, y ya no lo quiere responder más, quizás porque no tiene mucha validez, no es ni siquiera porque no le interese sino porque cada vez más está lejos de ese pasado contado a otros y más cerca de su propia historia, la que él solo podrá contar cuando se haya encontrado consigo mismo en Chile.


-¿Dónde empezamos?, -En la música. En los Copihues rojos.

No es eso lo que yo busco, pero seguimos con el tema musical. Ya los he visto en una presentación, al público le gustan mucho, tiene variedad y saben entretener además de cantar bien y de usar los instrumentos musicales con sabiduría, con amor, como algo muy familiar.


-¿Y cómo nacieron?

- Cuando estaba trabajando en los Años Dorados, Fernando el esposo de Amada, la directora, tenía un coro. Yo empecé a apoyarlos y allí conocí a Patricia Pon y desde ese tiempo estamos cantando, hace 15 años. Después se fueron uniendo otras personas, Héctor Hugo Alarcón, Gonzalo Bustos, Alex González y Fernando Toro, y así creamos el grupo que lleva el nombre de la flor nacional chilena, Los Copihues, a lo que le agregamos Rojos por nuestra visión política.


Me aclara que nadie maneja el grupo, es democrático, dice.


Esta vez él está diferente, más delgado, me habla más de la salud y pienso que es un tema que ahora ha cobrado importancia en su vida.


Jorge habla con vehemencia de algunos temas, a veces parece que asumiera una actitud de aventura, de juego, pero en todo lo que hace, está presente su ideal socialista y sigue siendo un activista, no viviría sin esta referencia.


Jorge cumplió un papel fundamental de movilización e información cuando Augusto Pinochet estuvo preso en Inglaterra y luego cuando salió hacia Chile, sin haber sido extraditado a España para ser juzgado.


Al mencionar esto, vuelve a Chile en su pensamiento. En unos meses se pensiona, cuestión de días la verdad. Es un momento de agitación en su vida en Inglaterra. Y lo es porque se acerca a algo que decidió ya hace tiempo, me lo había expresado en una entrevista anterior y se lo había expresado a otros periodistas en otras ocasiones. Lo tiene todo vislumbrado, cómo y cuándo llegar y qué hacer.


Te vas a Chile, le digo, donde no hay hijos, ni nietos o mujeres con las cuales has compartido. ¿Por qué te vas?, aquí tienes tu vida, aquí cantas y te diviertes, a ¿Qué vas allí? Muchas preguntas se me agolpan en la garganta.


- Quiero volver a lo mío, a lo que dejé no por decisión sino por obligación o destino. Por nostalgia.


-¿Tienes amigos en Chile?

Si tengo muchos amigos, ellos han vuelto y algunos no han salido.

Volver, si se puede volver, es lo más importante en la vida de Jorge Morales, tanto que está dispuesto una vez más a dejar atrás lo construido.