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​Crianza: todos en el mismo equipo

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Por Lorena Trigos


Un concepto que ha cambiado radicalmente mi manera de pensar a la hora de criar mis hijos ha sido el ver las cosas desde una perspectiva diferente. Toda mi vida ha girado alrededor de niños, desde que nací de hecho con dos hermanos mayores: la pelea de la hermanita menor queriendo jugar los juegos de los niños mayores, existiendo siempre la distinción entre grandes y pequeños, el que manda y el que obedece, los padres y los hijos. Ese patrón se quedó conmigo y más adelante cuando trabajaba con niños siempre era pensando que era yo el adulto, el que manda, entonces terminaba muchas veces en una batalla de quien tiene el poder, una batalla de esta soy yo y el niño es mi oponente.


Sin embargo estas nociones que tenía han cambiado con el tiempo y ahora que soy mamá considero a todos los miembros de mi familia como parte del mismo equipo, cada uno tiene diferentes necesidades; los niños, en la etapa de desarrollo que se encuentran, necesitan padres líderes que los guíen respetuosamente. Esta perspectiva permite que dejemos la batalla por controlar el poder, hace que los niños se sientan seguros, respetados y al final que cooperen cuando necesitamos de su ayuda.


Pero ¿cómo lograrlo?, acá algunos puntos para reflexionar:


- De acuerdo a Janet Lansbury (Método RIE) para que los niños experimenten verdadera libertad y felicidad ellos necesitan líderes afectuosos quienes son claros acerca de las reglas de la casa y las expectativas.


- Todas las necesidades de cada miembro de la familia importan, tanto las de los adultos como las de los niños.


- Las cualidades de un buen líder serán ser respetuoso, calmado, comprensivo y consistente, escucha y sabe ser un buen arbitro entre disputas.


- Como padres queremos crear un ámbito en el que todos nos sentimos bien, es decir que no solo centramos nuestros propósitos en nuestros hijos sino que distribuimos el tiempo, el espacio y la energía que utilizamos para todos. Al principio, por supuesto, un bebé y un niño pequeño necesitaran más de nuestro tiempo y dedicación pero con los años la balanza se puede equilibrar para que los padres también tengan el espacio para salir, tener un hobby, hacer deporte y poder tener un espacio ininterrumpido en casa.


- La mamá y el papá deben ponerse de acuerdo para ser consistentes en los parámetros establecidos. Yo encuentro este punto particularmente interesante porque con mi esposo tratamos de ponernos de acuerdo en cómo proceder en ciertas situaciones y en general estamos de acuerdo con el mismo método de crianza; sin embargo, no siempre estamos de acuerdo en cómo actuar en situaciones particulares y cuando estas se presentan tenemos cuidado para que nuestros hijos no reciban un doble mensaje.


- Finalmente, la clave para amalgamar todos los componentes de una familia armónica es una buena comunicación. Cuando tenemos una comunicación exitosa podemos escuchar los problemas de nuestros hijos y tratar de resolverlos, esto nos ayuda a distinguir entre una necesidad y un capricho; podemos expresar límites con claridad, podemos considerar el punto de vista de todos y así podemos crear una relación sincera en la que nuestros hijos pueden confiar en nosotros.


En teoría todo tiene sentido pero en práctica las cosas se empiezan a complicar. En mi caso lo que me ayuda es una pausa para pensar, cuando tenemos un día estresante en el que las cosas no están saliendo bien y me empiezo a sentir irritada con facilidad, lo que me funciona es hacer un té o ir al baño o tan solo una breve pausa para pensar: ¿por qué mis hijos se están comportando de esta manera?, ¿cómo puedo hacer para que llegar a un compromiso en el que todos ganemos?


Muchas veces aunque no resuelva el problema me he calmado y llego a una conclusión: estamos todos cansados, tal vez necesitan más tiempo, tal vez su comportamiento me está indicando que otra cosa no está bien, etc.


La aproximación de todos pertenecemos al mismo equipo nos ayuda a considerar a nuestros hijos como personas con las que debemos que construir una relación de amor, confianza y respeto mutuo, esto hará de la crianza una oportunidad gratificante y más sencilla.


¿Cómo te criaron a ti? frases como: en esta casa mando yo y punto, ¡con usted todo es una lucha! y usted no se manda solo son típicas de mi generación. Conoce más sobre este tema en www.criandoenelextranjero.com