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Cultura

María Rivas rindió homenaje a Aldemaro Romero en el Bolívar Hall

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Arelys Goncalves


El calor de la música venezolana, del jazz latino y de la fusión tropical inundaron el pequeño auditorio del Bolívar Hall en un único espectáculo ofrecido en Londres por la intérprete venezolana María Rivas. Se trató de un concierto lleno de melodías nostálgicas, de poemas de amor y de ritmos que han marcado la vida de esta cantante a lo largo de sus más de treinta años de trabajo musical. La también compositora y artista visual caraqueña entregó a la comunidad latina londinense una dosis de su talento y original estilo para recordar a uno de los grandes de la música en Venezuela, Aldemaro Romero.

Con el título "Una Pepeada Queen para Aldemero", María Rivas se convirtió en la reina de la noche. Interpretó los versos más populares del compositor venezolano, reconocido internacionalmente por su "Onda Nueva", un género que resultó de la fusión de un joropo más estilizado con el bossa nova de Brasil.

"Poco a poco", uno de los clásicos del propio Aldemaro Romero, dio inicio a la velada musical. En su primer concierto ofrecido en la capital británica, Rivas no escondió su emoción por la oportunidad de realizar su espectáculo en un lugar tan emblemático como el Bolívar Hall: "en este lugar nuestros ancestros están escuchando el legado de este increíble compositor que perteneció a la misma generación de Ennio Morricone (compositor italiano), Michel Legrand (músico francés) y Astor Piazzolla (compositor argentino), todos amigos, muy elegantes y eternos".

El bolero "Hablaré catalán" también estuvo dentro del repertorio dedicado a su maestro Romero, fallecido en 2007. Se trata de un tema de amor que el compositor dedicó a la actriz española Mónica Randall, de quien estuvo enamorado. La balada "Como lo haces tú", incluida en el disco de 1994 de María Rivas, seguida por la canción "Quinta Anauco" (también conocida como "Con la mirada del amor"), fueron otras de las interpretadas por la artista con su particular sensualidad y carisma.

Con "De repente" logró emocionar a un público que "de repente, como el niño que se vuelve adolescente, como quien se vuelve loco" empezó a cantar y a entusiasmarse con esta popular pieza de la Onda Nueva. Complaciendo a un auditorio multicultural, María Rivas dio un paseo por algunos temas en inglés entre los que destacó "Come together", de John Lennon.

La canción de George Benson, "You don't know what love is", fue una reflexión sobre el amor. Antes de interpretarla, compartió su difícil odisea durante los dos años en los que estuvo al borde de la muerte a causa de un cáncer agresivo que afectó sus pulmones, hígado y otras partes de su cuerpo. Tal como lo explicó, un tratamiento innovador en el Baptist Hospital en Florida logró salvarle la vida. "Fue un milagro y ahora estoy aquí y tengo mi cabello nuevamente", dijo rozagante. "Ahora aprecio más la belleza que es para mí la felicidad, ese collar de perlas en el que cada perla es un momento hermoso de la vida como tomar café en la mañana o rezar frente a la naturaleza y decir cuánto amas. El amor es el único poder que tenemos para rescatar nuestro planeta", aseguró.

Aprovechó una pausa para explicar qué significaba la "Pepeada Queen" o reina pepeada, una versión de la arepa venezolana rellena con ensalada rusa y aguacate. Para María Rivas, la riqueza y la fusión culinaria de su país se asemeja a la diversidad de estilos y géneros que perfilan su identidad musical y agregó que Aldemaro Romero también fue parte de su formación como artista.

De los ritmos latinoamericanos interpretó "Tres palabras", uno de los boleros más famosos del compositor cubano Osvaldo Farrés. No pudo faltar en el espectáculo la canción venezolana más famosa en el mundo entero, "Moliendo café". Con más de 800 versiones a nivel internacional, este tema del compositor Hugo Blanco ha sido interpretado por artistas como Julio Iglesias, José Luis Rodríguez, José Feliciano y hasta en versión flamenca por Paco de Lucía. El bolero de la pianista mexicana Consuelo Velázquez, "Bésame mucho", también sonó en el Bolívar Hall pero al estilo de Rivas: ambientado en la región costera de Venezuela y con un toque de danzón cubano.

El cierre del espectáculo fue como todos pedían, al ritmo del tema más exitoso de su carrera, "Manduco", una canción que desde 1992 se ha convertido en su carta de presentación. El ambiente festivo se propagó por todo el auditorio con la contagiosa energía del Manduco y el fervor de su fusión afrocaribeña. Un coro animado despidió a la artista en un canto que al final resultó más bien un mensaje de unión para los venezolanos: "qué bonita es mi tierra si todos somos hermanos, somos todos un solo pueblo, una bandera tricolor".

Fotos p16maria rivas// Fotos Arelys Goncalves