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Especiales

​El embarazo y el cuidado de los dientes

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Por Andrea Silva

asilva.dentalstudio@gmail.com




El embarazo puede ser una de las más bellas etapas de la vida de una mujer. Pero es esencial de entender y tomar conciencia del hecho que durante el embarazo, las mujeres presentan un riesgo mayor ante los problemas de los dientes y las encías debido a los cambios hormonales que se producen en el organismo. Por esta razón, es necesario que se tenga un especial cuidado dental para evitar que posibles bacterias sean transmitidas al bebé que lleva en su vientre.


Durante el primer trimestre se suelen realizar sólo tratamientos de urgencia, ya que es durante el primer trimestre cuando se van a formar las estructuras principales, tales como el sistema nervioso central con el cerebro, el corazón y el sistema vascular, etc…


El segundo trimestre suele ser el momento ideal para realizar cualquier tratamiento dental, no existiendo ningún problema en utilizar anestesia local para asegurar la analgesia durante el tratamiento. El odontólogo usará fármacos anestésicos que no afectaran a tu bebé.

En el último trimestre del embarazo puede resultar molesto el permanecer sentada en el sillón dental durante un período prolongado de tiempo y es por ello que se procura evitar la realización de tratamientos largos, aunque no existe inconveniente en practicar tratamientos dentales. El dentista se ocupará de que el abdomen no dificulte el retorno venoso de tus piernas.


La gingivitis (sangrado de las encías) es el problema más común entre las mujeres embarazadas en el Reino Unido.

Gingivitis hace que las encías sean más susceptibles al sangrado y la inflamación. Esto es debido a un incremento en los niveles de estrógenos y progesterona. Las encías son más susceptibles a la bacteria en placa y debido a un incremento en la irrigación sanguínea de la boca. Debido a esto la importancia de visitar al odontólogo o higienista para una limpieza dental es una prioridad.


Buenos hábitos de higiene oral incluyen el cepillado de los dientes al menos dos veces al día y el uso del hilo dental para controlar la gingivitis y prevenir la caries dental.


Las calzas deberían evitarse hasta luego de dar a luz, pero en caso de una emergencia, deberían evitarse las calzas de amalgama, porque este tipo de calza contiene una mezcla de mercurio con hojalata y/o plata. Por muchos años se pensaba que era la mejor elección dado a su resistencia a largo plazo, la fácil aplicación y la propiedad de prevenir la formación de bacterias, pero los últimos estudios demuestran que contiene una neurotoxina que puede poner en peligro tu salud y la de tu bebe. Por esta razón muchos países prohíben el mercurio y las calzas de amalgama.


Las radiografías dentales pueden recomendarse durante el embarazo, porque la radiación que se expone al bebe es mínima y no va dirigida hacia el abdomen. Por lo cual podrán realizarse radiografías dentales siempre y cuando se ponga un delantal de plomo que cubra el abdomen para proteger tu bebé en el caso de que una radiografía se requiera.