14 °C
Mundo

¿Una misma hora para todo el mundo?

|


Foto tomada de internet


Que los habitantes de Nueva York, París o Hong Kong tengan la misma hora en sus relojes, es la propuesta que hacen estos expertos.


Para Hanke y Henry, el viejo sistema de zonas horarias se ha vuelto obsoleto a causa de internet: "Estamos en una situación de compresión de espacio y tiempo. La gente se está acercando y puede comunicarse mejor que en el pasado". Y esa es la razón por la que pretenden unificar el tiempo.


Actualmente el mundo está dividido en 24 husos horarios, es decir, la misma cantidad de horas que tiene el día.

Por lo tanto, si uno viaja hacia el oeste un huso horario, debe retrasar su reloj en 60 minutos y, si va al este, lo tiene que adelantar. El centro de este sistema está en el Observatorio Real de Greenwich, en Londres, Inglaterra. Allí está el punto de referencia cero del sistema UTC.


"Hoy la mayoría de las actividades se desarrollan cuando el sol sale y la mayoría de la gente se acuesta cuando es de noche", asegura Steve Hanke a BBC Mundo.


Con el nuevo sistema horario, "el ritmo de la vida obviamente también estaría marcado por el tiempo solar. Sólo cambiarían las horas que leerías en tu muñeca", añade el economista.


Y explica: "Digamos que el horario de oficinas en Londres empieza a las 09:00 y termina a las 17:00. En Nueva York, entonces, empezaría a las 14:00 y terminaría a las 22:00, por la diferencia de 5 horas con Londres. Todos estarían leyendo la misma hora siempre: serían las 14 horas tanto en Londres como en Nueva York. La única diferencia es que en Nueva York recién se estarían abriendo los negocios, mientras que en Londres sería de tarde ya".


Hanke señala que "no habría confusiones sobre el tiempo porque todos estarían viendo el mismo horario en sus relojes. Como resultado, existiría mayor seguridad y eficacia porque no se perderían vuelos ni reuniones de trabajo y sería más fácil organizar los tiempos de cada uno".


Este cambio tendría un costo inicial para las industrias y el sistema financiero, sería un proceso de aprendizaje que no alteraría la vida cotidiana, argumentan los expertos.