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Criando en el extranjero: ¿Sabes qué es la Plagiocefalia?

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Por Lorena Trigos




Los que hayan leído sobre la historia sobre mí embarazo ya sabrán que tuve unos 9 meses muy complicados, pero al final mis hijos mellizos nacieron perfectos y de buen peso. Eso sí, los pobres estuvieron conglomerados en ese pequeño espacio sin posibilidad de moverse mucho, compartiendo un espacio que normalmente es solo para uno, recuerdo muy bien sentir las estiradas que me hacían ver estrellas y en especial la cabecita de mi hija en la parte derecha de mi costilla tratando se hacerse espacio.



En seguida nacieron los dos tuvieron la tendencia a dormir con la cabeza de lado, ambos hacía su derecha. Sin embargo, mi hijo era más activo y podía moverse para ambos lados sin problemas. Al segundo mes empecé a darme cuenta de que mi hija pasaba mucho tiempo con su cabeza de lado y se lo comenté a mi esposo, así que decidimos animarla a voltear la cabeza al otro lado, acomodamos una almohada muy pequeña para mantener su posición en forma vertical pero parecía muy riesgoso dejarla dormir con esta en caso de asfixia. También intentaba ponerla boca abajo mientras despierta pero nunca le gustó mucho.



Para completarla mi hija encontró su dedo gordo de su mano para chupar y hasta hoy en día es su ritual para irse a dormir, por supuesto con la cabeza hacía la derecha. A los 3 meses le compramos una almohada especial diseñada especialmente para bebés con este problema y teníamos mucha confianza que esto resolvería el problema porque ya era evidente que su cabeza tenía una forma anormal.



¿Qué es la plagiocefalia?



Comúnmente conocida como cabeza plana, todos los bebés nacen con un cráneo que es suave y maleable que está dividido en diferentes secciones que con el tiempo se fusionarán para formar el hueso craneal que todos conocemos.

La plagiocefalia ocurre cuando hay presión constante en un lugar particular de la cabeza, haciendo que esta parte se aplane. Muchos bebés la desarrollan por dormir constantemente en la misma posición, lo que conocemos como cabeza plana que muchas veces se corrige sin ninguna intervención. Sin embargo, el caso de mi hija fue un poco más particular porque no fue la parte de atrás que se aplanó sino un lado de su cabeza, creando así una forma diagonal y haciendo que sus orejas se desplazaran asimétricamente. Puede ocurrir desde la gestación, creo que este fue el caso de mi hija por su posición en el vientre y es más común en embarazos múltiples por la falta de espacio.



Volviendo a mi historia, seguimos utilizando la almohada todo el tiempo, inclusive en el coche, pero mi esposo y yo no estábamos seguros de que estuviera haciendo una diferencia significativa a la forma de su cabeza. Así que cada vez que íbamos a consultas generales con el médico siempre preguntábamos acerca de la situación de nuestra hija y la respuesta siempre fue la misma, que era normal, que con el tiempo se corregiría, que pronto cuando ella se sentara y estuviera menos tiempo acostada la forma volvería a lo normal. Nosotros seguíamos con la inquietud y después de hablar mucho al respecto mis suegros hicieron una cita médica en una prestigiosa clínica privada en París con un pediatra cuando ella tenía 9 meses. En la consulta el doctor revisó muy rápidamente a nuestra hija y nos dijo que no nos preocupáramos que la forma se corregiría sin intervención. Entonces los dos nos quedamos más tranquilos sabiendo que habíamos hecho lo que teníamos que hacer y que solo era cuestión de esperar.



En este caso fue el instinto paternal el proactivo, cuando mis hijos cumplieron 1 año mi esposo me dijo que ya no podíamos esperar más e hizo una cita con un especialista en plagiocefalia, si no tomábamos la medida en ese momento sabíamos que una vez el cráneo se fusionara no habría nada más que pudiéramos hacer. En la consulta tomaron las medidas y era obvio que me hija necesitaba un tratamiento más agresivo, así que decidimos ponerle un casco a su medida para la remodelación craneal. Este tratamiento tiene resultados muy exitosos en bebés, especialmente entre los 3 y 6 meses de edad, pero a medida que ellos crecen y el cráneo empieza a endurecer el tratamiento es menos exitoso, sabíamos que nuestra hija tendría menos posibilidad pero estábamos dispuestos en este punto a intentarlo.



La primera semana con el casco fue muy dolorosa, no para mi hija sino para mí y mi esposo, tendría que utilizarlo casi todo el tiempo con tan solo dos descansos de 1 hora, uno en la mañana y el otro en la noche. Nos preguntábamos cómo dormiría con eso tan incómodo, al principio uno como padre debe practicar para ponerlo y quitarlo, parecía muy complicado y era como si la estuviéramos torturando. Pero al pasar de los días notamos que ella dormía sin problema y en el día tampoco parecía molestarle, además con el pasar del tiempo el casco se volvió en su salvación contra caídas y chichones, inclusive bromeábamos que mi hijo también necesitaba uno.



Este tratamiento, aunque costoso, es monitoreado y adaptado según el crecimiento del cráneo periódicamente y los números que medían su cabeza empezaron a mostrar mejoría. Después de 6 meses, cuando llegamos a un punto en que su mejoría era mínima y sus fontanelas se cerraron decidimos acabar con el tratamiento. Aunque al final estábamos muy acostumbrados al casco fue un alivio pensar que ya no lo tendría que utilizar.



El resultado final no fue la perfección, sus orejas todavía se ven desalineadas y si miran de cerca verán que su cara tiene una desalineación diagonal, sus dientes necesitaran de ortodoncia, gracias a que es una niña y tiene bastante cabello la forma de su cabeza parece normal. Pensando en retrospectiva me hubiese gustado estar más informada y haberle creído más a mi intuición de mamá para realizarle el tratamiento cuando era más pequeña. Creo que siempre existe el miedo de sentir arrepentimiento, ¿qué tal si hubiésemos hecho esto o aquello? pero con mi esposo quedamos en paz con el tema sabiendo que no nos rendimos y tomamos las medidas que estuvieron a nuestro alcance.



El caso de mi hija es un caso particular y no significa que todos los bebés con plagiocefalia necesitan de un casco ortopédico, hay muchas opciones que hay que adoptar si notan que su pequeño está desarrollando una cabeza plana y en la mayoría de los casos el problema se soluciona sin mayor intervención. Sin embargo espero nuestra historia les sirva para tener conciencia de este desorden.


Soy una mamá colombiana criando mellizos en Londres, para conocer más de mis experiencias visita www.criandoenelextranjero.com