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Cultura

​“Me gusta hacer pensar, buscar una manera diferente de ver las cosas”

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Enrique D. Zattara

www.elojodlacultura.com


Miguel Ángel Mesa Báñez es almonteño, una ciudad de Huelva cercana al parque de Doñana, y hace ya once años que decidió dejar de lado su título español de Magisterio y probar suerte en Londres. Su verdadera vocación, admite, fue siempre lo relacionado con el mundo audiovisual, y actualmente trabaja en un estudio londinense, una tarea que “no es muy creativa pero me permite estar en contacto con esa tecnología”. Pero el mundo del cine es su principal objetivo: de hecho, desde hace tres años es el crítico cinematográfico habitual de un medio londinense en español, y después de haber participado como guionista en otros proyectos ajenos, el año pasado ha logrado filmar su primer cortometraje como director y guionista, “Adiós con el corazón”, que entre otras ocasiones se ha proyectado recientemente en el Cabaret Cultural de El Ojo de la Cultura. También dirigió varios episodios de un programa televisivo llamado “Almonteños en Londres”. “Me gusta provocar, hacer pensar, no trato simplemente de agradar a un público sino de expresarme – dice – porque eso es el arte, no sólo en el cine sino en cualquier forma de arte”.

Y es que además de estos comienzos relacionados con el cine, Mesa tiene también otros intereses en el terreno cultural, como la literatura. Escribe poesía y está proyectando una novela para la que sólo le falta disponer de más tiempo. “Por ahora, la escritura la estoy desarrollando más a través de las redes sociales, de hecho tengo en facebook una página llamada ‘Ridículas palabras de amor’ que ha llegado ya a los 32.000 seguidores. El tema del amor me interesa especialmente, claro que no de la manera más convencional sino también ello enfocarlo desde otro lugar, la sexualidad, el exotismo… Es verdad que en las redes sociales hay mucha mediocridad, tú escribes una tontería tipo ‘el amor es bonito’ y tienes 50.000 Likes, y de ese tipo de mensajes triviales y sin profundidad se aprovechan hoy por hoy muchos que venden millones de libros. Pero yo rechazo ese tipo de literatura. Creo que en la literatura se debe buscar la trascendencia. No se trata de escribir simplemente para que los que leen lo entiendan fácil, sino –como decía antes en el tema del cine – de hacer pensar, de cuestionar los lugares comunes”.

“El tema del idioma – señala también – siempre opone un cierto límite a la creación cuando uno está en un sitio que no es el suyo. Yo reconozco que hasta ahora me he relacionado mucho más con otros creadores españoles que con los británicos. Pero todo se hace con el tiempo”. Un tiempo que – ateniéndonos a su juventud – se le presenta amplio y prometedor por delante. Por lo pronto, tiene la intención de filmar un nuevo cortometraje el año próximo, para lo cual ya ha tomado contacto con un productor español radicado también en la capital británica. “A veces el problema es querer abarcar muchos géneros, y dicen que el que mucho abarca poco aprieta – concluye - pero yo prefiero hacer lo que mi propia necesidad me exige. Eso sí, me gustaría tener más tiempo, no sólo por delante, sino en la vida de cada día”. Un deseo que, seguramente, casi todos compartimos en este difícil camino que se nos presenta cuando tenemos que compatibilizar nuestro impulso creativo con resolver los imperativos de la vida cotidiana. Y más si estamos en un país que no es el nuestro. Pero ese problema, es también un especial desafío.