2 °C
Perfiles

​Una radiografía de España a través de los ojos de Ignacio Escolar

|




Ignacio Escolar nació en Burgos aunque ha pasado la mayor parte de su vida en Madrid. Es director y fundador de eldiario.es y fue fundador y director del diario Público. Es colaborador habitual de la Cadena Ser, la Sexta televisión y como analista político ha trabajado en numerosos medios nacionales e internacionales, incluso ha publicado en The Guardian.

Ignacio Escolar nos ofrece en esta entrevista una radiografía de la España actual, un país que, en breve, se enfrenta a uno de los momentos más decisivos de su historia reciente: Las elecciones generales anunciadas para el 20 de diciembre. Unas elecciones que pondrán su foco en la denuncia de los casos de corrupción política y en donde el debate económico será crucial para convencer a una sociedad castigada por las altas tasas de desempleo, los recortes y la falta de oportunidades.


Por Mar Molina


En las pasadas elecciones generales en Reino Unido se acusó a David Cameron, desde algunos medios de comunicación, que su campaña carecía de “excitement” (emoción). ¿Cree que habrá suficiente “excitement” en las futuras elecciones generales? ¿Qué hay en juego?



Creo que van a ser unas elecciones muy interesantes políticamente, quizás las más interesantes de la historia reciente de España. No solo porque no se sepa quién va a ser el presidente del gobierno sino porque a éste le va a costar mucho conseguir la mayoría absoluta. Esto será así tanto si acaba gobernando Mariano Rajoy (Partido Popular) o Pedro Sánchez (Partido Socialista). Y esto sumado a que existen dos nuevos partidos que van a ir al parlamento, Ciudadanos y Podemos, y que van a ser clave en los futuros pactos de gobierno que hace que sean interesantísimas. Aparte yo creo que es muy probable que a partir de las elecciones generales pasemos a un proceso de reforma constitucional en España porque de los 4 partidos que están en el juego de pactos, tres ya han dicho que es imprescindible hacer una reforma constitucional; lo ha dicho el PSOE, lo ha dicho Ciudadanos, lo ha dicho Podemos y en el cuarto, en el PP, hay mucha gente que dice que vamos hacia un cambio constitucional. Por estas razones yo creo que estamos en el momento político más interesante desde la Transición política y la muerte de Franco.



En el actual panorama socio-político español, los movimientos sociales transformados en organizaciones políticas con vocación de gobierno han hecho tambalear las tradicionales estructuras de poder. ¿Cree que se podrá romper con el bipartidismo de PP y PSOE en las próximas elecciones generales de diciembre? ¿Hay síntomas que “los nuevos partidos” están perdiendo fuelle?


Yo creo que precisamente la anomalía en España era que teníamos dos grandes partidos que entre los dos sumaban el ochenta por ciento, eso hace mucho tiempo no pasa en Europa, ni siquiera pasa en Reino Unido con el sistema mayoritario, pero no pasa en Francia, no pasa en Bélgica, no pasa en Alemania. Yo creo que por esta razón van a ser tan inéditas estas elecciones. Es evidente que las causas de estos cambios tiene que ver con los movimientos sociales derivados del 15M, la crisis económica, la corrupción pero también estas elecciones lo que hacen es equipararnos con Europa porque nos proponen un escenario político fragmentado que es común a todas las democracias. Podemos hace un año aparecía como primera fuerza política en casi todas las encuestas pero probablemente ha tenido un desgaste y yo creo que va a llegar a tercera posición…y si les va muy mal en cuarta. El partido hace apenas un año estaba en el 27 % de las encuestas pero ahora está en el 12.



Brevemente podría comentarnos qué virtudes y deficiencias tiene Podemos y Ciudadanos, los llamados “nuevos partidos”


Podemos ha hecho muy bien el diagnóstico y el análisis de la situación económica y social de España. Ha apuntado y explicado las causas del descontento mayoritario que existe haciendo hincapié y denunciando la corrupción política así como la convivencia entre las élites políticas corruptas y los convenios privados con macroempresas. La deficiencia es quizás un exceso de hiperliderazgo, es decir su figura portavoz Pablo Iglesias se ha sobreexpuesto y ha pecado, como el mismo reconoce, de soberbia. Respecto a Ciudadanos, lo bueno es que es un partido regeneracionista, no enfocado a los viejos debates históricos por lo tanto no mira al pasado español ni a sus demonios, no tiene el origen franquista que el partido tradicional de derechas el PP si tiene, sino más bien se le puede equiparar a una derecha europea. A veces se le critica que va muy a favor de la gran empresa pero en realidad su discurso económico es muy crítico con el capitalismo de ‘amiguetes’. La debilidad de Ciudadanos sería que tiene un discurso nacional poco flexible, no encaja a Cataluña en él. Su discurso no integra suficiente otras nacionalidades españolas.



¿Cuál cree que ha sido el mayor error de Mariano Rajoy, el presidente del gobierno y su mayor virtud en estos 4 años de mandato?


El mayor error del presidente del gobierno ha sido la convivencia con la corrupción, la tolerancia de la corrupción. Cuando el tesorero de su partido fue acusado de malversación de fondos públicos, lo primero que hizo Mariano Rajoy fue llamarle para darle ánimos. Esto, en países con más exigencia en los medios de comunicación hubiera sido totalmente denunciable y puesto en entredicho de una forma mas tajante de cómo se hizo aquí. Por otro lado, el acierto del mandato de Mariano Rajoy es que hizo que el rescate financiero por parte de Europa no fuera total sino parcial como pasó con otros países como Portugal o Irlanda. Es decir la intervención en España no fue muy alta.



Su periódico, El Diario.es, hace especial atención a los exiliados españoles por la falta de oportunidades en el marco estatal. ¿Qué deficiencias detecta en las políticas de empleo españolas?


El mercado laboral español es dual. Por un lado hay un sector de la población que está muy protegido y por otro existe casi un tercio de la población que esta en una situación muy precaria y de total desprotección. Creo que debería haber un equilibro de fuerzas en este sentido que impulsara la contratación y el crecimiento de empleo. España es muy rápida en crear empleo de poca calidad y en sectores que no permiten un desarrollo económico de largo recorrido como pasó con la burbuja inmobiliaria en el sector de la construcción y del ladrillo. Cuando esta burbuja explotó lanzó a miles de jóvenes que habían dejado los estudios y por tanto con baja formación en el paro. Ahora ya no son tan jóvenes pues tienen 30 años y forman parte de los llamados parados de larga duración. Por otro lado la emigración que sale de nuestro país forma parte de una generación muy preparada, en su mayoría están altamente cualificados y es una gran perdida económica y de talento. Formamos a un medico casi 9 años y luego éste tiene que hacer las maletas para irse a trabajar a Londres.


¿Cuál es su lectura de las pasadas elecciones catalanas?

Casi un cuarenta y ocho por ciento de la población catalana está a favor de la independencia, es una cifra para nada desdeñable aunque si hicieran un referéndum lo perderían. Pero básicamente tenemos una situación que no se puede ignorar por más tiempo, el Gobierno de Madrid no puede hacer oídos sordos o aplicar recetas viejas. Es un tema candente que después de las elecciones generales necesita ser tratado con seriedad y tolerancia para ver que situación de encaje puede tener Catalunya en España.



“Junts pel Sí”, la coalición que puede formar gobierno en la Generalitat, está formada por el partido de Convergencia: un partido conservador de derechas y nacionalista y por Ezquerra Republicana, un partido de izquierdas independentista. ¿Cómo explicaría este matrimonio a alguien que desconoce el marco político español y las particularidades de la política catalana?


Básicamente es como si Corbyn se uniera con Cameron en una alianza entre partidos. Convergencia no tenía buen resultado en las encuestas y necesitaba socios para gobernar, así que digamos que tentó al partido republicano a “defender conjuntamente” la proclamación de la Republica catalana. Así que cohabitan juntos un partido de derechas conservador catalán con uno republicano de izquierdas independentista. De alguna manera llevan la idea de “consigamos primero el país, una república catalana, y luego ya lo llenaremos de contenidos.”


¿Podría ser que el debate territorial y nacional centrara la campaña de la mayoría de partidos en las generales?


No creo que será un tema determinante. Básicamente ceo que se debatirán tres grandes temas: el económico, la corrupción y el de la identidad nacional/territorial. Pero creo que tendrán mas peso los dos primeros temas y ambos le restan votos al PP.


Tan difícil es acordar un pacto fiscal que contente a Catalunya, o tener un diálogo efectivo y práctico sobre el encaje de Catalunya en España con el gobierno de Madrid, ¿qué es lo que falla?


“La paz la hacen los halcones no las palomas” y por tanto es el PP quien tiene la llave para llegar a un acuerdo con Catalunya. El debate territorial lo deben hacer las derechas igual que la reforma laboral corresponde a la izquierda hacerla. Estoy seguro que hoy un amplio sector del gobierno del PP firmaría el Estatus de Autonomía presentado por el gobierno catalán en el mandato de Rodríguez Zapatero, jefe del gobierno socialista en el 2006.



Hace 30 años de la definitiva incorporación de España en la Unión Europea y pese a que hay un número de euroescépticos existe una gran mayoría de españoles a la que le convence estar en Europa. Pero ¿cuál es el encaje? ¿Hay poco margen de decisión política para países como España?


Creo que la opinión euroescéptica es por parte de aquellas personas que no entienden y creen que no es justa que la capacidad de financiación de empresas españolas no sea la misma que las de Zurich. A veces se puede tener la sensación que no se ha sabido gestionar bien la crisis de la deuda y el euro. Da la sensación de que no existe una unión real económica, es una unión monetaria y lo que realmente hace falta son políticas económicas comunes y debate político que mantenga la unión de todos los países miembros. Hay dos opciones o se rompe esta unión o se trabaja en la mejora de esta asimetría. De todas formas entiendo a los representantes alemanes cuando dicen que no se sienten obligados a financiar el Estado de Bienestar español.