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Cultura

​Damien Hirst abre su propia galería en Londres.

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Durante el periodo que él mismo denomina como “sus años gloriosos”, Damien Hirst tenía una broma que era su favorita. Encajaba su prepucio en un agujerito roto de su pantalón y exclamaba en tono jocoso: “¿Qué es esto?”. La gente decía, “Creo que se te ha debido enganchar un de trozo de chicle en el pantalón”. Era entonces cuando se acercaban a tocarlo y salían despavoridos. El gastaba esta broma a amigos, desconocidos y gente borracha que encontraba por la calle. A día de hoy y con 50 años Hirst goza de una apariencia más asentada, como de alguien que ha encontrado cierta madurez y calma. Aunque todavía le queda arrogancia y cierto toque de estrella de rock, su inseparable chupa de cuero le va a juego con estos destellos de provocación. Dicen que hace yoga tres veces por semana y que dejó las drogas y el alcohol hace 9 años. A pesar de eso o pese a eso, Hirst, sigue dando de qué hablar, sigue siendo controvertido y desafiante en sus propuestas. Son muchos los que le consideran el artista británico vivo más importante y otros muchos los que consideran que el valor de sus obras recae en el equipo de técnicos que las ejecutan y no en la autenticidad del propio trabajo del chico rebelde de Bristol. Como la periodista y escritora Catherine Mayer dijo; “Guste o no, Damien Hirst es un agente de cambio y ya sólo por eso hay que estar en guardia y atentos a lo que hace.”. Así que hay que seguirle en esta nueva aventura. El pasado mes de septiembre abrió su propia galería en el sur de Londres, en Lambeth en la que se gastó cerca de 25 millones de libras. La nueva sede, a pocas cuadras de la orilla sur del rio Támesis, tiene 3.437 metros cuadrados y se la conoce bajo el nombre de Newport Street Gallery. En ella pretende organizar exposiciones a partir de su colección privada de arte. La idea es mostrar algunos de los 3.000 objetos de arte que forman parte de su colección personal. Hirst ha venido adquiriendo arte desde los años ochenta. Aquí se encuentran nombres como Jeff Koons, Pablo Picasso, Francis Bacon, Andy Warhol. También hay obras de creadores contemporáneos suyos como Tracy Emin y Jenny Saville quienes forman parte del movimiento conocido como los YBA (acrónimo en inglés para artistas jóvenes británicos).Newport Street Gallery cuenta con un almacén para libros y ediciones y en un futuro planean ampliar y dotar de nuevos usos a la galería añadiendo un restaurante.

Para la inauguración de la galería, Damien Hirst ha elegido al pintor abstracto John Hoyland, un talento que, según algunos críticos, a veces no obtuvo el reconocimiento que debería. Hoyland murió en el año 2011 y fue miembro de la Royal Academy. Su pintura alcanzó ciertas cuotas de reconocimiento a finales de los 60. El pintor inglés tuvo una gran influencia del expresionismo abstracto norteamericano y sus referentes siempre fueron los grandes nombres como Pollock, Rothko o Barnett Newman. En muchas de sus pinturas Hoyland extiende el color a grandes capas formando cubos y grandes formas geométricas. Color y forma crean unas superficies pictóricas sin relieve ni perspectiva y de grandes dimensiones que en la época causaron sensación por sus inusuales proporciones. Jonathan Jones, el crítico de arte de The Guardian, mostró en un artículo reciente su descontento por haber sido John Houland el artista elegido para inagurar la galería de Hirst. “Comparando su obra con los grandes genios norte americanos, especialmente Rothko de quien recibe su mayor influencia, Houland es un mero estudiante”. El crítico mostraba su contrariedad al no entender porque Hirst no había elegido un digno sucesor, otro “enfant terrible” del panorama artístico actual, en definitiva: su relevo artístico.

Quizás, el artista que se divertía enseñando el prepucio todavía no está preparado para la sucesión o quizás esto simplemente es un tributo, una añoranza personal y su particular homenaje a otro pintor. Quizás detrás de la piel de tiburón y de las calaveras de diamantes existe el corazón de Hirst.