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​¿Cuánta comida desperdiciamos?

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Por Redacción Express News



En la actualidad hay 8mil millones de habitantes y una producción de alimentos que casi dobla el número de personas, cantidad que sería suficiente para que todos los seres humanos se alimentaran por lo menos dos veces al día, sin embargo, 870 millones de personas sufren de hambre y un tercio de la comida termina en la basura como desperdicio.

Según Martín Caparros, escritor del libro El Hambre, “el hambre actual es tanto más violenta que la de cualquier otro momento de la historia: que, hasta hace muy poco, el mundo no producía suficiente alimento”

Agrega que “ahora el mundo produce alimentos para 12.000 millones de personas y existen las reservas y los transportes suficientes para que todos coman lo que necesitan: que si mil millones no lo logran, no es porque no haya, sino porque un orden intolerable se lo impide”.

Adicionalmente, Caparros denuncia que “el sistema económico globalizado descubrió hace 20 años que los alimentos eran perfectos para la especulación financiera y que, desde entonces, trigo, soja, arroz y demás básicos subieron 500% en los mercados internacionales —y condenaron a millones a comer menos y menos”.

En este mismo sentido, la FAO, Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, hace un grave señalamiento sobre las pérdidas que se producen a lo largo de toda la cadena alimentaria, datos que aparecen en el más reciente estudio publicado sobre las pérdidas y desperdicios de comida en el mundo.

“Los resultados del estudio sugieren que alrededor de un tercio de la producción de los alimentos destinados al consumo humano se pierde o desperdicia en todo el mundo, lo que equivale a aproximadamente 1.300 millones de toneladas al año”. Esto nos lleva a cuestionar sobre las “cantidades enormes de los recursos destinados a la producción de alimentos se utilizan en vano”, y que las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por la producción de alimentos que se pierden o desperdician también son, de la misma forma, emisiones en vano.

Los alimentos se van perdiendo a lo largo de toda la cadena alimentaria es decir, desde la producción agrícola inicial hasta el consumo final en los hogares.

“En los países de ingresos altos y medianos, los alimentos se desperdician de manera significativa en la etapa del consumo, lo que significa que se desechan (se tiran) incluso si todavía son adecuados para el consumo humano”, señala la FAO.

Mientras tanto, en los países de ingresos bajos, “los alimentos se pierden principalmente durante las primeras etapas y las etapas intermedias de la cadena de suministro de alimentos y se desperdician muchos menos alimentos en el consumo”. Las principales razones por la que se produce pérdida y el desperdicio en los países de ingresos bajos están relacionadas con las limitaciones económicas, técnicas y de gestión de las técnicas de aprovechamiento.

En general, “en el mundo industrializado se desperdician muchos más alimentos per cápita que en los países en desarrollo. Calculamos que el desperdicio per cápita de alimentos por consumidor en Europa y América del Norte es de 95 a 115 kg/año, mientras que en el África subsahariana y en Asia meridional y sudoriental esta cifra representa solo de 6 a 11 kg/año” estima el informe.

No obstante, de manera vergonzosa, las causas de las pérdidas y el desperdicio de alimentos en los países de ingresos altos y medianos “provienen principalmente del comportamiento del consumidor y de la falta de coordinación entre los diferentes actores de la cadena de suministro”. Dice la FAO que “los acuerdos de venta entre agricultores y compradores pueden contribuir al desperdicio de numerosos cultivos agrícolas ya que algunos alimentos se desechan debido a estándares de calidad que rechazan productos alimenticios que no tengan una forma o apariencia perfectas”.

A nivel del consumidor, otras causas que originan un gran desperdicio de alimentos son la poca planificación a la hora de hacer la compra, las fechas «consumir preferentemente antes de» y la actitud despreocupada de aquellos consumidores que pueden permitirse desperdiciar comida, subraya la Organización de la Naciones Unidas.

El desperdicio de alimentos en los países industrializados puede reducirse aumentando el nivel de sensibilización de las industrias alimentarias, los vendedores minoritas y los consumidores. Es necesario dar con un uso adecuado y beneficioso para los alimentos inocuos que actualmente se desperdician.

Un llamado a la conciencia


Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio de la FAO sobre pérdidas y desperdicio de alimentos en el mundo:


Los estudios primero revelaron la importante falta de datos en los trabajos disponibles sobre el desperdicio de alimentos en el mundo, especialmente en lo que se refiere a la cuantificación de las pérdidas de alimentos por causa individual y en el coste de la prevención de pérdidas de alimentos. En los casos en los que existían datos disponibles, también existían importantes incertidumbres.

Es urgente que se investigue más en esta área, especialmente si tenemos en cuenta que la seguridad alimentaria es una preocupación importante en numerosas partes del mundo en desarrollo.

Si bien aumentar la producción primaria de alimentos es primordial para hacer frente al futuro crecimiento de la demanda final, las tensiones entre la producción y el acceso a los alimentos también pueden reducirse explotando el potencial de la reducción de las pérdidas de alimentos. Existen soluciones eficaces a lo largo de toda la cadena alimentaria para reducir la cantidad total de alimentos que se pierden o desperdician.

Las acciones no deben orientarse únicamente hacia partes aisladas de la cadena, ya que lo que se hace (o no) en una parte tiene consecuencias en el resto. En los países de bajos ingresos, las medidas deberían ir dirigidas, en primer lugar, hacia el productor (p. ej., mejorando las técnicas de cultivo, la educación de los agricultores, las instalaciones de almacenamiento y las cadenas de refrigeración). En los países

industrializados, sin embargo, las soluciones propuestas a nivel industrial y del productor serían poco rentables si los consumidores siguen desperdiciando a los niveles actuales. Hay que informar a los hogares de los consumidores y cambiar el comportamiento que provoca los altos niveles actuales de desperdicio de alimentos.

Otro punto que hay que enfatizar es que la cadena de suministro de alimentos está cada vez más globalizada. Algunos productos alimenticios se producen, transforman y consumen en partes muy diferentes del mundo. El impacto del creciente comercio internacional en las pérdidas de alimentos todavía debe evaluarse mejor