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América Latina

Padre de latinos podría liderar el laborismo

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Por Isaac Bigio


En septiembre se decide quién va a ser el líder de la oposición británica, aquella persona que deberá liderar al laborismo como el ‘primer ministro en la sombra’ y potencial jefe del gobierno 2020-25.


El laborismo escogerá por primera vez en su historia a su jefe mediante elecciones directas. Son 4 los candidatos pero la gran sorpresa es Jeremy Corbyn quien viene siendo endosando por varios sindicatos, incluyendo los dos mayores (Unitey Unison) y quien encabeza de lejos todas las encuestas.


Jeremy habla castellano, estuvo casado con una chilena y tiene 3 hijos andinos.


Tras que el ex presidente del liberalismo Simon Hughes perdió su banca no existe ningún otro parlamentario que más haya estado en reuniones con la comunidad latina e iberoamericana.


En el conservadurismo Michael Portillo, hijo de inmigrantes españoles, peleó por el liderazgo pero lo perdió. En el liberalismo democrático Nick Clegg, casado con una española (presidenta de la prestigiosa Canning House, asociación cultural iberoamericana) y con 3 hijos con nombre y ciudadanía hispánicos, llegó a service-premier pero nunca primer ministro en la sombra.


Jeremy pudiese convertirse en el primer premier en la sombra en tener hijos latinoamericanos.


Jeremy siempre ha estado inmerso con nuestra comunidad. Fue un gran opositor al golpe de Pinochet ya  los distintos cuartelazos o dictaduras que azotaron Perú, Ecuador, Venezuela, Argentina, Brasil, etc.


Cuando en los ochentas Bolivia decretó un estado de sitio con Jeremy y con varios dirigentes de la comunidad boliviana (Héctor Fernández, Milton Flores, Miriam Col que, Vicky Céspedes, etc.) impulsamos un comité de defensa de los sindicatos bolivianos, el cual hizo las principales protestas que este país había conocido hasta entonces en solidaridad con Sudamérica.


A inicios de los noventas se convirtió en el primer político británico en ser homenajeado ante decenas de miles en el carnaval del pueblo.


No hay ningún movimiento en pro de los derechos humanos y sociales del mundo de habla portuguesa y española que él no haya apoyado, muchas veces de manera muy activa.


Jeremy era visto hasta hace unas semanas como un izquierdista marginal. Durante los 11 años del gobierno de Blair-Brown él se mantuvo en oposición a la dirección de su partido por oponerse a las guerras en Irak y otros países y a los recortes sociales. De repente él empezó a crecer.


La prensa le acusa de que en caso de que él sea electo líder del laborismo este partido se tornaría incapaz de llegar al gobierno o se dividiría. Además dicen que ya fracasó un izquierdista como Milliband y que Corbyn es aún más radical que él.


No obstante, él cala dentro de las bases laboristas que creen que Milliband no había roto lo suficiente con el neo-conservadurismo de Blair-Brown, que las razones por las cuales su partido quedó pulverizado en Escocia fue porque no opuso a la austeridad y a los submarinos nucleares dejándole esa bandera al SNP y que solo con un partido que defienda a los jóvenes, inmigrantes y desposeídos el laborismo podrá revitalizarse.