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Cultura

Joan Manuel Serrat presenta Antología Desordenada en Londres

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Por Mar Monton


El Barbican de Londres acogió, la semana anterior, a Joan Manuel Serrat en uno de los conciertos de la gira conmemorativa de sus 50 años de carrera profesional. El cantante iba acompañado de sus músicos habituales con los que tocó los temas de su último álbum: Antología Desordenada que responde a una elección personal de entre las 600 canciones que integran el cancionero del artista catalán.


Durante más de dos horas y media de concierto el cantante navegó por sus temas más populares haciendo las delicias del público asistente.


Nada más al entrar Serrat en el escenario y sin haber pronunciado aun palabra alguna, el público se puso en pie para recibirle con una gran ovación. Una vez en silencio el cantante catalán alternó dos canciones, la canción aragonesa popularmente conocida como “Yo quiero ser labraor” y “Canço de bresol”. Ambas canciones de cuna, ambas canciones significaron el comienzo de todo, canciones dedicadas a su madre, canciones por lo tanto iniciáticas de una carrera rica en reconocimientos, rica en premios y cariño. Como el propio cantante reconoce “Yo he sido y soy muy feliz con el oficio que hago, que es contar historias.  Pienso que el gran privilegio de mi vida ha sido la gente que he conocido, los amores que he tenido y las cosas que he podido hacer”.


Joan Manuel Serrat alternó estas dos canciones en catalán y castellano, una declaración de principios. “Yo soy mestizo, tengo dos lenguas”.


El concierto continuó con una de esas canciones que siembran destellos  en el escenario y que tienen sabor a verbena, “De vez en cuando la vida”. Serrat no escondía una voz a veces sesgada y rota pero de eso se trataba. Como él ha señalado en sus recientes entrevistas “Las canciones de esta antología responden a mi realidad de ahora y a mi voz de ahora”.


“Canço de matinada”, la que el mismo definió como la canción con la que empezó su vida profesional dio el pistoletazo a la primera mitad del concierto que acabó con el público en pie y cantando “Aquellos locos bajitos” y “Caminante no hay camino” uno de los poemas que Serrat ha versionado del poeta Antonio Machado.


En la segunda parte del concierto, el nano como a veces se le conoce, apareció si cabe más radiante. Tremendamente locuaz y generoso. Especialmente divertido fue el momento en que explicaba cómo había rentabilizado por más de 50 años la canción de “Ara que tinc 20 anys”, “Ahora que tengo 20 años”.


A través de canciones como Mediterráneo, Hoy puede ser un gran día, Aquellas pequeñas cosas, Lucía y los poemas musicados de Miguel Hernández y Antonio Machado vimos a un artista poliédrico, que compartía con nosotros su lado más pícaro y su lado más ingenioso. Vimos también al sabio, al comediante, al narrador, al caballero, al poeta y al chistoso. Vimos también su lado mas entrañable, aquel que los grandes no tienen ningún pudor en mostrar, el de querer ser queridos; “No me olviden” dijo con el terciopelo seco de su voz, antes de marcharse.