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Reino Unido

El cine argentino a la conquista del público británico

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EL OJO DE LA CULTURA HISPANOAMERICANA


Por Enrique Zattara


Sofía Serbin es una de esas personas de nacionalidad difusa. Vino a Gran Bretaña con sus padres a una edad de la que no le queda casi memoria, y creció y se educó como lo que es: inglesa. Pero sus orígenes y su lenguaje familiar le generaron desde siempre un especial interés por la Argentina, en donde finalmente se radicó durante cinco años tras obtener sus títulos académicos en Comunicación y Relaciones Públicas en Londres. Cuando regresó, en 2011, traía un bagaje privilegiado de conocimiento y experiencia en el cine argentino. Desde el primer momento se fijó una meta: promocionar el cine argentino en un país en el que casi no se proyecta cine que no haya sido originariamente rodado en inglés. Así nació el Argentine Film Festival, que en el pasado mes de noviembre tuvo su Tercera Edición, con un gran éxito de taquilla provocado principalmente por el preestreno europeo de Relatos Salvajes, casi seis meses antes de estreno comercial en Londres.


"En la Argentina conocía gente vinculada con el cine, y casi inmediatamente me puse a trabajar en aspectos de producción en varios cortos- cuenta esta joven productora que nos atiende en su oficina del barrio londinense de  Farringdong- hasta que me ofrecieron trabajar con Iluminados por el fuego, la película de Tristán Bauer como intérprete en la parte del rodaje que se hizo en Malvinas, y terminé trabajando en casi toda la producción.  El idioma me ha ayudado mucho siempre, por supuesto. Después de esa experiencia, me contactaron de una distribuidora de cine independiente europeo y asiático, y que luego se amplió para empezar a traer cine independiente norteamericano. Yo trabajé allí como Jefa de Prensa. Y más tarde amplié mi tarea a otras distribuidoras. En los cinco años que trabajé en Argentina  promocioné más de cien películas, y me metí muy de lleno en el mundo de la promoción y de los festivales.  Allí conocí muchos talentos argentinos nuevos y me di cuenta del gran potencial que podía tener el cine argentino en Europa”.


Volvió a Gran Bretaña con todo un bagaje y sobre todo con muchísimas ganas de no perder esa relación con el nuevo cine argentino, así que al poco tiempo de regresar se puso en contacto con la directora de una cadena cinematográfica británica, a quien había conocido en Argentina, y tras un año de estudios de viabilidad y búsqueda de patrocinios, lanzaron el Festival de Cine Argentino en Londres. Las primeras ediciones – cuenta- tuvieron un 70% de espectadores ingleses y un 30% argentinos, pero este año, con el fenómeno de Relatos Salvajes, los argentinos residentes en Londres coparon las salas; más de 700 personas en las dos funciones que se realizaron a fines del año pasado.


Cuando empezó con el Festival, no había en Inglaterra ningún evento cinematográfico específicamente argentino. Existía un Festival de Cine Latinoamericano, de buen prestigio ya, y algunas iniciativas aisladas y puntuales. Aquí la única película argentina que había sido recibida con cierto entusiasmo hasta antes de 2010 era Nueve reinas. “El público inglés es muy cerrado, no está acostumbrado a ver películas que no estén rodadas originalmente en inglés, y no se usa el doblaje, de manera que todo lo que lleva subtítulos es muy difícil de imponer porque no existe la costumbre. Se conocía a algunos directores, pero en circuitos muy reducidos de cine arte. El primer salto se dio cuando El secreto de tus ojos ganó el Oscar en 2010, allí el gran público empezó a tomar conciencia de que existía un cine argentino. Era un buen momento, y lo aprovechamos tratando de hacer un programa equilibrado entre el buen cine de factura más comercializable, y el cine de características más artísticas, porque Argentina tiene de los dos y en un muy buen nivel. La primera edición, que fue en 2011, la abrimos con Cuentos chinos, con Ricardo Darín, una película que en Argentina habían visto un millón de personas ; e incluimos otras películas de un circuito más artístico, pero que habían sido premiadas en festivales como Cannes o Locarno. La idea fue desde un principio posicionar al cine argentino como una marca de calidad, presente en todos los géneros de cine. Y se está logrando, tenemos un público joven, que está conociendo el cine argentino, pero creciente y cada vez más fiel”.


Naturalmente, con ese planteo para traer muchas de las películas que se exhiben deben  tratar directamente con los agentes de ventas en España, porque la mayoría no tienen distribución comercial en Europa.  Sofía  confía en que con el tiempo, el Festival servirá incluso para interesar a las distribuidoras europeas en comprar y difundir este cine en el Viejo Mundo.  Todo es cuestión de andar camino y romper barreras, una de las cuales –insiste- es que el público empiece a aceptar con naturalidad los subtitulados.  “Pero el cine argentino es tan bueno y diverso, que se va abrir paso sin duda”, insiste con confianza. Otro de los objetivos es que este Festival adquiera prestigio en la propia Argentina, que los directores y productores lo conozcan suficientemente como para motivarse a participar. En esto, Sofía cuenta con el apoyo de muchos periodistas y críticos que conoció durante su estada en aquel país.  Y por supuesto, las redes sociales. “Estar en Londres es un lujo”, asegura, “este es el centro de la cultura mundial, y desde luego eso también se refleja en el cine, y este Festival puede ser, y de hecho es, una palanca que proyecte al cine argentino”.


Para el 2015 (el Festival es habitualmente en noviembre) habrá que esperar, antes de seleccionar los filmes a proyectar, cuáles son las novedades del cine argentino, especialmente en su trayectoria en los diferentes festivales del mundo, pero en principio Sofía muestra especial interés por un título, El clan, la última película de Pablo Trapero. “Todo indica que va a ser un suceso –adelanta-. Ya veremos si este año será o no nuestra estrella”.