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Reino Unido

Rumbo a la boca del Río Wey en Dorset

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Por Claudia forero


claudiaefed@gmail.com


Una de las zonas que siempre me ha gustado mucho en Inglaterra es Dorset, un condado en el suroeste  del país y a donde se puede viajar por tren, por automóvil y también en bus y en bicicleta.


Vale la pena ir aun por un día a alguno de sus pueblos o por varios días a la región completa para conocer de cerca el conjunto del  paisaje que combina lo bucólico, con lo agreste,  lo tranquilo con la excitante y  lo romántico con lo práctico. Y en medio de todo esto, una historia donde las huellas del pasado siguen vivas en el presente.


 En esta ocasión, el viaje de destino fue Weymouth. Hay varias rutas para llegar, unas más cortas que otras. La nuestra fue la que parte en Waterloo, que pasa por Wooking Winchester, Bourneouth y Weymouth.


Las opciones de disfrutar el viaje son variadas y no es necesario  ni siquiera bajarse del tren para hacerlo, porque un buen libro que ilustra y pone en contexto los pueblos tocados por la línea del ferrocarril, ya es en sí un principio de placer.


Nosotros viajamos sin parar en ninguna estación.  Vimos en la lejanía varias  edificaciones importantes, estaciones del tren antiguas, iglesias y muchos  cambios de la modernidad.


Pasamos por Brookwood, una estación de tren construida en 1850 y que de acuerdo con la guía de AA (Automovile Association), fue hecha  con el propósito  de poder servir al cementerio. El servicio era ofrecido por  la Compañía London Necropolis Company. Parece ser que por varios anos la línea de trenes South Western Railway y la Compañía Funeraria llevaron a cabo servicios  especiales de esta índole desde Waterloo.


El tren se aproxima a Basingstoke y después a Winchester, un lugar importante desde la época de los romanos. En el Siglo IX fue la primera capital de Inglaterra, establecida por el Rey Alfredo el Grande, conocido como Rey de Wessex y que se proclamó después Rey Anglosajón. Luchó contra los vikingos a quienes venció y como resultado de esto Inglaterra se dividió en dos reinos: Wessex en manos de los sajones y el noreste en manos de los daneses.


Hoy Winchester es una de las ciudades más interesantes del área, con su hermosa catedral y con una actividad cultural importante.


A medida que avanzamos a nuestro destino el contexto del país en el que vivo se hace más claro para mí, me siento bien con esto.


El otro gran trayecto de nuestra correría  va hasta Bournemouth. Antes de llegar allí pasamos por Southhampton Parkway que sirve al aeropuerto de Southhampton, un  lugar con reconocida historia. Desde los muelles del lugar partieron los cruzados, y  Eduardo III zarpó de allí para invadir Francia. El pueblo tiene muchas iglesias medioevales y torres que lo defendían de los invasores.


También tenemos en la ruta a Lyndshurt Road y Beaulieu Road, estaciones que cambian la dinámica para invitar al viajero a una excursión un poco más campestre, más alejada de la civilización y conectada con la naturaleza y a poca distancia de Isle of Wight.


Finalmente arribamos a Bournemouth,  un sitio bastante conocido por sus playas y turismo. Ha sido así desde el siglo XIX, además cuenta con los Jardines de Invierno, muchos parques y un teatro donde se pueden ver algunos de los espectáculos que llegan a Londres.


Diez minutos más tarde el tren arriba a Poole, uno de los lugares que visitamos más adelante  en nuestro viaje y que es muy importante por su cerámica. El muelle se puede ver desde el tren, pero una vez en el pueblo es muy fácil acceder a él,  donde todos los pequeños barcos se agolpan en un día festivo soleado resplandeciendo bajo los movimientos de las gaviotas que parecen no blancas sino plateadas en el contraluz del sol de invierno.


Es un lugar muy vivo, placentero, con muchos restaurantes y almacenes, centros comerciales modernos y tiene mucho por descubrir, pero sin duda la cerámica atrae un gran interés por la gran variedad de diseños y ofertas.


Lawrende Arabia


Otro lugar importante para visitar es Moreton, donde T. E Lawrence, el personaje que dio lugar a la película Lawrence de Arabia, está enterrado en la iglesia de San Nicolás destruida durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruida  por el arquitecto Laurence Whistler, y cuyos ventanales de mosaico son muy famosos.


Finalmente entre Dorchester a Weymouth hay un importante terreno de gran valor prehistórico,  como es el caso de Maiden Castle que data de la Edad de Hierro y que no es un castillo sino un “castro” o un poblado fortificado de la época celta. Toda esta riqueza histórica del recorrido invita a investigar más profundamente la región.


Llegamos a Weymouth hacia el final de la tarde. La noche está un poco desierta, pero se ven por entre las calles estrechas parejas caminando o personas solas paseando sus perros.


Nos alojamos en El Arlequin un BB cómodo y limpio. Nuestra habitación da al jardín donde cada mañana los pájaros se reúnen, mientras los gatos del dueño los asechan.


Weymouth es un centro turístico de Inglaterra que data desde la época de Jorge III. Weymouth significa Boca de Wey y se llama así porque el pueblo está exactamente en la desembocadura del rio Wey al mar en el Canal Ingles. Se encuentra  a 11 kilómetros de Dorchester y a 8 kilómetros de la isla de Portland. A  su vez en Portland se encuentra la Academia Nacional de Navegación, conectada a Weymouth por un puente, formando la localidad de Weymouth y Portland.


También desde este lugar es muy fácil llegar a Jersey y a Guernesey- islas del Canal_ y  está a mitad de camino de la Costa Jurassic, una de las Siete Maravillas del Mundo.


Weymouth fue un importante centro para las estrategias militares durante la segunda Guerra Mundial. Su explanada es famosa por las casas de arquitectura Georgiana hoy convertidas en su gran mayoría en hoteles, restaurantes o casas de invitados.


La economía de la población  depende del turismo y de las actividades del puerto, desde donde zarpan y llegan barcos de turistas que van a las Islas del Canal.


El nuevo tren del ferrocarril no tiene ahora ningún vínculo con el antiguo que transportaba personas desde la estación del tren de Weymouth al ferry. Fue cerrado en 1987 porque, aunque generaba una gran vida alrededor, también producía caos. Como resultado el gobierno local compró el ferrocarril con el deseo de adelantar programas de regeneración del área, pero hasta ahora no se han llevado a cabo porque implican una alta inversión.


Hoy la zona está rodeada de restaurantes de moda y cuenta con un centro cultural importante donde pasan musicales y otras actividades artísticas que también llegan a las principales ciudades de Inglaterra. Pienso que el lugar es bello tal y como es ahora y la conservación de estos rieles y de las huellas del pasado hace parte de la arquitectura, la historia y el conjunto del área.


Waymouth es agradable, tiene más casas de invitados y pubs que gente, pero aun así hay mucho por hacer. El acceso a la fauna y a la flora en los meses de verano y primavera, son de gran atractivo no obstante aun en invierno también hay alguna actividad.


También se pueden tomar los buses locales para visitar barrios apartados del centro de la ciudad y este paseo es placentero, se descubren pequeños restaurantes en el corazón de una casa de familia, administrados con acierto y a la vez con gran dosis de pasión por la cocina y la confitería locales. Ya hemos regresado a Londres, pero algo de nosotros quedó en Weymotuh y en esta placentera ruta.