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Qué hay detrás del 'Reto Charlie Charlie’

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La semana anterior el hasgtag #CharlieCharlieChallenge fue el furor de las redes sociales, especialmente en twitter. Todo lo que tuviera que ver con este juego se viralizó en internet. Si has escuchado hablar de esto, pero no sabes de qué se trata, aquí te lo contamos.


‘El reto Charlie Charlie’ es un juego similar a la tabla la ouija y consiste en colocar en equilibrio dos lápices en forma de cruz sobre un papel con las palabras "sí" y "no" y hacerle preguntas a un supuesto demonio de origen mexicano llamado Charlie que contesta moviendo el lápiz hacia una de las palabras.


En países como Colombia, la moda entre niños y jóvenes que se atreven a jugar este particular invento, ha causado cuadros de pánico, crisis de nervios entre los menores e histeria colectiva, como consecuencia de la sugestión de los pequeños. Padres de familia y docentes se encuentran preocupados por este fenómeno, no porque en realidad exista tal demonio sino por la inocencia de los niños frente al juego.


Para quienes jugaron Charlie Charle y fueron testigos del movimiento de los lápices tenemos malas noticias, no se trata de una experiencia paranormal. El verdadero motivo del por qué los lápices se mueven solos es básicamente la física, la fuerza de la gravedad y la posición delicada e inestable provocan que los lápices se muevan solos.


“Por esta razón es que el mínimo temblor en la superficie donde se apoyan los lápices o que alguien respire muy cerca de ellos pueden hacer que el lápiz vaya a un lado o al otro”, explican los expertos.


¿Y si no se mueven? Agregan que “2n caso de que los lápices no se muevan, también existe una explicación lógica y es que los lápices no se encuentran perfectamente alineados o la superficie de contacto es muy grande y por el exceso de fricción no se produce movimiento”.


Así que no son los "designios" de Charlie los que hablan...


Pese a la popularidad de este juego “macabro” es difícil establecer dónde nació el fenómeno Charlie Charlie. Según una consulta realizada hace siete años en Yahoo! Respuestas, los niños españoles han jugado este “clásico” por generaciones.


“Tradicionalmente, esta versión se llamaba el “juego de la lapicera”, frase que aún muestra un montón de cosas tenebrosas en Google. Charlie Charlie era un juego diferente, jugado con lápices de colores. En algún punto, en sus viajes a través de internet y por los patios, los dos juegos se mezclaron. En cualquier caso, ambos siempre han tenido connotaciones demoníacas o sobrenaturales. Por ejemplo, un sitio llama al juego como la tabla Ouija de los pobres”, explicó el portal zocalo.mx.


Nadie sabe quién es Charlie. Las teorías van desde que se trata de un niño suicida, una víctima de un accidente de tránsito, o una deidad pagana mexicana que ahora está aliada con el diablo cristiano.


Aunque Charlie Charlie no pareciera peligroso, a pocos les agrada la idea de que los niños invoquen demonios, ya sea que existan o no. Este reto es un caso ejemplar de la viralidad y de cómo las cosas se extienden más allá de los lenguajes y las culturas a través de internet.
“Además, es otro ejemplo del poder de los adolescentes en internet. Sus juegos pueden ser bastante tontos, pero han logrado popularizarlos en la red”.